El comercio de San Esteban, contra la falta de aparcamientos

Henar Macho
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Achacan la caída en las ventas a que los vecinos no pueden estacionar cerca de los establecimientos

El comercio de San Esteban, contra la falta de aparcamientos

El centro neurálgico de las compras y del ocio para los sanestebeños y los vecinos de otros tantos pueblos del entorno lo constituyen la calle Mayor y la avenida de Valladolid. En abril concluyeron las obras de renovación de redes y colocación de nuevo pavimento en el tramo de la calle Mayor entre su cruce con la calle Escuelas y el aparcamiento y la calle Convento. El proyecto ha modificado la imagen de la arteria principal con el ensanche y rebaje de las aceras y la reducción de aparcamiento en uno de los lados por la incorporación de bancos y farolas. Aunque el objetivo de este plan urbanístico es adaptarse a las nuevas necesidades de sus habitantes, los comercios han notado su impacto en el día a día de la actividad comercial. «Al final nos quedamos en un pueblo poco atractivo para las compras sin aparcamientos, porque la gente mayor que le gusta comprar aquí dice que se van a El Burgo porque aquí no pueden aparcar», explica Jesús de Gregorio, de Ferrebike, quien añade que «al final no compran para un día y allí aparcas en la puerta del establecimiento». Este comerciante insiste en que hay que hacer de la calle Mayor una calle interesante «por lo menos que bajen a dar un paseo los fines de semana».
Por su parte, Gabriela Mantero, de la mercería Amapola, tiene en consideración el contexto de pandemia como factor clave, al  menos, durante este verano. «Vivimos mucho en verano de turismo y de veraneantes pero este año se nota que ha venido menos gente, así que lo vamos llevando, pero es un verano raro» y teme que el invierno sea peor: «si ya de normal octubre y noviembre suelen ser meses bajos, con una pandemia me imagino que habrá bajón». En cuanto al apoyo económico al pequeño comercio, puntualiza que «hay muchas ayudas pero también hay muchos requisitos y luego no es tan fácil acceder a ellas y cuando llegan  igual ya has cerrado». Cree conveniente que se agilicen los trámites. El ensanchamiento de la acera, asegura, no se ha vuelto todavía un problema pero «si siguen quitando  aparcamientos habrá problemas». «No ayuda, queda muy bonito en plan turístico, pero para gente mayor que antes les dejaban en la puerta para comprar ahora se está perdiendo».
En San Esteban de Gormaz encontramos negocios veteranos como el de José Luis Catalina, el comerciante más antiguo de San Esteban con 38 años se experiencia en su droguería de 160 metros cuadrados de superficie. «Se ha notado un montón, estamos acostumbrados a ir hasta la puerta y en ese sentido hemos perdido mucha gente, bastante más de la que quieren reconocer desde el Ayuntamiento», denuncia Catalina y apunta que «se ha medio echado» a los más de cuarenta pueblos de la comarca que acudían a comprar a San Esteban. Explica que en la zona comercial se aparca en la calle Las Cuestas y en la calle Mayor y achaca el problema a la despoblación y el envejecimiento además de a las grandes superficies. «Remontar es muy difícil, casi imposible» y los trabajos de promoción del comercio local «no funcionan, somos animales de costumbres». Desde la tienda de López Calzados consideran también que «en general el tema del aparcamiento es un problema, sin duda, pero año a año se va notando que va disminuyendo el negocio por la despoblación pero es que este verano está siendo muy raro y se nota que hay menos gente». Distribuciones Miranda Manzanares está sufriendo las consecuencias del cierre de bares y restaurantes además de la cancelación de eventos. «No estamos bien, esperemos que mejore porque, si no, el 31 de diciembre tendremos que echar el cerrojazo», lamenta Juliana, su responsable.
SEGUNDOTRAMO. El Ayuntamiento ha adjudicado la continuación de las obras de pavimentación de la calle Mayor a la empresa Torconsa por 263.000 euros. El tramo afectado discurre desde la calle Convento hasta la plaza Mayor, pero el inicio de las obras se ha pospuesto hasta septiembre. Una decisión que ha sido meditada entre los comerciantes y el Ayuntamiento.  «Lo ideal hubiera sido haberlas empezado cuando se consiguió el levantamiento de todas las tramitaciones administrativas pero entendemos que había que dar margen», pero insiste Aguilera: «lo que nos falta es gente, echamos de menos a mucha gente».
En cuanto a la reducción de plazas de aparcamiento, Aguilera defiende que «eso es echar la culpa al empedrado» y que «no todo el mundo puede tener el aparcamiento al lado y eso hace cinco años era todavía un inconveniente mayor, era un auténtico caos». La regidora ribereña se muestra pesimista ante el futuro próximo de los comercios locales que califica de «muy incierto». «Después de toda esta crisis se nos vuelven a olvidar las buenas intenciones» y considera que lograr la fidelidad del cliente «es una labor de concienciación». Apela a la unión de los autónomos y las instituciones y espera la llegada de ayudas de otras administraciones. 
Aguilera también avanza que tras el verano se reunirá con los responsables del comercio de San Esteban, un tejido que conforman esencialmente unas 80 tiendas y bares, aunque insiste la alcaldesa que todos los negocios están relacionados, por lo que hay que tener en cuenta que la cifra de autónomos asciende a 194.  «Se hará una valoración de pérdidas, que son cuantiosas y, sobre todo, ver cómo encaramos ese tiempo [otoño e invierno] que va a ser muy complicado y el más dramático», subraya.