"El festival mantiene viva la literatura de Bécquer"

Ana Pilar Latorre
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Es uno de los mayores expertos en la vida y obra de Gustavo Adolfo Bécquer y también de su hermano, Valeriano, el gran olvidado

"El festival mantiene viva la literatura de Bécquer"

Al agredeño Jesús Rubio Jiménez, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Zaragoza y especializado en Literatura Española de los siglos XVIII al XXI, siempre se le presenta como uno de los mayores expertos en la vida y obra de Gustavo Adolfo Bécquer, y también de su hermano Valeriano, el gran olvidado. Su obra en torno a estos dos autores es extensa y sigue profundizando en este aspecto para darlo a conocer, sobre todo de cara a 2020, cuando se celebrará el 150 aniversario de su muerte. Elogia el Festival de las Ánimas, que vive su momento cumbre el uno de noviembre con la lectura de la leyenda El monte de las ánimas. Para él, el autor «tenía una personalidad más complena de lo que a vaces se suele pensar» y es una figura que apasiona cuando se descubre, por su gran tanlento artístico en la escritura (periodismo y literatura), pintura, música... 
¿Qué le parece la iniciativa del Festival de las Ánimas en torno a la figura de Bécquer?
Bécquer es uno de los activos de la provincia de Soria y lo que sería un poco absurdo sería no buscar difundirlo y no darle visibilidad. Si así conseguimos, además, que la gente lea más las leyendas o incluso alguien se anime más a visitar Soria, pues estupendo. Destaca el carácter del acto, con la lectura de la leyenda, porque la gente escucha la leyenda y se puede animar a hacer una lectura propia y, en cualquier caso, se mantiene viva esta literatura  asociada precisamente a las fechas en las que se publicó. Muchas veces los autores de la época, aprovechando determinadas fechas del año claves, publicaban en los periódicos determinado tipo de relatos. En este caso lo relacionado con las ánimas, lo sobrenatural, lo misterioso... En Navidad, por ejemplo, publica las Memorias de un pavo, que tiene que ver con la celebración navideña. El periodismo de Bécquer, incluso sus leyendas que en definitiva aparecieron primero en periódicos, las escribía con motivo de estas celebraciones y en las mismas fechas.  
¿Cómo definiría al autor?
Bécquer es una personalidad más compleja de lo que a veces se suele pensar. Desde el punto de vista de la poesía que aporta es la expresión de la intimidad, ya no es el Romanticismo altisonante del primer momento. Respecto a la prosa, y luego las leyendas  especialmente, logra darles un tono poético del que antes carecían y, además, incorpora técnicas narrativas que son también características de la literatura, no exactamente del mismo Romanticismo, sino también de cómo fue evolucionando al respecto. Nos acercamos a lo que muchas veces se ha llamado el poema en prosa. 
Si tuviera que escoger una de sus obras, ¿con cuál se quedaría?
Eso es muy difícil... [Ríe] Yo tengo especial predilección por la carta tercera de Desde mi celda, como texto cumbre, en mi opinión, del Romanticismo. Rara vez se encuentra un texto donde, por un lado, haya toda una exposición de cómo se entiende la poesía pero también una confesión  autobiográfica tan profunda. Probablemente sea mi preferido pero hay muchos otros, como las leyendas de El rayo de luna o La corza blanca, por no salir de territorios que nos son cercanos, son igualmente, enormemente ricos y sugestivos. 
¿Es lo suficientemente conocida su faceta como periodista?
Creo que en este momento ya sí. Cuando las obras se editaron en un libro se recogió solo una parte de la obra periodística. Además, muchas veces es  muy difícil saber qué textos son suyos o no porque era muy habitual en el periodismo de la época no firmar los trabajos. Hace tres o cuatro años se hizo un congreso exclusivamente sobre el Bécquer periodista en la Universidad Complutense de Madrid y hay actas de todas las ponencias que hicimos. Ya se admite y la visión que se tiene de él profesionalmente es que lo que más fue es periodista. O escritor de periódicos. Pero además, quiero decir que cuando hablamos de escritor de periódicos, lo mismo escribía un suelto, que un editorial, que un artículo de opinión, que publicaba en la sección de Variedades una leyenda o un relato. El periodismo hay que entenderlo en este sentido verdaderamente amplio. 
Nos acercamos a un año especial, 2020, cuando se conmemora el 150 aniversario de la muerte de Gustavo Adolfo y Valeriano Bécquer. 
Sí, es el aniversario de la muerte de los dos hermanos, porque a veces nos olvidamos de Valeriano y yo creo que va a haber bastantes actividades al respecto. Yo, por lo que conozco, en Soria vamos bastante adelantados con un libro que se está elaborando desde Diputación Provincial sobre las imágenes en la obra de Valeriano Bécquer como fuente para el estudio de la vestimenta tradicional. En Sevilla, ya tengo noticias de que se va a celebrar un congreso. Va a haber actividades, sin duda.
Sobre la casa en la que vivió Bécquer en Noviercas, últimamente no tengo mucha información pero sé que ha habido muchos avatares. Costó mucho adquirirla, estaba muy deteriorada...Como lugar simbólico bien. Vamos a ver lo que se ha hecho, porque allí había prácticamente nada que salvar. Pero siempre estos lugares un poco simbólicos ayudan a mantener viva la memoria, que es de lo que se trata. Otro ejemplo es la Casa de los Poetas de Soria.
¿Qué obras prepara en relación a los Bécquer? 
En concreto, estoy escribiendo los capítulos para este libro de Diputación. Espero que salga también un libro que llevo arrastrando bastante tiempo sobre los Bécquer y Soria. Es un monográfico, para poner al día todo lo que se sabe. Esas son las dos principales cosas con las que estoy relacionado directamente sobre los Bécquer. Dadas las fechas que se aproximan no me caba duda que irán surgiendo muchísimas más cosas.  
¿Sigue despertando interés Becquer entre los alumnos de Literatura de la Universidad de Zaragoza? 
Siempre, yo creo que Bécquer es uno de los escritores con los que los lectores jóvenes conectan mejor, no solo universitarios, sino también en otros ámbitos. Sigue teniendo esta capacidad de captación importante, sin lugar a dudas. Y se siguen haciendo tesis, yo he dirigido al menos dos y una de ellas de autora norteamericana que vino de propio porque quería hacer su tesis sobre Bécquer y la música. Se sigue trabajando sí, indudablemente. 
¿Qué debe significar Bécquer para Soria? ¿Debe ensalzarse su relación?
Lo fundamental, mirando el asunto desde Soria, creo que no hay que perder de vista que Bécquer es uno de nuestros activos y que realmente fueron ellos, casi los primeros que pusieron en el mapa a Soria, que hasta entonces eera un terreno con escasísima visibilidad en las revistas ilustradas y en los periódicos. Y generaron una serie de textos y de imágenes que siguen muy vigentes y que son algo muy atractivo. Por lo tanto, todo lo que hagamos para darles difusión indirectamente repercute en la propia difusión de la vida cultural soriana y esto también tiene su interés.
Al final de los primerísimos que se perdieron por aldeas y pueblos como Fuentetoba, Villaciervos, El Burgo, Almazán, Noviercas, Ágreda, Ólvega... Gracias a ellos también, de alguna manera, se fue tomando conciencia poco a poco de cuestiones como la falta de comunicaciones. Es también un aspecto importante, no solo lo estético, sino también como testimonio histórico.