Benito Serrano


Un año del paso por las urnas

23/05/2020

Recordar el aniversario de las elecciones municipales me permite parar durante unos minutos a reflexionar sobre este duro tiempo que nos está tocando vivir y donde la realidad nos está obligando a los gestores públicos a hacer auténticos esfuerzos por responder a las necesidades de los habitantes de nuestros municipios y de nuestra provincia.
La responsabilidad política ha crecido hasta alcanzar las dimensiones de la pandemia y la preocupación por estar a la altura de responder a las demandas de la sociedad se lleva prácticamente todo el tiempo del que disponemos los gestores de la Diputación y cada uno de nuestro propio municipio, en mi caso en el municipio de Golmayo.
Si echamos la vista atrás solo puedo aprovechar estas líneas para reiterar mi agradecimiento hacia la confianza que han depositado en mí para volver a ser alcalde con el respaldo de la gran mayoría de ellos. Un apoyo al que cada día intento corresponder tomado las decisiones que espero sean las más acertadas para el bien de todos y cada uno de mis vecinos. Una filosofía que también comparto como Presidente de la Diputación provincial.
En estos tiempos de grave crisis sanitaria las prioridades han cambiado y las personas y su bienestar pasan a ser el principal objetivo de todas y cada una de las medidas que estamos tomando. Las administraciones deben, hoy más que nunca, estar a disposición de la sociedad a la que sirven y volcarse con todos los efectivos posibles en la dura tarea de defender a la provincia de Soria de las consecuencias nefastas que nos puede dejar esta pandemia que no entiende de colores políticos. 
Muchos recuerdos durante este año que ahora se cumple, la toma de posesión como Alcalde en el ayuntamiento de Golmayo después de unas elecciones donde mis vecinos ratificaron ampliamente su confianza. La conformación de la Diputación provincial y posterior nombramiento de Presidente,… Solo una nube, el escrache organizado en las puertas de la diputación en la toma de posesión. Pasado el tiempo no logro comprender la conducta de unos demócratas frente a la aritmética de un resultado electoral.
Ha pasado un año, la vida sigue y los partidos seguimos trabajando en nuestros ayuntamientos y Diputación. Desde la Diputación provincial hemos lanzado un plan de ayudas muy completo, un plan dedicado a ayudar a las familias, las empresas y los ayuntamientos. Desde el compromiso y la certeza de salir todos juntos y con el convencimiento de que si no, no saldremos ninguno. Casi doce millones de euros en una primera fase destinada a ayudas que será completada en fases posteriores para luchar contra los efectos del Covid -10 en toda la provincia.  
La Diputación provincial es y debe ser el ayuntamiento de ayuntamientos, por eso nos hemos dedicado en cuerpo y alma a cubrir las necesidades de los municipios que han cambiado con la pandemia, sin olvidar en ningún momento a los más mayores, a las residencias de la tercera edad y al trabajo ímprobo de todos los departamentos, especialmente servicios sociales o vías y obras, cubriendo necesidades perentorias de la población. Creo firmemente que desde la Diputación provincial se ha respondido muy bien a esta grave situación y puedo dar fe que se ha trabajado unidos sin conocer el desaliento.
Como alcalde de Golmayo he visto por fin realizada una de las infraestructuras por las que más hemos luchado, la pasarela que nos une con Soria. La luz al final del túnel que garantizará un acceso seguro entre las localidades. Igualmente quiero destacar el trabajo municipal frente a la pandemia y el esfuerzo diario para consolidación y creación de servicios para el municipio. 
Días muy duros en los que tengo muchos agradecimientos que repartir, pero uno muy especial, al personal sanitario y a los voluntarios de Protección civil, además de todo el personal esencial que nos ha permitido ir venciendo a este virus.
Ha pasado un año de las elecciones municipales y me acuerdo muchas veces de mis alumnos, a los que tuve que dejar para asumir el apasionante reto de dirigir la Diputación provincial. No les engaño si les digo que en más de una ocasión, durante este duro año, he añorado la alegría de las aulas, la vocación de la educación, la satisfacción de enseñar y las alegrías que aporta. A la enseñanza volveré, pero por ahora todo mi tiempo y mi trabajo se debe a Soria, a los sorianos y a los golmayenses con los que debo compartir la responsabilidad que se me otorgó al ser elegido alcalde y presidente de la Diputación provincial para hacer frente a todo lo que viniera, pandemia incluida.
La pandemia pasará y regresaremos a la normalidad. Cuando eso ocurra espero que todas nuestras actuaciones hayan servido para amortiguar los estragos causados y hayamos sido capaces también de enfocar un futuro de progreso para todos los sorianos. En este trabajo estamos comprometidos desde hace meses y será también el que nos marque el futuro más inmediato.
No me quiero despedir sin agradecer a Iván Juárez, director de los medios de Promecal en Soria, la llamada en la que me solicitaba esta colaboración para valorar el año transcurrido desde las pasadas elecciones municipales que junto con las autonómicas se celebraron el pasado 26 de mayo. Se lo agradezco porque la sensación que tengo, insisto, es que ha pasado el tiempo muy rápido tiempo, que entre las elecciones municipales y la actualidad ha volado el tiempo. En estos doce meses nuestro mundo ha dado un vuelco y la vorágine de la pandemia del coronavirus covid19 ha dado la vuelta a nuestra vida de forma radical.



Las más vistas

Opinión

Orgullo y prejuicio

Orgullo contra los prejuicios: desde el sempiterno «maricón el último», dicho más por costumbre que por maldad, a las agresiones físicas contra los LGTBI que aparecen a diario en los medios de comunicación.

Opinión

Aguafiestas

Qué se puede esperar de una moción, no vinculante, que ni siquiera establece plazos de actuación