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El campo soriano soporta la sequía pero necesita lluvia

A.I.P.
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La amplitud térmica entre la noche y el día tampoco favorece al cereal sembrado en noviembre

El campo soriano soporta la sequía pero necesita lluvia - Foto: Eugenio Gutiérrez MartÁ­nez

Mientras la mitad del campo del país se halla en alerta por la prolongada sequía, el cereal soriano soporta la falta de agua. Aunque no por mucho tiempo. «Puede complicarse si no llueve en un mes», admite el técnico de Asaja, Nacho Marcos. Y es que desde Reyes no ha vuelto a caer una gota y entonces apenas se recogieron cinco litros por metro cuadrado. Además, las perspectivas inmediatas no son halagüeñas, teniendo en cuenta que al principio de semana la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) aventuraba lluvias a partir del jueves y parece el agua se retrasará a la jornada electoral del domingo 13 de febrero, si bien parece que serán precipitaciones escasas, al menos en Soria capital, Tierras Altas, Arcos de Jalón, Almazán y Campo de Gómara, algo más abundantes en El Burgo de Osma y en Pinares.¡

«La situación en Soria no es alarmante, los cultivos que se sembraron en noviembre están bien nacidos, aunque hubo alguna siembra después de Navidad, porque todavía había humedad. Eso sí, si no llueve en un mes, la cosa puede cambiar», sostiene Marcos.

Asimismo, el técnico de la organización agraria advierte de que no hay grandes diferencias por comarcas, aunque en la zona Sur de la provincia el cereal debería ir «más adelantado» que en otras áreas agrarias y ya se debería echar el abono nitrogenado,  actividad impedida por la falta de precipitaciones. «Está bien nacido, aunque va atrasado, no solo por la falta de lluvia, también por las heladas», apunta.

Las fuertes heladas que han marcado el mes de enero y lo que va de febrero, así como la amplitud térmica entre la noche y el día, teniendo en cuenta que tanto la semana pasada como la que termina se han registrado máximas por encima de los 17 grados algunos días, tampoco favorecen  a la evolución del campo provincial.  El hielo impide que la planta «tire para arriba» y el calor de las horas centrales del día consume las pocas reservas de agua que quedan en la tierra. «Estas oscilaciones no son buenas para ningún cultivo y aunque el cereal aguanta más, la tierra pierde agua», matiza.

En cuanto a los regadíos, Nacho Marcos asegura que los de la provincia de Soria no corren, por ahora, peligro de restricciones de agua, tal y como si se ha anunciado en algunas zonas de España. Las reservas que acumula el pantano de la Cuerda del Pozo garantizan el riego, aunque hay un 20% menos de agua embalsada en comparación con el año pasado.

Así las cosas, la Cuerda del Pozo contiene actualmente 146,207 hectómetros cúbicos de agua, el  58,77% de su capacidad total que asciende a 248,776 hectómetros cúbicos. La semana pasada contenía 146,051 hectómetros cúbicos, el 58,71 %, y el año pasado por estas mismas fechas recogía 197,172 hectómetros cúbicos de agua, el 79,26%. La salida media diaria de agua se sitúa actualmente en 1,00 metros cúbicos por segundo. El balance hídrico de la semana ha sido de 0,156 hectómetros cúbicos. No hubo precipitaciones durante la pasada semana en la zona del pantano.

Según un informe difundido esta semana por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la situación crítica se concentra en las producciones de cereales, olivar, viñedo y almendros de secano, así como los pastos de la ganadería extensiva y la apicultura son los sectores más afectados, de las comunidades de Andalucía, Castilla La Mancha, el sur de Extremadura, varias comarcas de Murcia y de las provincias de Lleida y Girona.