scorecardresearch

España se queda fuera del plan europeo del escudo antimisiles

Agencias
-

Un total de 14 países europeos de la OTAN más Finlandia, acuerdan la compra conjunta de un sistema de defensa antiaéreo, una iniciativa a la que Robles no ha sido invitada a participar

Margarita Robles, con Josep Borrell, ayer en Bruselas - Foto: EFE

La guerra de Rusia y Ucrania se ha convertido en de todo menos localista y son muchos los países que creen necesario prepararse ante una eventual expansión del conflicto. De ahí que los ministros de Defensa de 14 países europeos de la OTAN, además de Finlandia, suscribieron ayer una carta de intenciones para el desarrollo de una Iniciativa de Escudo del Cielo Europeo, un proyecto encabezado por Alemania, que proteja a Europa de ataques con misiles y del que España se ha quedado al margen.

La firma se produjo en los márgenes de una reunión de ministros aliados de Defensa en el cuartel general de la Alianza Atlántica.

Los 14 aliados de la OTAN que lo rubricaron fueron Alemania, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Noruega, Países Bajos, el Reino Unido y Rumanía, mientras que Finlandia, país en vías de integrarse en la Alianza Atlántica, se unió también.

La ministra española de Defensa, Margarita Robles, señaló en una rueda de prensa durante la celebración de la reunión de la OTAN que España está dispuesta a estudiar una petición de participación en este proyecto si le es transmitida, algo, insistió, no ha sucedido por el momento.

«España está colaborando con Alemania en varios proyectos, pero en este caso concreto nosotros entendemos que nuestra participación en el escudo antimisiles OTAN es la procedente», explicó.

La Alianza Atlántica explicó en un comunicado que la iniciativa pretende crear un sistema europeo de defensa aérea y antimisiles mediante la adquisición común de equipos por parte de las naciones europeas con el objetivo de reforzar la defensa integrada aérea.

Igualmente, los ministros abordan la necesidad de aumentar sus reservas de armas para garantizar su seguridad y seguir ayudando a Ucrania frente a la invasión rusa, así como la protección de sus infraestructuras críticas y la retórica nuclear del Kremlin. Respecto a esto último, se pronunció también Robles, que apuntó que la posibilidad de un escenario en el que Putin decida utilizar armas nucleares «está sobre la mesa», aunque aseguró que la OTAN no va a aceptar «amenazas».

Por su parte, el Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, fue más allá y avisó que la UE, la OTAN y Estados Unidos responderán a Rusia en caso de que Moscú decida llevar a cabo un ataque atómico contra Ucrania, afirmando que el Ejército ruso sería «aniquilado».

«Un ataque nuclear tendrá respuesta. No una respuesta nuclear, pero una respuesta tan potente militarmente que el Ejército ruso sería aniquilado», advirtió Borrell, recalcando que Europa vive un «momento serio» de la Historia en el que los Veintisiete deben demostrar su «unidad» y «total firmeza».

Centrados en leópolis. Mientras, en el campo de batalla en el que se ha convertido Ucrania, las autoridades locales denunciaron ayer una nueva ofensiva rusa contra la región de Leópolis, en el oeste del país, y que ya fue objetivo de ataques a comienzos de semana. Según detalló el gobernador de la región, Maxim Kozitski, Moscú atacó unas instalaciones militares que ya intentaron destruir previamente. «Este es un ataque repetido en esta instalación, que fue destruida. No hubo víctimas. Hubo tres misiles, dos impactaron y otro fue derribado por nuestras fuerzas de defensa aérea», explicó Kiev.