TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Recelos

20/01/2021

Traer a David Alaba es algo bueno. Traer a David Alaba a coste cero es estupendo. Traer a David Alaba (29 años) a 20 millones de euros por cada una de las cuatro temporadas temporada es arriesgado. Traer a David Alaba después de haber fracasado en las contrataciones de Rodrygo, Militao, Reinier, Hazard y Jovic (casi 300 millones en estos cinco fichajes, y no incluyo a Vinicius porque tuvo su momento de gloria) pone a recelar a buena parte del madridismo. Hay un rumor de fondo, un ruido sordo en cada maniobra del mercado de fichajes, donde parece que va a suceder 'todo' y termina sucediendo 'poco' y, además, no suele salir bien. En ese ruido una frase martillea a ese madridista receloso: «O sea, nos quedamos al que no quiere renovar el Bayern», y se piensan que «si se lo quitan de encima es porque tendrán a uno mejor». Y aunque en el fondo se trata de un tira y afloja en el que se ha tirado demasiado (el jugador pedía un sueldo que los alemanes consideraban obsceno e insultante para el resto del vestuario… algo que sí cobrará en Madrid, por lo visto), parte del Bernabéu ya 'pasa' de ilusionarse hasta que no juegue diez partidos seguidos a buen nivel. Llevan demasiado tiempo vendiéndole centrales como «el Ramos del futuro» o «el nuevo Beckenbauer», mediocentros como «el Redondo 2.0» y atacantes como «el heredero de Hugo», «la reencarnación de Santillana» o «el encargado de hacer olvidar a Cristiano». Y a base de comprar, comprar y seguir comprando muchos han terminado escamados ante la nueva bicoca del mercado. Cuando ayer leía, acompañando la noticia de la llegada de Alaba, que «el Real Madrid vuelve a ser el más listo de clase» al convencer al austriaco, pensaba en todas esas toneladas de recelos y sospechas que se han instalado hace tiempo en el madridismo, agarrado por precaución al «ojalá salga bien, pero no me fío un pelo».



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