TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Flipando

06/03/2021

Todos hemos conocido a grandes contadores de historias. Tipos que abren la boca y encuentran el silencio expectante de los demás, ávidos de escucharle un lo-que-sea porque lo de menos son las historias: es cómo se cuentan.

Con la épica sucede lo mismo. No es lo mismo decir «¡Me he encontré una vieja reliquia circular de cobre y, después de limpiarla y pulirla, resulta que data de 1947!» que «Me encontré una peseta con la cara de Franco». Dependiendo de quién te lo cuente, las cosas parecerán mucho más grandes, legendarias o proverbiales de lo que en realidad son. Lo digo porque la gente está flipando, poco menos que haciéndose camisetas conmemorativas del acontecimiento, con que el Athletic vaya a jugar dos finales de Copa en 15 días. «¡Qué mérito!», «¡Qué pelotas tienen!», «¡Qué bilbainada!». Y sin quitarles ninguna virtud ni merecimiento, sencillamente han hecho lo mismo que el Barça en siete ocasiones, el Madrid en cuatro, el Atlético en dos y en una el Zaragoza, la Real, el Sporting de Gijón y el propio Athletic… y sólo cuento las denominadas «Copas del Rey» (desde 1976): ¡llegar a dos finales consecutivas! Que se vayan a disputar en 15 días no es mérito del Athletic, ¿no? Aquel curso con Bielsa (2012) de las dos finales, Copa y Europa League, tuvo más enjundia a pesar de las dos derrotas que ésta, en la que otorgamos categoría épica a una casualidad de fechas histórica provocada por una pandemia universal y por la negativa de Athletic y Real Sociedad a disputar una final sin público.

Me parece mucho más significativo el hecho de que el Athletic haya superado sus últimas ocho eliminatorias cuando, a falta de 15 minutos, no estaba clasificado en ninguna de ellas. La fe (y la relación asombrosa de un equipo con una competición: 24 títulos, 37 finales) mueve montañas, pero no fechas. Flipémonos bien...