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Aparicio critica las «carencias» de la Ley de Memoria

S.Almoguera
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El presidente de la entidad, Iván Aparicio, alaba los avances, especialmente en materia de retirada de simbología franquista

Aparicio critica las «carencias» de la Ley de Memoria - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez Eugenio Gutiérrez Mart

«Es un avance muy grande, pero con carencias». El presidente de la Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad, Iván Aparicio, cree que la nueva Ley de Memoria Democrática, en vigor desde la semana pasada, enmendará muchos de los problemas que la anterior legislación de 2007 no se atrevía a resolver, como las fórmulas de llevar a cabo la eliminación de los restos de simbología y prebendas nobiliarias que aún quedaban de la dictadura militar del general Franco. «Establece multas y tiempos» en los que se deben retirar, apunta Aparicio. Y ya por eso, recalca, esta nueva normativa va a suponer un salto cualitativo. Algo que, explica, tendrá una impronta destacada en la provincia de Soria, donde aún queda nomenclatura dedicadas a figuras claves de la dictadura franquista «en muchísimos pueblos». Empezando por San Leonardo de Yagüe. 

«Salvo que quiera asumir la multa», 10.000 euros, ahora sí, insiste, esta localidad pinariega tendrá que eliminar el apellido que adoptó como homenaje a Juan Yagüe, nacido en el pueblo, uno de los militares más sanguinarios del bando nacional durante la Guerra Civil que continuó su influencia en diversos puestos de responsabilidad durante el franquismo. La alcaldesa de la localidad, la socialista Belinda Peñalba, esta semana rehusaba hacer declaraciones al respecto a La 8 Soria. Pero, como destaca el presidente de Recuerdo y Dignidad, hay otros muchos pueblos sorianos donde persisten calles en homenaje o incluso bustos y placas conmemorativas a mayor gloria de los afines a la posterior dictadura. «En El Burgo de Osma hay una estatua de Yagüe y en Medinaceli también hay un distintivo en honor al poeta fascista Ezra Pound», detalla Iván Aparicio. La ley elimina también el marquesado de San Leonardo de Yagüe con el que Franco premió al militar soriano los servicios prestados durante la guerra y la posterior dictadura y que en la actualidad ostentaba el único hijo varón del general, Juan Yagüe y Martínez del Campo (1945).

Pero hasta ahí, lo positivo de una nueva ley que, según Recuerdo y Dignidad se queda corta en muchos aspectos. «Habla de justicia, pero no la aplica». Es un avance, insiste, crear el banco de ADN con el objetivo de tratar de identificar a las víctimas de fusilamientos y presos políticos que perdieron la vida durante el confinamiento en campos de concentración por frío o enfermedades enterrados en fosas comunes. «Las carencias vienen sobre todo desde la ausencia de justicia, al entender que los asesinatos han prescrito. Llevamos ya más tiempo de democracia que de dictadura y todavía no hemos recuperado esa justicia», insiste Aparicio.

La Ley de Memoria Democrática, alega, también pasa por alto el papel que a lo largo de las últimas décadas han jugado las asociaciones de memoria. De hecho, recalca, esta normativa se ha hecho «sin tenernos en cuenta» y no pone en valor la labor que han realizado en las últimas décadas asumiendo, por ejemplo, el trabajo en la localización y exhumación de las fosas. De alguna manera, apunta Aparicio, la ley supone una especie de «privatización» de las exhumaciones en las que «nosotros tendremos que competir con las universidades. Hemos trabajado 20 años por la cara y ellas cobrarán por hacer su trabajo. Las asociaciones hemos sido la base de todo esto y no se nos ha tenido en cuenta», reitera Aparicio. Precisamente para analizar en qué lugar deja la nueva normativa a las agrupaciones memorialistas, la XVI Semana de la Memoria Histórica que Recuerdo y Dignidad organizará en la capital soriana del 3 al 10 de noviembre una mesa redonda en la que participarán personalidades tan destacadas como Emilio Silva, de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica; Rosa García Alcón, víctima de las torturas de 'Billy el niño' durante los últimos años del franquismo, en representación de La Comuna; y Lucía Aragó Carrión. 

concienciación. Afortunadamente, señala el presidente de Recuerdo y Dignidad, la población cada vez está más sensibilizada con la labor que desarrollan las asociaciones memorialista algo que en Soria han podido comprobar hace una semana con el segundo intento de localización de la llamada Fosa de los Ilustres en el cementerio del Espino. Además de familiares lejanos de los fusilados, también contaron con la ayuda voluntaria y altruista de un experto en geología. «A mí se me caían las lágrimas», señala emocionado Iván Aparicio. «La gente está concienciada. Se está revirtiendo esa corriente que ha buscado primero meter miedo y que luego alegaban eso de: "Estáis removiendo la mierda"», apunta. Afortunadamente los tiempos están cambiando, a juicio de Aparicio.