TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Rojo, amarillo y verde

15/07/2020

Quien más, quien menos, ha sufrido un despiste en carretera (por tonto, por no haber repostado en ‘ese’ área de servicio y no esperar a aquella) y se ha visto obligado a conducir en la reserva, con el depósito en zona roja. Se trata de tirar mucho más de lo habitual de marchas largas, incluso metiendo punto muerto en las bajadas si no molestas a nadie. Algo de eso hay en estas últimas dos o tres jornadas de Liga si echamos un sencillo vistazo al rendimiento de los grandes. Ganan por inercia (los empates del Barça fueron ante Atleti y Sevilla, tercero y cuarto, pura lógica) pero se dejan ir porque ya no pueden más. Ni siquiera ellos;cuando se suponía que la calidad iba a imponerse sobre el físico hemos encontrado otra teoría:la falta de gasolina equilibra las fuerzas... aunque los de siempre sigan ganando.  
Por otra parte, se termina la Liga de Griezmann por una lesión, la primera medianamente seria de su carrera. Hora de analizar el ‘año uno’ del galo:¿Ha encajado? Si pudiésemos responder con una imagen, sería la de un semáforo en ámbar, ése punto en el que el reglamento pide aminorar mientras el español medio interpreta:«¡Acelera, que llegas!». Los últimos abrazos con Messi indican el final de una adaptación; el resto de la temporada, la de un pulpo en un garaje. O eran demasiadas las expectativas o demasiados los 120 millones... pero en los clubes grandes no existe el «acaba de llegar, démosle tiempo». 
Por último, un sincero homenaje a un equipo empeñado en sacar brotes verdes de un secarral, el Leganés. Le quitaron a El Nesyri y a Braithwaite, le han ‘tocado’ a Óscar (aconsejándole que no juegue), lesiones y sanciones, estaba muerto... Y con un 1-0 sobre el Valencia sigue respirando. Será difícil que sobreviva, pero dignifica el campeonato. 



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