La pandemia está agravando los problemas para conciliar

SPC
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CCOO reclama sensibilidad a las empresas y asegura que es necesario una regulación del teletrabajo donde se incluya la perspectiva de género

Dos abuelos pasean a su nieto por la calle. - Foto: Ingrid Fernández

Los efectos de la crisis de la covid-19 están agravando los problemas de conciliación familiar y laboral, ya que al cierre de colegios, guarderías y centros de días, se ha sumado la pérdida del colchón que para muchas familias suponían los abuelos en el cuidado de los menores. Ante esta situación, CCOO reclamó ayer sensibilidad a las empresas y una normativa adaptada a la nueva realidad. La secretaria de Mujer e Igualdad de CCOO Castilla y León, Yolanda Martín, denunció que las mujeres están siendo las «paganas» de esta nueva situación como demuestra que la tasa de parcialidad femenina en la Comunidad haya subido hasta el 79%, más de cinco puntos por encima de la nacional.
La sindicalista también argumentó que es necesario una regulación actualizada del teletrabajo en la que se incluya la perspectiva de género y aunque reconoció que dentro del Diálogo Social se contemplan ayudas para la excedencia y la reducción de jornada, «estas subvenciones son insuficientes y presentan requisitos muy rígidos», según informa Ical.
A su vez, aseguró que la sociedad no «se puede permitir un retroceso en los derechos de la mujer» y criticó que la realidad actual está ensanchando la brecha de género y «condenando a la mujeres a menores salarios y, en el futuro, pensiones más bajas».
Todo ello se produce en un momento en el que el paso a la Fase 1 de la desescalada supondrá la vuelta paulatina a la normalidad del sector servicios, fundamentalmente el comercio y la hostelería, que CCOO estima que podría suponer la vuelta al trabajo de hasta 45.000 personas (entre 25.000 y 30.000 en el primer caso y de 12.000 a 15.000 en el segundo).
Flexibilizar turnos

Martín indicó que es necesario adaptar y flexibilizar turnos que permitan la conciliación tanto a las personas que la tienen reconocida como a las que no, «pero que en las circunstancias actuales necesitan horarios compatibles con la vida personal». Además, también pidió que se establezcan medidas que favorezcan la situación de las familias monoparentales, que se mantenga el teletrabajo en aquellos puestos que lo permitan, e incidió en la corresponsabilidad en el cuidado de mayores o menores entre todos los miembros de la familia. 
Por su parte, Marcos Gutiérrez, secretario de Servicios de CCOO Castilla y León, reclamó «sensibilidad» a las empresas y más cuando con la entrada en toda la Comunidad en la fase 1 de la desescalada miles de trabajadores de la hostelería se van se reincorporarán a sus empleos. En este sentido, Gutiérrez aseguró que el 30% de los comercios de la Comunidad se han visto afectados por ERTE, porcentaje que el caso de los trabajadores supera el 38% -unos 45.000 sobre los 118.000 trabajadores-, y cifró en el 80% el porcentaje de establecimientos que ayer abrieron sus puertas.
En cuanto a la hostelería, Gutiérrez reseñó que ya podrían abrir sus puertas la mitad de los establecimientos, por los que uno 13.000 trabajadores, de más de 44.000 afectados, podrían salir de los por ERTE. En este sentido, el secretario de Servicios de CCOO recalcó el peso que el comercio y la hostelería tienen en la economía de Castilla y León, ya que suponen el 23% del PIB y el 25% del empleo, y además de insistir en que han sido de los sectores más golpeados por la crisis, también hizo un llamamiento a toda la sociedad para «recuperar la confianza» y volver a estos establecimientos.
Sin embargo, esta vuelta a la normalidad tiene una consecuencia negativa y es que «desgraciadamente» se han encontrando con «multitud» de empresas que están tomando decisiones que afectan a la conciliación, lamentó el sindicalista.