«Reivindicamos más equipos en el campo para evitar plagas»

P. Velasco
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Luis Alberto Calvo Sáez (Valladolid, 1963) se pone al frente de los colegios veterinarios de España después de presidir durante once años el de la provincia vallisoletana con el objetivo de conseguir que la institución sea más valorada por

«Reivindicamos más equipos en el campo para evitar plagas»

El vallisoletano Luis Alberto Calvo, licenciado en Veterinaria por la Universidad de León y doctor por la Complutense de Madrid, tomó posesión el pasado 28 de julio como presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de España. Un cargo desde el que espera trabajar por divulgar su profesión y conseguir mejoras como la reducción del IVA. 
¿Cómo afronta su nueva etapa al frente de los colegios de toda España?
Como es lógico como un reto que tiene mucha responsabilidad, pero lo afrontamos con mucha ilusión y ganas de seguir progresando.
¿Cuáles son los principales objetivos que se marca en esta nueva etapa? 
Potenciar un poco más la profesión, quizás el reconocimiento social que es el caballo de batalla; en segundo lugar, nosotros perseguimos una disminución del IVA veterinario que nos subieron de forma un poco arbitraria e injusta de un ocho por ciento, que era el IVA reducido, a un 21, y se ha constituido en un verdadero agravio comparativo porque el resto de profesiones sanitarias que tiene un IVA cero. Nosotros, sin embargo, parece que el tratar las enfermedades de los animales de compañía es un artículo de lujo. Esperemos que recapaciten y eso vuelva a su cauce. Y en tercer lugar, hacer una transformación, una evolución digital de todo el funcionamiento del Consejo General y que eso redunde en el funcionamiento de los colegios de veterinarios.
Numerosas voces de la profesión se han alzado en contra de la apertura de más facultades, ¿sobran veterinarios?
No es que sobren veterinarios, existe una cierta desproporción. En Alemania, que tiene el doble de población que España, hay menos de la mitad de facultades, y en Gran Bretaña ocurre lo mismo. Aquí, sin embargo, tenemos un número de facultades que está en torno a las 13 y quieren seguir abriendo. Es verdad que es una profesión muy vocacional y atractiva, pero es una profesión que la sociedad española no absorbe más de 600 puestos de trabajo y estamos en más de 1.400, por lo tanto estamos produciendo más del doble de los que la sociedad puede colocar. Esto se traduce en una producción de parados al final y eso es indeseable.
¿Cuál es la situación de la profesión veterinaria en Castilla y León?
Tenemos un incremento muy alto de profesionales como en el resto de España y la salida más habitual es el tema de animales de compañía, y eso lo que hace es que exista una cierta sobresaturación en ese sector. Quizá convenga orientar a los nuevos profesionales de que hay otras salidas como son los grandes animales, que además sí que tienen futuro aunque parezca que no, y volver hacia el medio rural que tanto se están despoblando y desatendiendo, y quizás sea una buena alternativa porque sigue habiendo hueco en esas parcelas.
¿Se realizan suficientes controles en la Comunidad o se está bajando la guardia?
En Castilla y León, los veterinarios nos ocupamos de todo lo que se refiere a animales vivos a través de la Consejería de Agricultura, y todo lo de alimentos a través de Sanidad. Hay una muy buena representación en ambas áreas. Y debo decir que la actuación es rápida, es eficaz y muy buena en todos los sentidos. Algo que se ha podido comprobar con el tema de la listeria, donde el sistema de movilización es rápido y eficiente.
¿Y qué consejos podría ofrecer ante situaciones de alerta alimentaria como la actual con la listeria?
Nunca hay que alarmarse, hay que tomarse las cosas con calma. La listeria es una enfermedad no muy dramática, en la que se deben practicar unos consejos básicos como la conservación de los alimentos, su manipulación siempre de forma higiénica y comprobar su origen sanitario, compremos los alimentos donde nos den una fiabilidad. Para eso hay unos registros sanitarios y debemos de cerciorarnos siempre de que viene avalados por los filtros sanitarios que deben cumplir.
En los últimos meses, las plagas de topillos, conejos o la proliferación de jabalíes afectan a Castilla y León, ¿desde el punto de vista veterinario se puede aportar alguna solución a estos problemas?
Ojalá tuviera la solución. Yo creo que hay que estar en el campo y el tema del medio ambiente y los animales silvestres pasa todo por un sistema de control. Debe de haber unos censos en el caso de determinados animales que puedan constituir una fuente de contacto de otras enfermedades, como el caso de los topillos, y que haya equipos multidisciplinares compartiendo veterinarios con biólogos y otras profesiones, que tengan establecidas las poblaciones y las posibles medidas a adoptar en el momento en que esa población sufre un desnivel. Pero no es fácil. 
¿Y existe ese control?
Si existe, pero nosotros los veterinarios reivindicaríamos que hubiera más equipos multidisciplinares que estuvieran a pie del campo durante todo el año, no solo ahora. Las enfermedades se atajan cuando el problema no ha surgido, como en el caso de los incendios, y se previenen o controlan haciendo una buena prevención y evitando que afloren.