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Talleres de circo, respiro tras vivir la guerra

Ana P. Latorre
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El joven soriano David Gutiérrez, formado en la Escuela Internacional de Granada, participó en talleres con refugiados en Berlín durante nueve meses

Talleres de circo, respiro tras vivir la guerra - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez

Tras estrenarse a los 16 años en las artes escénicas con la formación teatral soriana La Bohéme y descubrir los malabares de fuego en la acampada del 15M, David Gutiérrez Millán decidió enfocarse al mundo del circo cuando salió fuera de Soria y pudo conocerlo más en profundidad. «Aquí no hay nada relacionado con este campo. Sí hay gente que de manera individual hace monociclo, malabares..., como Rafa, que es médico pero lo tiene como hobby, colabora con el circo Price y organiza festivales», detalla. Como anécdota, su madre recuerda que cuando era pequeño solía decir: «¡Yo me quiero ir con el circo!». Por eso, su intención es «traer el circo a Soria» a través de actividades y espectáculos, «que no pasé lo que me pasó a mí y no haya referentes en mi ciudad, quiero crear un espacio para poder hacer estas cosas».

Con 24 años decidió profesionalizarse en este mundo de malabaristas, acróbatas, equilibristas, trapecistas, payasos... y se inscribió en la Escuela Internacional de Circo y Teatro de Granada, con «dos años de formación circense pura y técnica». Al finalizar, regresó a Soria por la pandemia. 

campamentos en berlín. «Estuve buscando opciones para seguir desarrollándome» y se inscribió en un programa de voluntariado europeo, el European Youth Solidarity Corps, que le llevó en Berlín a una de las escuelas de circo más antiguas de Europa (con más de 25 años de antigüedad). «Aparte de ayudar a los profesores de circo allí en la propia escuela, estuvimos en campamentos de refugiados y dimos clases con los niños para que se entretuvieran y jugaran», relata el joven soriano. «Al principio las familias llegadas de lugares como Venezuela, Georgia, Rusia, Siria... viven en «containers enormes» y después el Estado les aloja en hoteles», añade.

Esta experiencia fue para él muy satisfactoria, al ofrecerles la posibilidad de ayudar a desconectar y divertirse a personas que escapan de situaciones tan difíciles. Sí que observó que era «bastante distinto» en los niños que en los adultos. «Los más pequeños recién llegados, que llevaban como una semana, estaban como si fuese un campamento real, corriendo todo el día, gritando... En esa dinámica de grupos de 20 ó 30 niños en la que igual no habían estado durante años», apunta David, «venían corriendo cuando llegábamos y nos rodeaban para jugar». Sin embargo, «los padres sí reflejaban en sus rostros el haber sufrido, además del viaje, el cansancio...». Allí, en Berlín, estuvo de junio de 2021 hasta marzo de 2022.

De nuevo en Soria, se prepara para obtener el título de formador y pedagogo circense y enseñar las técnicas en talleres para niños y grupos. Sí le gustaría trabajar en un circo, pero ahora está más enfocado a sus espectáculos y talleres porque le dan «mucha libertad». MundoDavuti (en Instagram) es el nombre de su empresa y ofrece distintos talleres y espectáculos tanto suyos (cuerda, malabares con fuego...) como de compañeros (clown, monociclos...). Una de sus últimas actuaciones fue en Gómara, pero espera poder recorrer la provincia promocionando el circo en tierras sorianas.