"El 75% de los alumnos son de fuera de la provincia"

Henar Macho
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Aunque lleva cinco años organizando los Cursos Universitarios de Verano de Santa Catalina, son muchos más los que ha estado vinculado como alumno y docente. En la XXXIII edición, que será presencial, se espera recibir a bastantes nuevos alumnos

"El 75% de los alumnos son de fuera de la provincia" - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez

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"El 75% de los alumnos son de fuera de la provincia"

Carmelo Gómez conoce en profundidad los Cursos de Verano de la Universidad de Santa Catalina de El Burgo de Osma. Los vio nacer en 1988, coetáneos de otros cursos similares por todo el país, y de la mano de José Pablo Redondo Lagüera, profesor titular de la Universidad de Cantabria y su proyecto para recrear el ambiente universitario que tuvo la villa episcopal durante 271 años. Maestro e  historiador del Arte por la Universidad de Valladolid, él mejor que nadie entiende su evolución desde la perspectiva del alumnado, el profesorado y la dirección y organización.
A lo largo de estos 32 años, las universidades de Cantabria, Valladolid, Salamanca y Pontificia de Salamanca se han mantenido fieles a la cita. Este año, como novedad, participará por primera vez la de Burgos. Además, otras instituciones, como el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua,  han formado parte de estos veranos culturales de El Burgo de Osma.
¿Ha afectado de alguna manera la COVID-19 a la organización de la XXIII edición de los cursos?
No, porque empezamos a organizarlos a finales de noviembre y terminamos en febrero. El problema ha venido a posteriori, ya que ha habido que cambiar ponentes, como una mujer que procedía de la Universidad de Mar de la Plata de Argentina y, como es lógico, no ha podido venir. Y el tema de la Universidad Pontificia ha habido que cambiarlo por completo. 
¿A quién van dirigidos estos cursos?
A toda la población. Todo el mundo sin ningún tipo de titulación se pueden acercar a los cursos. Tenemos la gran suerte de contar con la fidelidad de los alumnos. Si los ponentes son extraordinarios, porque trabajan en diferentes campos de la investigación -una de la ponentes está en la Comisión para la reconstrucción de la Catedral de Notre Dame-, y están publicando continuamente revistas científicas y libros que son referentes... hay alumnos incluso que llevan más de 20 años con nosotros y de poblaciones tan dispersas como Tenerife, Barcelona, Logroño o León. El 76% de ellos son de fuera de la provincia de Soria, donde se valoran mucho más.
Usted destaca que estos cursos se han convertido en referente nacional, ¿Cómo lo han logrado?
El hecho de que repitan los alumnos tiene que ver con la relación profesor-alumno. Es continua. Los talleres para potenciar el curso y hacer turismo favorecen que vuelvan. Comenzaron con más de 120 alumnos por curso. Después de la crisis muchísimos desaparecieron y los de El Burgo también tuvieron un pequeño bache y se han ido recuperando. Tenemos una media de 25 alumnos. El año pasado, por primera vez en mucho tiempo, hubo que limitar la matrícula a 59 alumnos. 
Serán de los pocos que se celebren de forma presencial, ¿Qué condiciones lo permiten?
Efectivamente. El Teatro San Agustín es muy amplio, con capacidad para más de 250 personas, suficiente para acoger a los alumnos. Además, lo que he querido siempre es hacer partícipe a toda la provincia, con actividades complementarias: conferencias, exposiciones, presentaciones de libros... y los jueves, las Noches de Santa Catalina, con conciertos y teatro que se llevarán al Centro Juvenil, con capacidad para 500 personas.
¿Se barajó la posibilidad de hacer la formación online?
En ningún momento. Los cursos de verano son presenciales. Hay muy pocos presenciales, todas las universidades que forman parte del proyecto los han anulado y creo que eso está haciendo que nos esté pidiendo información gente que no han sido hasta ahora alumnos. Con inquietud aunque con serenidad, hemos estado viendo si era posible llevarlos a cabo, viendo la evolución de la COVID-19 y tengo que agradecer cómo los profesores y las universidades se han volcado, han seguido programando e intentando solucionar los problemas añadidos. 
¿Las actividades complementarias irán en la misma línea de otros años?
Sí, pero además las efemérides y conmemoraciones estarán presentes: el centenario de Miguel Delibes, el 150 Aniversario de la muerte de los hermanos Bécquer y la conmemoración de un personaje totalmente desconocido para Soria, el sexto centenario de la muerte del cardenal y obispo de Osma, Pedro Fernández de Frías. 
¿La Universidad de Burgos ha llegado con vocación de permanencia?
Sí, de hecho el rector ha puesto todo facilidades para firmar el convenio en un tiempo récord así como para organizar el curso, con ponentes extraordinarios de Zaragoza, Valladolid y País Vasco. Va a ser la única que participará todos los años ya que el resto lo hacen según el año.
¿Qué ambiente hay en El Burgo de Osma durante los días de celebración de los cursos?
En la plaza, la gente está con sus apuntes, sus corros, sus planteamientos... un ambiente estudiantil de universidad de la experiencia. El perfil del alumnado ha ido cambiando, ahora son alumnos de mayor edad. 
¿Queda algún reto por cumplir?
Sobre todo, la valoración de los cursos por parte de los sorianos. Que sepamos valorar lo que es nuestro.