"Hay que luchar por modernizar nuestras parcelas"

EDS
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Hace tres años finalizó la segunda fase de modernización del Canal de Almazán, que supuso una inversión pública y privada de 50 millones de euros. El presidente de la Comunidad de Regantes insta a la promoción de nuevas alternativas de cultivo

"Hay que luchar por modernizar nuestras parcelas" - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

Confiesa que es un «enamorado del regadío». Lo demuestra en cada parcela en la que se detiene en la visita guiada que Jesús Gómez, presidente de la Comunidad de Regantes de Almazán, ofrece a El Día de Soria. Son más de 5.000 hectáreas de regadío en esta zona, cuya modernización supuso 50 millones de euros, una cuarta parte financiada por los propios agricultores. El que no arriesga no gana suele decirse. De alguna manera, este ha sido el lema de estos profesionales del campo adnamantino. Cebolla, zanahoria, brócoli, maíz, girasol alto oleico, grelos, espinaca, alfalfa, multiplicación de semillas, patata... la lista de variedades que pueden encontrarse en estas tierras es amplia. Y los agricultores ya comercializan sus productos con firmas como Mercadona o Gelagri Ibérica (Bonduelle).
Quedan algunos ajustes por llevar a cabo, como acuerdos con propietarios de las tierras para incrementar el rendimiento de estos terrenos y desarrollar como es debido la modernización de las propias fincas, además de otras cuestiones, a otros niveles, como la oposición del sector al Libro Verde que impone Europa y que pretende aumentar el coste por el uso del agua. 
El Canal de Almazán, representado por su presidente, forma parte de la Junta de Gobierno de la Asociación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Duero (Ferduero), lo que significa que el regadío soriano tiene peso en el conjunto autonómico y, por consiguiente, a nivel nacional. 
Cree a pies juntillas que el regadío en la provincia de Soria tiene futuro y que es una pieza más para combatir la despoblación. Cada agricultor que se queda, que invierte, suma.
Los regantes adnamantinos se han fijado en Navarra como una comunidad referente, pero también en la provincia de León, que ha sido capaz de transformar miles de hectáreas de páramo en tierra productiva. Ahora, el Canal de Almazán también es ejemplo para el Campillo de Buitrago, en proceso de expansión.
Falta menos de un mes para que concluya la campaña de riego, ¿qué balance hace?
Es una campaña positiva. No hemos consumido el agua concedida, porque con la modernización que tenemos no hace falta. Ahora con estas dotaciones tenemos un control exhaustivo del gasto del agua y más profesionalización cuando el agricultor tiene que regar. Hay una gran diferencia entre lo que era el riego a manta y el modernizado. Este es el futuro del regadío, es por donde se tiene que ir en esta región y en este país. No ha habido problemas, el Alto Duero ya cumplió el año pasado y lo ha hecho este, con todo lo que nos dictó la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) en cuanto a gastos del agua, y los agricultores vamos entrando en las medidas que se nos exigen. El agricultor no es un depredador del agua y tenemos que ahorrar al máximo.
Cuando se determinó esa dotación de 6.000 metros cúbicos por hectárea en esta campaña, los regantes del Canal de Almazán pidieron una compensación por la disminución del cupo.
A mediados de los sesenta, cuando se hicieron estos proyectos de regadío, se hicieron con unas concesiones y dotaciones de 1.000 litros por metro cuadrado. Ahora nos dicen que tenemos que producir nuestras cosechas con 650. Puedo llegar a ser crítico porque, en estas zonas despobladas, el 35% de los derechos del agua que se quitaron   eran del agricultor y se tenían que haber ampliado para la transformación del secano al regadío. Nos estamos dando cuenta que se puede aumentar ese 35% sobre todo en las márgenes izquierdas del canal porque la calidad de la tierra es sumamente buena. En su momento, las transformaciones se hacían en las márgenes derechas porque era la posibilidad que existía.

Desde hace dos campañas, el Canal de Almazán ya está a pleno rendimiento, ¿cómo se ha desarrollado y en qué punto de expansión se encuentra?
Se modernizaron más de 5.000 hectáreas, que es la competencia de la Comunidad de Regantes del Canal de Almazán, y se ejecutó toda la obra de modernización. Ahora mismo tenemos que luchar por modernizar nuestras parcelas. Tenemos un hándicap con los arrendamientos, no un conflicto entre propietario y arrendador, sino cómo amueblar esas parcelas porque el agricultor no es propietario del 100% de la explotación. Habrá que hacer algún estudio para llegar a unos acuerdos de arrendamientos a futuro para que sea mucho más aprovechable la modernización del Canal de Almazán que se hizo en su día. Hay que sacar el máximo rendimiento a las parcelas y también reducir costes de electricidad. Además, tenemos pendiente la modernización del canal madre. Hace poco tuvimos que parar tres días porque hubo un problema por una posible rotura del canal madre. Hay que seguir modernizado las parcelas y planteando alternativas de cultivo.

¿Cuántos son los propietarios y cuántos los agricultores?
En la propiedad habría que hacer un nuevo censo, estaremos por debajo de 800. Y agricultores, un centenar más o menos.
¿Qué diferencia el regadío de Almazán de otros?
El de Almazán está totalmente modernizado. El Campillo de Buitrago ha cogido la idea de Almazán, como presidente siempre les estoy animando porque nos ven en el espejo en el que fijarse. Tienen que tener paciencia, ya tienen todo aprobado, tienen el dinero aprobado con sus 19 millones de euros. Hay que animarles a que no pierdan el tiempo porque es importantísimo. Cuantas más hectáreas de regadío tenga la provincia, más riqueza va a tener.
El Campillo de Buitrago se fija en Almazán, ¿a quién miraron y miran ustedes?
En cultivos, la zona de Navarra es una comunidad importantísima y siempre es un ejemplo para aprender. Pero también está León, hay que presumir de Comunidad. La transformación que han hecho en León de secano a regadío es inmensa. Son más de 120.000 hectáreas de regadío en León, a mí se me cae la baba. En León son páramos y han conseguido riqueza, riqueza y riqueza de un páramo malo. Tienen muchos cultivos, mucha ganadería de leche y son unos privilegiados porque están muy cerca de Asturias para vender su producto. Nosotros estamos cerca de Madrid, de la principal urbe de España, y tenemos que aprovecharlo para vender nuestros productos a grandes superficies o vía Mercamadrid... Hay que verlo.
¿A qué empresas están vendiendo sus productos?
En congelado sobre todo a Gelagri Ibérica (Bonduelle) y hay parcelas de brócoli, en las que se ha juntado un grupo de agricultores que están aprendiendo cómo hacer este cultivo, que va a ir a Mercadona en fresco. Están aprendiendo las condiciones meteorológicas que les va, los tiempos de siembra, etcétera. Van a ir con una calidad excepcional porque el clima te permite una calidad y una textura buenísima.