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Piden 34 años de prisión para el asesino de Monika Asenova

F.L.D.
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La joven, que vivía en San Leonardo de Yagüe, fue atacada por su exmarido en Salas de los Infantes

Piden 34 años de prisión para el asesino de Monika Asenova

Han pasado casi tres años desde que Biser K. acabó con la vida de su mujer, Monika Asenova, tras asestarle varias cuchilladas en su domicilio de la plaza Jesús Aparicio de Salas de los Infantes. Un crimen que truncó la vida de una mujer de tan solo 28 años a la que su agresor había sometido durante su relación a un maltrato psicológico y físico. De hecho, días antes avisó de sus intenciones al incendiar la vivienda que compartían. El peritaje de los daños causados y la pandemia dilataron la instrucción de este terrible suceso, pero un jurado popular le juzgará en los próximos meses en la Audiencia Provincial.

La Fiscalía pide para el autor 34 años de prisión por varios delitos. Según el relato del Ministerio Público, los episodios de violencia de género eran constantes. Durante toda su convivencia, Biser K. mantuvo una conducta de dominación y control permanente sobre su mujer motivada por los celos hacia terceras personas. Limitaba sus salidas con amigas, la esperaba a la salida de su trabajo y hasta le quitaba el móvil. En este contexto de violencia, era frecuente que el acusado golpease a Monika en la cara, causándole numerosos moratones en la cara.

Era tal la gravedad de las lesiones, que incluso la víctima llegó a pedir a su marido que la pellizcara en los brazos y no le golpease en el rostro para poder ir a trabajar, según manifestó en más de una ocasión a sus compañeras del supermercado en el que tenía un empleo.

También la sometía a un constante maltrato psicológico. El procesado la amenazaba con matarla exhibiéndole cuchillos, le arrojaba encima alcohol y otros líquidos en presencia de las dos hijas menores de ambos, quienes en más de una ocasión trataron de evitar las agresiones.

Fueron varios los episodios de extrema violencia antes del brutal asesinato. El 10 de junio de 2019, Monika escribió un mensaje a la responsable del establecimiento donde trabajaba en el que le aseguraba que no podía acudir a su puesto porque Biser K. le había pegado en la cara. Días después, el 28 de ese mismo mes, llegó a ponerle un cuchillo em eñ abdomen para evitar que abandonara el domicilio para ir al supermercado. Esa misma tarde, después de haber tomado unas cuantas cervezas en un bar de Salas, volvió a casa y destrozó el mobiliario, algo que vieron sus propias hijas. Al llegar a casa, Monika decidió llamar a su padre para que la recogiese a ella y a las niñas. Al escucharlo, Biser les amenazó con quemar la casa y matarlas si se iban. El progenitor de la joven consiguió entrar en el domicilio y se las llevó a San Leonardo de Yagüe.

PRENDIÓ FUEGO AL PISO

El acusado, movido por el ánimo de causar el mayor daño posible, prendió fuego al piso en el que vivían. El incendio no se extendió a ninguna vivienda, pero las labores de extinción sí generaron daños en un pub que se encontraba en la parte baja del edificio. Al conocer estos hechos, Monika le dijo que quería dejar la relación. A pesar de ello, Biser fue hasta San Leonardo en varias ocasiones, y también se puso en contacto con ella a través de llamadas y de Facebook, para intentar convencerle de volver juntos a casa, algo que ella siempre le negó.

El presunto asesino pasó la noche del 7 al 8 de julio en la casa del padre de Monika y ambos volvieron hasta Salas de los Infantes la mañana siguiente en autobús. En el domicilio, Biser le clavó un cuchillo monocortante de 20 centímetros de hoja en varias ocasiones hasta causarle la muerte.

Por estos hechos, la fiscal pide 24 años de cárcel por asesinato, siete por varios delitos de maltrato y amenazas y tres por los daños causados en el incendio. En la causa está personada la Junta de Castilla y León y la Asociación Clara Campoamor, que elevan las solicitudes de pena hasta los 48 años de prisión.