Nueva vía al castillo de Osma

Sandra de Pablo
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La intervención en el castillo descubre una nueva puerta de acceso en la barrera exterior. Está bien conservada y se empleará para la entrada de los visitantes

Nueva vía al castillo de Osma

El castillo de Osma continúa revelando secretos de su historia; el último la aparición de una nueva puerta en la barrera, en la zona exterior del castillo. El hallazgo se ha producido durante las obras de rehabilitación que a punto están de concluir en lo alto de cerro en el que se ubica la fortificación.
La puerta en cuestión está en la parte baja, coincide con un roto con un agujero que tenía la muralla y que se ha usado como camino para entrar y salir del castillo durante las obras y sacar todos los materiales. Al llegar la intervención a su fase final se han desmontado los senderos y excavado esa parte encontrando entonces la puerta.
El arquitecto encargado del plan director del castillo Fernando Cobos reconoce que esperaban que la puerta estuviera un poco más arriba pero que no apareció a desescombrar aquella zona. La puerta está bien conservada, cuenta Cobos, que incluso cuenta con la viga inferior de madera y asegura que «es muy interesante y viene muy bien para cerrar el recorrido de las visitas». Estima el arquitecto que la puerta es de la época de la barrera, entre el siglo XIV y el XV, tardía con respecto al castillo condal y de Ramiro II.
Pese a que ya están a punto de concluir la intervención en el castillo, ha sido fácil integrar este descubrimiento porque según Cobos «nos facilita el trabajo si no hubiera aparecido puerta el recorrido hubiera tenido que dar un gran rodeo, pero así el recorrido de los visitantes es más sencillo». Han recuperado la puerta y ahora va a ser uno de los accesos al edificio. El arquitecto subraya que «es emocionante, en este castillo te crees que lo tienes todo estudiado, que más o menos te lo sabes, que sabes cómo va a funcionar y luego te pones a excavar y aparecen cosas que no tenías previstas». Además de la puerta, durante estos meses de trabajo las obras han sacado a la luz una necrópolis cristiana y un cuartel del siglo XIV  
Las obras de la presente fase de intervención en el castillo están a punto de concluir, cumplen plazos en el presente mes de noviembre aunque probablemente no se recepcionen hasta enero. Ya no hay andamios cubriendo los paños del castillo y desde la parte baja se observan perfectamente los trabajos en la ladera para dar acceso a los visitantes y canalizar las aguas. A simple vista se aprecian también algunas de las estructuras de madera que deben servir para guiar a los que acudan al castillo.
Cuenta Fernando Cobos que quieren que el recorrido que hagan los visitantes sea el mismo que el que hacían los usuarios del castillo en la Edad Media, asegura que  «queremos que la gente entre por las puertas, suba por los lugares por dónde se subía y se pueda entender el edificio». La propuesta de la visita pasa por que haya un recorrido base que no es todo lo que se podría ver del edificio pero el arquitecto recuerda que «hay que tener en cuenta que son edificios notablemente peligrosos puesto que los castillos no se hacían para que la gente los recorriera fácilmente, si eras enemigo por razones obvias y si eras amigo también porque los soldados no se andaban con tantas precauciones como nos andamos ahora nosotros». Pese a todo han intentado habilitar un recorrido razonablemente practicable aunque la gente que tenga problemas de movilidad o incluso problemas de salud no lo va a poder visitar puesto que las pendientes son demasiado fuertes.
El camino para los visitantes subirá por la zona de la cañada y conducirá a las dos puertas, la que ha aparecido ahora en la vertiente del Ucero y si se sube por detrás se podrá entrar por la puerta del Abión. Así mismo se podrá seguir entrando por la puerta principal del castillo y llegar a las dos torres que estaban hechas de piedras romanas para poder entender cómo funcionaban ellas y todo el castillo.
El plan director fija que la siguiente fase de intervención es la muralla de la villa; las dos murallas que bajan desde el castillo hasta la Torre del Agua y el interior de la propia villa, lo que fue la antigua Ciudad de Osma. Fernando Cobos espera que en esa zona se encuentren muchos restos de la primera población, la del siglo X y XI, que él cree que es muy interesante como pueblo medieval propio de la reconquista. Esa fase también será muy costosa en cuanto al presupuesto y prolongada en el tiempo ya que la superficie a excavar es enorme y el estado de las murallas es bastante delicado. Reconoce el arquitecto del plan director que «sería una intervención fuerte económicamente hablando; una intervención muy arqueológica pero extraordinariamente interesante».
Cobos se felicita de que en los últimos tiempos, gracias a estas intervenciones, ha cambiado enormemente la percepción que se tenía del castillo, recuerda que «ahora sabemos mucho, sabemos lo valioso que es y mucha gente lo ha visitado, quiero creer que para los habitantes el castillo ha cambiado en cuanto a su percepción, la gente empieza a verlo de una manera distinta como algo importante y valioso». Considera el arquitecto que el castillo será «uno de los elementos patrimoniales más importantes de la comarca».