La sanidad soriana asume 8.000 pacientes desplazados

N.Z.
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Tras el estado de alarma se han disparado las peticiones de desplazamiento temporal de la tarjeta sanitaria. El año pasado fueron más, un dato que se justifica en el aumento de la atención telefónica

La sanidad soriana asume 6.800 pacientes desplazados - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez Eugenio Gutiérrez Mart

La llegada de madrileños, catalanes y aragoneses (aunque también vascos, navarros, valencianos, riojanos...) tras el estado de alarma y con motivo de las vacaciones estivales ha disparado los datos de pacientes desplazados desde otras comunidades autónomas a Soria.

En concreto, según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad en el Portal de Transparencia, la sanidad soriana acogía a finales de julio a un total de 6.349 personas procedentes de otras autonomías que habían solicitado el traslado de su tarjeta sanitaria (tarjetas activas). De estas, la amplia mayoría llegó a Soria una vez se levantó el confinamiento y se permitió la movilidad, ya que hasta mayo apenas había un millar de tarjetas activas. En junio se registraron 961 altas y el grueso llegó en julio, con 5.071 nuevas solicitudes de traslado.

La tendencia ha seguido en agosto y la cifra se ha engrosado hasta superar las 8.000 tarjetas activas, según se desprende de los datos facilitados por la Delegación Territorial de la Junta, que cifra en 6.794 el total de tarjetas a pacientes desplazados emitidas entre el 1 de julio y el 11 de agosto.

8.000 tarjetas activas. Teniendo en cuenta este dato (6.794 altas en julio y agosto) y el de altas de julio mencionado anteriormente (5.071), se desprende que durante los once primeros días de agosto se han tramitado 1.723 nuevas solicitudes. Es decir, cada día, de media, unas 156 personas procedentes de otras comunidades piden disponer de un médico de cabecera en Soria.

El cómputo de estos datos arroja una cifra total de tarjetas activas de desplazados en estos momentos en Soria que ronda las 8.000 [el dato procede de la suma de las 6.349 tarjetas activas que había a finales de julio con las 1.723 altas registradas en los primeros días de agosto].

No están todos los que son ni son todos los que están, ya que a nadie se le escapa que los pueblos de Soria están llenos y son muchos más los que habitan estos meses estivales la provincia, pero no han solicitado el trasaldo de su tarjeta médica. Básicamente, porque independiente de donde se localice su tarjeta y de cuál sea la comunidad autónoma de origen, los ciudadanos pueden dirigirse siempre a los servicios de urgencias de los centros de salud y hospitales ante una emergencia y recibirán atención. La legislación española les ampara legalmente. Pero, además, porque desde que se implantó el servicio de receta electrónica interoperable del Sistema Nacional de Salud (RESNS) es posible la dispensación desde cualquier farmacia, por medios electrónicos, de la medicación prescrita en otra comunidad autónoma, por lo que ya no se considera un trámite tan necesario. En este sentido, apunta el presidente del Colegio de Farmaceúticos de Soria, Javier Alonso, las farmacias sorianas, especialmente las de los pueblos, han anotado un repunte en la dispensación procedente de otras comunidades ya desde marzo, cuando se declaró el estado de alarma. «Hubo gente a la que le pilló en su segunda residencia y decidió quedarse en Soria, por lo que desde el primer momento de la pandemia se ha notado un aumento de la dispensación interoperable, sobre todo en pueblos», explica. Esa tendencia se ha acrecentado ahora, como cada verano, añade, al tiempo que recuerda que la mayoría de recetas de este tipo son de pacientes de Aragón «mayoritariamente», Madrid, Cataluña, País Vasco, Comunidad Valencia, Navarra y La Rioja.

Independientemente de estas cuestiones, cabe apuntar, el traslado de la tarjeta sanitaria es la opción más práctica para aquellos ciudadanos que van a residir temporalmente fuera de su comunidad, ya que permite la asignación de un médico de cabecera en el centro de salud más cercano a su nuevo lugar de residencia.

menos que el año pasado. El incremento de pacientes desplazados en verano no es una novedad para la sanidad soriana. Todos los años se repite esta situación, motivada fundamentalmente por el incremento poblacional en el medio rural. Vuelven los hijos del pueblo, se ocupan las segundas residencias, las casas rurales cuelgan el cartel de ‘completo’... y todo eso tiene su repercusión en los servicios básicos. No obstante, hay un dato que llama la atención y es que se han solicitado menos traslados de tarjeta que el año pasado.

Si desde el 1 de julio al 11 de agosto de este año han sido 6.794 tarjetas emitidas, el año pasado en el mismo periodo fueron casi un millar más, 7.711, según los datos facilitados por la Delegación Territorial. Sorprende en un año precisamente como este de pandemia, donde se podría pensor que el temor a un contagio o recaída propiciera la petición de un médico de referencia aquí. Sin embargo, se ha dado la tendencia contraria, una bajada que desde la Junta justifican en que ahora muchas consultas se resuelven por vía telefónica, de modo que algunos pacientes habrían optado por mantener su médico de cabecera en su lugar de residencia habitual y consultar a distancia.