Soriana en China: más conciencia social

Ana Pilar Latorre
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La traductora soriana Cristina García, que reside en el país asiático desde hace año y medio, habla sobre la reducción de contagios allí

Soriana en China: más conciencia social

La traductora soriana Cristina García, que reside desde hace año y medio en Tianjín (China), ya advertía a principios de la pandemia en las páginas de El Día de Soria de la que se avecinaba y de la necesidad de medidas más severas, como las que estaba tomando el país oriental.  Mientras que en España los casos de coronavirus siguen creciendo día a día, en China llevan casi un mes sin contagios locales, tan solo hay escasos contagios importados que son detectados de inmediato en los aeropuertos, donde hay todo tipo de medidas de seguridad, desde la toma de temperatura hasta pasar por cámaras termográficas.
«La diferencia entre España y China es abismal», comenta respecto a cómo ha evolucionado la pandemia en los meses de verano. «Es verdad que la cosa aquí ha cambiado mucho, los contagios locales subieron en el mes de julio, con un par de focos, pero el Gobierno los tiene muy controlados y a día de hoy ni siquiera están activos y el número de contagios es reducido y corresponde a gente que está volviendo poco a poco a China, casos importados. Pero no salen de los aeropuertos, porque se detectan en cuestión de segundos, muchas veces hasta en el propio avión», detalla destacando la coordinación en las medidas.
código semáforo. Cristina García, que trabaja en una academia privada, detalla que «abrió a principios de junio con las mascarillas todo el tiempo y a día de hoy seguimos llevándolas todo el horario de trabajo. Y se colocaron dispensadores de alcohol por todo el centro, para niños, profesores, padres...». Cuando se entra por la puerta de su lugar de trabajo, todo el mundo debe tomarse la temperatura y mostrar su «código semáforo» para que «no haya problemas». El código incluye colores: el rojo «significa que se está en cuarentena total porque se ha dado positivo, encerrado en casa o en uno de los hoteles o áreas designados por el Gobierno para pasar la cuarentena»; el amarillo es que «se ha estado cerca de alguien que ha podido tener el virus y se recomienda hacerse las pruebas y ponerse en cuarentena, aunque se puede salir a comprar o ha realizar las gestiones necesarias»; y el verde implica «hacer vida normal, con mascarillas a todos los lados, pero pudiéndose mover». 
El Gobierno tiene muchas aplicaciones móviles, «de uso generalizado» y que son «muy eficientes. Cuando surgió la pandemia añadieron una sobre la Covid-19, que se va actualizando cada poco tiempo y que recoge el perímetro en el que se mueve cada persona. Todo el mundo la tiene porque es obligatoria y si te acercas a alguien que tiene un color distinto a tu código se cambia y te avisa de que tienes que guardar cuarentena o ir a hacerte las pruebas».
Cristina, como el resto de profesores de su centro, se ha hecho la PCR recientemente «porque en mi distrito y mi ciudad no hemos tenido casos, la gente ha sido muy responsable y hemos estado a salvo».