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VIDEO: De Caparroso a Noviercas

Ana Pilar Latorre
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'El Día de Soria' visita la explotación en Caparroso (Navarra) de Valle de Odieta, que continúa a la espera de un permiso de la CHD para tener disponibilidad de agua en la masa de Borobia-Araviana

El valle de Odieta (entre los de Olaibar, Ezcabarte, Anué y Atez y atravesado por el río Ultzama) se encuentra en el Pirineo navarro, donde la cría de vacuno de leche era uno de los principales modos de vida. La cooperativa agropecuaria que promueve la granja de Noviercas lleva su nombre porque allí la fundaron en 1950 las familias Guerendiáin y Cilveti, de Ciaurriz. 

El negocio ha alcanzado su máximo desarrollo con la segunda generación y en la granja 'El Cierzo' de Caparroso, que abrió en 2010 y que cuenta con cerca de 7.000 vacas de explotación lechera. Pero apuntan más alto con el proyecto de Noviercas, el lugar «ideal»  y «elegido» -después de haber analizado la provincia, el valle del Ebro y la zona de Toro (Zamora)- por varios motivos: climatología, cultivo de forrajes, calidad y suministro de agua, creación de empleo en una zona despoblada, producción de Mantequilla de Soria y lácteos... Alberto Guerendiáin, gerente de la cooperativa, insiste en las dos granjas forman parte de «un proyecto familiar», negando que detrás haya un grupo inversor, y que ya hay interés en provincias limítrofes y Andalucía.

Desde que se presentara el proyecto en 2017, la tramitación «está siendo más lenta de lo que esperábamos» y también hay que destacar la oposición frontal de varios sectores de la sociedad -partidos políticos, grupos ecologistas, sindicatos...- que «quieren convencer de lo contrario pero sin ningún tipo de rigor, con afirmaciones falsas de contaminación, residuos, que se va a secar al acuífero...». Pero no tiran la toalla «porque el proyecto es fruto de una ilusión y del negocio de una familia» y dicen no haber perdido los apoyos recibidos en el inicio, que aseguran seguir recibiendo en las reuniones mantenidas recientemente con la Diputación de Soria (acudió a la firma del convenio para la construcción de viviendas en Noviercas), Cámara de Comercio de Soria y Castilla y León, FOES... En breve lo harán con el Ayuntamiento de Ólvega y las confederaciones del Duero y el Ebro. 

VIDEO: De Caparroso a NoviercasVIDEO: De Caparroso a Noviercas - Foto: Eugenio Gutierrez M«Desde la Junta de Castilla y León se nos transmite que todos los informes sobre el proyecto son favorables y tan solo queda pendiente el de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), que hizo un informe desfavorable que hemos recurrido. «Y ha presentado el Plan Hidrológico Nacional que no contempla recurso disponible, lo que quiere decir que no se habilita disponibilidad, en la masa de agua Borobia-Araviana para nuestro proyecto, pero igualmente está recurrido porque entendemos que es un error de la confederación y tenemos toda la confianza de que va a ser subsanado», indica Guerendiáin detallando que el 22 de diciembre es la fecha tope para recurrir y que se estudiará en seis meses. Creen que el plan entrará en vigor y después se resolverán las alegaciones.

Valle de Odieta cree que existe un informe del Instituto Geológico Minero de España (IGME) de mayo de 2021 que «respalda la existencia de agua suficiente en la masa subterránea Araviana-Borobia para llevar adelante el proyecto» y, por ello, ha pedido a la CHD que lo haga público.

La cooperativa también ha presentado alegaciones al borrador del Real Decreto de ordenación de las granjas bovinas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que limita a 850 animales las nuevas explotaciones. «Si fuera de aplicación nos limitaría, pero el propio borrador ya indica en una disposición transitoria que en ningún caso se aplicará a los proyectos existentes o en tramitación», como Caparroso y Noviercas, donde los permisos se pidieron antes de que el borrador tenga efecto legal. «Hemos alegado porque entendemos que lo debíamos hacer por conciencia y porque creemos que es ilegal, pero no porque nos afectara, que no nos afecta», insiste.

Y respecto a los pagos a los propietarios de las tierras de Noviercas, hay dos casos con «desacuerdo». «De inicio contemplamos tres años para conseguir permisos y se llegó a un acuerdo de pago por el 20% del valor. Pero con el retraso convenimos con la mayoría un plazo adicional de dos años con otro pago a cuenta del 10% que, como ocurre con el primero, si no hay proyecto se van a quedar al tiempo que recuperen la propiedad de las tierras», explica. Subraya la idea de que «a todos los efectos son propietarios porque nunca han perdido el derecho a cultivarlas, han seguido cobrando los beneficios y las ayudas PAC». Y pueden pasar dos cosas: por un lado, que si el proyecto avanza las tierras pasan a ser propiedad de la cooperativa y se termina de pagar el valor (80% restante); y, por otro, que si se estanca recuperen su propiedad y las cantidades que ya han cobrado se considen indemnización. De los dos casos que se opusieron a la petición de ampliar el plazo de dos años, en uno los tribunales han dado la razón a Valle de Odieta. 

extrapolable. El Día de Soria visita la explotación de Caparroso (en dirección de Soria a Pamplona), ejemplo extrapolable al proyecto de Noviercas. El gerente de la cooperativa la muestra orgulloso y sin necesidad de ocultar nada.Entre las localidades de Caparroso, Villafranca y Marcilla, de donde proceden la mayoría de los empleados (hay 80 en total) nos llama la atención su ubicación junto a la finca El Carrascal con viñedos de Príncipe de Viana, de la D. O. Navarra. El lugar, tras conocer experiencias que iban un paso más adelante en lugares como Estados Unidos, se planteó por su parecido a los valles pirenaícos y «por estar apartado, para no causar molestias a la población», asegura de camino a la zona de lactancia. 

Allí hay 600 iglús para otros tantos terneros de raza frisona o Holstein holandesa (hay además alguno de raza Angus y Wagyu que se vende para producir carne), que ya llevan sus crotales para distinguirles. Un operario repone agua y prepara los lechos. Tras el destete, en cuanto nacen, se alimentan con biberones (dos litros cada toma y dos veces al día) y allí están hasta los 40 días los machos, que se llevan a centros de engorde, y hasta los 60 días las hembras, que pasan a primeras edades hasta los 7 meses. En estos corrales hay cerca de mil becerras en grupos de diez  y se alimentan de forrajes. «La reposición permite que tengamos las mejores vacas y la mejor genética», indica el gerente. 

Las vacas, organizadas en doce grupos que se ubican en seis naves, van solas de los establos a la zona de ordeño. «Tenemos dos carruseles con 80 plazas», mientras que en Noviercas serán también dos pero para 120 animales y «con tecnología más moderna». «Se ordeñan 400 vacas cada hora» y una vuelta dura 10 minutos. Cuatro operarios limpian a cada animal y le colocan las pezoneras y al salir desinfectan las ubres y el material. De cada vaca, con una media de 650 kilos de peso, se obtienen unos 36 litros de leche al día en un proceso que se desarrolla los 365 días al año. Cada puesto tiene un monitor que identifica los microchips y registra los datos  (cantidad y duración del ordeño). Después, los animales se retiran a comer, beber agua y descansar en las zonas habilitadas que mientras se han limpiado.  La explotación se completa con las zonas de gestión de residuos donde están las balsas de purines y la planta de biodigestión, donde se separan líquidos y sólidos para hacer camas de animales. La planta de HTN Biogás, empresa participada por Valle de Odieta y líder en el desarrollo de proyectos europeos de I+D+i, se ubica a dos kilómetros y «aporta la solución más avanzada en el tratamiento de residuos», que pasteuriza en su totalidad y transforma en energía verde limpia y renovable. 

Sobre la alimentación, Alberto Guerendiáin apunta durante el recorrido que el forraje para estos rumiantes «procede de la agricultura de la zona y mucha propia cultivada con la parte fertilizante de los purines». Un dato importante es que se mezclan en la propia planta, como otro factor importante a tener en cuenta para la granja de Noviercas, que se abastecerá también de la agricultura de la zona» como una clara apuesta de sus proyectos por la economía circular y el desarrollo rural. Guerendiáin ofrece datos de Caparroso extrapolables a Soria y apunta, sobre el impacto visual que podría causar en el pueblo soriano, que «son unas naves modernas, bien ejecutadas y perfectamente compatibles con el entorno». 

dinamización. «Tenemos relaciones con todos los municipios y sus ayuntamientos y desde ellos se desplazan los trabajadores.Y, además de tener cultivos propios, tenemos acuerdos con varios agricultores», concreta el gerente. «En ningún caso hemos afectado para peor, en todo caso para mejor, porque hemos  contribuido a dinamizar la zona, sus negocios, sus restaurantes, sus talleres, sus servicios, la propia agricultura...», aclara añadiendo que no han recibido ninguna ayuda por la implantación y la creación de empleo. «Pagamos nuestros impuestos en Caparroso y las contribuciones, lo que corresponde», por lo que consideran que el impacto económico en el municipio es «muy positivo» porque se genera riqueza y empleo. Los puestos de trabajo en Caparroso son cualificados y de granja, como operarios de ordeño, cría de terneros y lactancia, parte técnica, alimentación, maquinistas, agricultura, mantenimiento....». «Se paga por encima de convenio y casi todos los contratos son indefinidos», resalta. «Se genera empleo de calidad y no deslocalizable», para contribuir en la lucha contra la despoblación en Caparroso y Noviercas.

Desde Valle de Odieta inciden en varios aspectos sobre esta granja y que se trasladan al proyecto de Noviercas. «Las instalaciones están diseñadas como un proyecto de vertidos cero a efectos de aguas residuales, cumpliendo la rigurosa normativa medioambiental. Garantiza el aprovechamiento íntegro de los purines y cuenta con los sistemas más avanzados en materia de bioseguridad», apuntan. En bienestar animal, inciden en que instalaciones y procesos están certificados por AENOR, «cumpliendo los más exigentes estándares europeos»; y en buenas prácticas, «la gran mayoría del proceso productivo -forrajes, cría, producción, tratamiento de residuos...- se desarrolla en un radio menor a 10 kilómetros, minimizando su impacto medioambiental». La biogranja supone «un modelo de producción y gestión de economía circular», extendiendo el ciclo de vida de los productos y reduciendo los residuos al mínimo. 

La granja de Caparroso no está exenta de polémica por el tratamiento de residuos y su impacto ambiental, pero Valle de Odieta ha superado los obstáculos para ampliarla. Ahora pone todo su empeño en Noviercas.