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La subida del gas encarece un 26% la factura del Santa Bárbara

A.I.P.
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La Dirección de Gestión de la GASSO trabaja en planes de eficiencia energética, ante la previsión de que los costes se disparen en los próximos meses

La subida del gas encarece un 26% la factura del Santa Bárbara

La inflación desorbitada de la energía  repercute, evidentemente, en los gastos de los servicios sociosanitarios. Hospitales, centros de salud, residencias de mayores, edificios públicos... absorben unos sobrecostes en los consumos de electricidad y combustibles que hace unos meses eran imprevisibles, por lo que ya se buscan soluciones para lo que pueda venir a corto plazo. El director de Gestión de la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Soria (GASSO), José Luis Vicente, avanza que se está trabajando en planes de eficiencia energética ante la previsión de que los costes puedan dispararse en los próximos meses. Y es que, solo la factura de gas natural, biomasa y gasóleo de los hospitales de Soria, Santa Bárbara y Virgen del Mirón, se ha encarecido un 25% en el último año (de abril de 2021 a marzo de 2022) en comparación con la media del trienio anterior.

Lógicamente, el hospital Santa Bárbara es la instalación sanitaria que más consume y gasta en la sanidad soriana, aún más este año con la puesta en marcha del nuevo edificio de 17.000 metros cuadrados. «El contrato de gas y gasoil está centralizado y pagamos unas tarifas muy favorables con las medias, pero el incremento de kilowatios ha sido muy importante en el último año. El edificio nuevo penaliza mucho», advierte Vicente.

gas natural. Así las cosas, el importe de los 15.973.902 kilowatios consumidos de gas natural en el último año (a un precio medio de 0,378 euros/kw) asciende a 604.513 euros, lo que supone un 16,95% más que la media de energía consumida sobre los tres años anteriores y un 26,62% más de coste (el incremento del precio medio es del 8,26%).

«La comparación con 2020 puede estar distorsionada, por la deflación en el sector energético en abril de hace dos años», puntualiza el responsable de Gestión. De hecho, de abril de 2020 a marzo de 2021 se consumieron 14.447.889 kw de gas natural en el hospital Santa Bárbara, lo que arrojó una factura de 374.454 euros (el precio medio del kw se situó en 0,026 euros); mientras que entre abril de 2019 y marzo de 2020, se contabilizaron 14.447.889 kw, lo que se tradujo en un desembolso de 536.398 euros (a 0,039 euros/kw), y de abril de 2018 a marzo de 2019, se emplearon 13.051.223 kw de este combustible en el hospital y se pagó por ello 521.445 euros (0,04 euros/kw).

biomasa y gasóleo. Por su parte, el hospital Virgen del Mirón se surte, principalmente, de biomasa y gasóleo (para el vapor de las calderas de la lavandería). En el primer caso, en el último año el consumo se ha incrementado un 14,50% en comparación con la media del trienio y el gasto, un 27,65% (el precio medio del kw se encarecido un 11,48%). De esta manera, el recibo de biomasa del último año se elevó a 158.572 euros (1.992.170 kw, a un precio medio de 0,079 euros/kw) y en el ejercicio anterior, marcado por la deflación, la cantidad sufragada llegó a 114.200 euros (1.887.710 kw, a 0,06 euros/kw). La media anual de los tres años anteriores del consumo se situó en 1.739.830 kw y el gasto, en 124.229 euros (0,07 euros/kw de media).

En cuanto al empleo de gasóleo en el hospital Virgen del Mirón de Soria, en 2021 se suministraron 63.018 litros, con un coste de 47.112 euros (a 0,747 euros/litro), lo que implica que el consumo aumentó un 6,93% respecto a la media de las tres anualidades anteriores y el importe, un 20,71% (el precio medio subió un 12,89%).

En resumen, la factura en combustibles del Complejo Asistencial de Soria (los dos hospitales) en el último año se traduce en 810.197 euros, lo que representa un 25% más sobre la media de los tres años anteriores, como se indicaba al inicio.

electricidad. En cuanto a la factura eléctrica, la sanidad soriana no ha percibido de forma notable el incremento de la inflación energética ya que los precios están «controlados» por el Eren (Ente Público Regional de la Energía) y se rigen por un «sistema de tarificación distinto». No obstante, en 2021 se produjeron cuatro subidas, «algo que antes era impensable», matiza el director de Gestión, y fue un ejercicio «absolutamente volátil».

Los tres centros en los que se lleva a cabo un seguimiento monitorizado de la energía son los dos hospitales y el centro de salud Soria Sur La Milagrosa. En el Santa Bárbara, aunque el precio medio del kilovatio bajó un 2,61% respecto a la media de los tres últimos años, la cuantía aumentó un 3,09% entre abril de 2021 y marzo de 2022, 878.670 euros (7.831.113 kw consumidos). Si bien, cabe puntualizar que, por ejemplo, el pago fue más abultado dos años antes, entre abril de 2019 y marzo de 2020, ya que con un consumo inferior, de 7.475.690 kw hubo que aportar 938.287 euros, con un precio medio del kw que se halló en 0,125 euros.

Además, tanto en el hospital Virgen del Mirón como en la Milagrosa se anotó una reducción del gasto en electricidad. En El Mirón, en el último año se desembolsaron 72.167 euros en facturas eléctricas, para financiar el consumo de 579.926 kw. Sin embargo, en comparación con la media del trienio anterior se produjo una disminución del 3,66% en el importe (entre abril de 2019 y marzo de 2020 se llegó a pagar más de 80.000 euros), y eso que el consumo se elevó ligeramente en un 0,50%, pero el precio medio del kw mermó un 4,14% respecto a la media.

En el centro de salud Soria Sur, el 'ahorro' fue más acusado, de un 13,41% en la factura en relación a la media trienal. Se pagaron 50.559 euros de abril de 2021 a marzo de 2022, pero también se consumió un 3,71% menos, en total 390.657 kw, ya que el precio del kw se situó en 0,129 euros, un 10% menos que en el cómputo de los tres años previos.

volumen. Así, la Gerencia de Asistencia Sanitaria invirtió 1.829.000 euros en el gasto energético (electricidad, gas y calefacción) en el año 2021, tanto en todos los centros de salud de Atención Primaria de la provincia como en los dos hospitales y en la antigua Gerencia de Salud de Área.  Esta cantidad es la más baja de los últimos cuatro años (en 2019, incluso se superaron los dos millones de euros), ya que la factura final eléctrica de Primaria y del Complejo Asistencial es la más baja de este periodo, como lo es la de gas en los centros de salud.

Sin embargo, en gas y calefacción se gastó más en los hospitales en 2021 (667.566 euros) respecto a 2020 (606.161 euros), aunque menos que en 2019 (737.305 euros) y en 2018 (726.704 euros). No obstante, el director de Gestión puntualiza que el criterio de facturación anual comprende, generalmente, desde diciembre del año anterior hasta noviembre del ejercicio corriente. Por tanto, en el balance de 2021 no se contempla la inflación de final del año y tampoco se corresponde con la cifra del gasto en combustibles disparada un 25% en la que se ha contemplado el primer trimestre de este año, teniendo en cuenta que el gas, la luz y los combustibles se han encarecido más de un 28% en Soria desde que comenzó 2022, según el Instituto Nacional de Estadística.

eficiencia. Ante este panorama incierto que dibuja la variación de los precios de la energía y con la puesta en marcha del nuevo edificio del hospital Santa Bárbara, la Dirección de Gestión de la Gasso trabaja en planes de eficiencia energética que, previsiblemente, estarán finalizados en el plazo de dos meses.

Una de las opciones que se baraja es el suministro a través de la red de biomasa de Rebi, empresa con la que la Gerencia de Asistencia Sanitaria está negociando. «Siempre trabajamos con Gas Natural porque se había demostrado que era lo más eficiente por los precios. Pero se prevé un incremento importante de las tarifas y parece que la biomasa es más competitiva, de forma que la podríamos incorporar al Santa Bárbara», adelanta José Luis Vicente.

El control del gasto energético «ha sido exhaustivo» en los últimos años, pero la inestabilidad de los precios obliga a buscar alternativas para contener presupuestos. «El sector de la energía tiene una regulación muy complicada, en términos fijos, variables, cambios regulativos...», advierte el responsable de Gestión. Motivo por el que estudian todas las opciones de ahorro, aunque no se contempla, por ejemplo, la colocación de placas solares. De hecho, se retirará la instalación del Santa Bárbara existente, que «nunca acabó de funcionar bien».