"La presión fiscal en Soria es menor a ciudades del entorno"

Ana I. Pérez Marina
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Defiende que el IBI representa solo el 4% de la presión fiscal que soporta un contribuyente y, sin embargo, han corrido ríos de tinta sobre el incremento de este impuesto. Entre los retos, ajustar el recibo del agua y crear la oficina virtual tributa

"La presión fiscal en Soria es menor a ciudades del entorno" - Foto: """""""""""""""Eugenio Gutierrez Martinez.

El incremento sucesivo del IBI en la última década en la ciudad de Soria no ha estado exento de polémica, teniendo en cuenta que en este tiempo el importe del recibo se ha duplicado. En 2019 se congeló y este año asumirá una actualización del 1,8%. El concejal de Hacienda, Javier Muñoz, estima que ha cargado injustamente contra esta medida, cuando la presión fiscal mayor procede de otros tributos que no revierten de igual manera en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. «A nadie le gusta pagar impuestos, pero cuando hablamos de sanidad, educación, de la limpieza de las calles... nos vamos a países nórdicos o centroeuropeos y esos países tienen el nivel impositivo más alto [...] La presión fiscal tiene que ser moderada, pero los servicios tienen que ser de calidad. Y el mayor de los impuestos es el que pagas y por el que no te dan nada a cambio», reflexiona.
El recibo del IBI se ha duplicado en una década y en este 2020 se aplicará una actualización del 1,8% para ajustarlo a la inflación. ¿Era realmente ineludible esta escalada?
Esto es consecuencia de la tan traída y llevada ponencia de valores que se hizo hace diez años y lo que se puso encima de la mesa es que el Ayuntamiento estaba mal financiado y necesitaba más recursos derivados de ese Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) al hilo de que cómo lo tenían el resto de ciudades del entorno. Esto se produce con los informes económicos de la casa y así lo entendemos todos, tanto el Grupo Socialista como el Grupo Popular, que gobernaba en aquel entonces y nosotros apoyamos aquella ponencia de valores, que supuso incrementar una media de entre el 8 y 10% el recibo en los ocho años siguientes. Lo que se ha hecho es ajustar el valor del IBI en función tanto del valor catastral con el tipo impositivo. Ahora está en el 0,56%, uno de los más bajos, aunque siempre hay que mirarlo con la perspectiva del valor catastral. Lo importante es que en el recibo medio, según Hacienda, estamos de la media para abajo, alrededor de los  270  euros. Esto es lo que nos da el dato real con respecto al resto de capitales.
¿Quizás se podría haber renunciado a alguna inversión y minimizar la carga impositiva a los sorianos?
No son tanto las inversiones como el día a día. El IBI viene a suponer el 40% de esos casi 30 millones de recaudación. Las 450 nóminas del personal de la casa son 16 millones, frente a los 13,3 millones del último IBI. Hay que pagar las basuras, el mantenimiento del autobús, la recogida de residuos, la luz, el agua... más allá de las inversiones, que muchas veces vienen financiadas por otras administraciones, porque intentamos que las inversiones no recaigan en las espaldas del soriano.
Hemos mantenido el nivel de inversión porque entendimos que esta ciudad necesitaba una transformación y así también lo han entendido los ciudadanos que, cuando nos hemos examinado, nos han dado esa confianza. Además del IBI, uno de los pilares de la oposición en la pasada legislatura fue la deuda y también entendimos que cuando uno tiene que hacer una compra que supera sus ingresos anuales debe ir a financiación externa para realizarla.
Lo que paga un contribuyente soriano no se ajusta a los sueldos , sobre todo después de la crisis...
Creo que se han cargado mucho las tintas sobre el IBI. Me gustaría dar un dato: el IBI supone un 4% de los impuestos totales que paga un ciudadano y tanto los medios de comunicación como la oposición han hablado solo del IBI. La mayor parte de los impuestos se van en dos, en el IRPF y en el IVA. Y quiero recordar que el anterior Gobierno subió el IVA del 18 al 21%, tres puntos. Esto es cada vez que pasamos por la panadería, por la farmacia, a comprar un coche... y nadie carga las tintas sobre esto. Por cierto, el IBI es sobre el patrimonio, lo paga quien tiene una vivienda. Hemos pasado de un recibo medio de 140 a 270, menos 0,50 euros al día y han sido ríos de tinta. Se sube el IRPF, se sube el IVA, que son impuestos del Estado, y ¿dónde está la contraprestación para los sorianos? La gente puede tocar dónde ha ido su IBI y esto el ciudadano soriano lo ha tenido muy claro, sabe dónde están sus inversiones. Hemos mejorado los servicios de autobuses, limpieza, parques y jardines, tanatorio, cementerio... El IBI supone 13 millones y las tasas e impuestos indirectos vienen a ser unos 9 millones y este año no van a subir, mientras que el año pasado se aplicó el IPC. 
Si el gasto familiar se calcula en 6.000 euros al año si en vez de cobrarnos el 21% de IVA en cada compra nos lo pasaran de una vez, igual no hablábamos tanto del IBI y sí del IVA.
La patronal pide reiteradamente bonificaciones y la rebaja del IBI hasta el mínimo establecido del 0,40%. ¿Cabe la posibilidad de que el Ayuntamiento de Soria atienda estas solicitudes en algún momento?
Respetamos cualquier alegación que se presente, están en todo en todo su derecho de solicitar ese 0,40%. Esa rebaja supondría 3,5 millones de euros menos de ingresos para este Ayuntamiento y tendrían que decirnos, no tanto los empresarios sino la oposición, qué servicios quieren que dejemos de prestar: cuánta gente quieren que echemos a la calle, si no quieren tanatorio, que volvamos a unas márgenes del Duero como las de hace 12 años, que no dinamicemos la economía a través de la cultura, la gastronomía o el deporte... Reitero, el IBI supone poco menos de un euro al día.
También sorprende que esta subida se ha producido en otros ayuntamientos de la provincia de Soria, algunos con polígonos, y curiosamente las alegaciones solo se presentan en el Ayuntamiento de Soria.
La colaboración no solo tiene que ser de los ciudadanos, también debe ser de los empresarios. Recaudamos esas cantidades pero, por ejemplo en el último año, la inversión del Plan Soria para el Ayuntamiento ha sido para tres proyectos como son la ampliación de las naves nido, la urbanización en el polígono Las Casas y en el centro logístico de Valcorba.
En términos generales, ¿cuál es la presión fiscal que soporta el contribuyente soriano?
La presión fiscal en la ciudad de Soria  es muy inferior a las ciudades del entorno. Si uno repasa el análisis del Consejo General de Economistas, sobre todos los impuestos y tasas, vemos como en la inmensa mayoría estamos de la media para abajo. Es el IBI, el Impuesto de Vehículos es uno de los más bajos, el autobús, según un informe de la OCU, el recibo del agua es el cuarto más barato, si hablamos del impuesto de construcciones (ICIO) también estamos en la media por abajo, en las plusvalías... Creo que el nivel impositivo de esta ciudad es siempre de la media hacia abajo.
Menciona el recibo del agua, que es el cuarto más barato de las capitales de provincia. Sin embargo, también se ha reclamado reiteradamente una revisión para que se pague por lo que se consuma. ¿Se acometerá?
Sí, sí. Lo venimos diciendo desde hace tiempo, se tienen que actualizar los contadores del agua y después hay que establecer unos mínimos. La oposición ha jugado muchas veces con trampa cuando se dice que se paga mucho y lo que estamos aplicando por pagar hasta esos 40 metros cúbicos es el mantenimiento. Parece que se pone una red para el agua y no hay que tocarla en los próximos cien años. Esto no funciona así. Todos los años se hacen inversiones con la empresa mixta del agua que van dentro de ese recibo. Entendemos que en el recibo de la luz, en el del teléfono... tenemos una cuota fija y está asumido, y parece que no se entiende en el del agua. Es verdad que esa descripción hay que cambiarla y no puede estar incluida en esos primeros 40 metros cúbicos y hay que cambiarla por tramos. Intentaremos acomodar el recibo.
¿Cuándo está previsto este cambio?
En esta legislatura este tema tendría que estar solucionado. Pero, reitero, el precio final que paga el soriano por su agua es de las más baratas de toda esta España.
Los servicios de basuras y de parques y jardines están pendientes de nuevo pliego o de remunicipalización, ¿en qué punto se encuentran?
Son dos cuestiones que derivan de una decisión política. Queríamos estudiar si estos dos servicios se remunicipalizaban o seguíamos prestándolos de la misma manera. Los técnicos de la casa están evaluando, tanto en términos jurídicos como económicos, si es viable. El informe jurídico en el tema de las basuras parece que no recomienda al 100% la remunicipalización, cuando veamos el informe económico tomaremos la decisión. Si hay que seguir con un contrato, el pliego estaba prácticamente finalizado, pero nos pilló la época del cambio de la ley de contratos, y este pliego probablemente es el más importante del Ayuntamiento de Soria.
Con los parques y jardines le estamos dando más vueltas, el montante económico es muy inferior al de las basuras, y sería más viable la remunicipalización. Pero estamos viendo si se hace todo o una parte, vamos a ver cómo se puede hacer.
El Ayuntamiento recuperó la gestión del servicio del cementerio. ¿Qué balance hace?
Se ha ganado en calidad y en cercanía al ciudadano. Las primeras tasas que modifiqué fueron, precisamente, las del cementerio. Cuando vi los primeros informes y la comparativa con lo que se hacía en otras ciudades, los técnicos me decían que no era una tasa como el agua o las basuras, y había que manejarla de manera diferente, había que tener cierta sensibilidad y nosotros lo entendimos así. Es lo que nos trasladan los ciudadanos que van al cementerio y nos dan las gracias por el cambio en cuanto al mantenimiento en el día a día. Se ha ganado, ante todo, en calidad. Es una de las cuestiones de las que más orgullosos estamos.
También se ha afrontado la actualización de las propiedades.
Hemos seguido manteniendo la bonificación del 90% de esa actualización porque queremos que todo el mundo se acoja a la nueva normativa. Antes se entendía que una tumba o un nicho eran para toda la vida y esto ya no es así. Pero entrar a modificar cualquier propiedad sin permiso es delicado, por eso necesitábamos esa actualización y contar con un censo lo más real posible.
Tras el desconcierto generado en torno a la ‘plusvalía’, ¿qué ha supuesto para el Ayuntamiento de Soria?
Tuvimos que ajustarnos al cambio normativo en el impuesto de las plusvalías. Con esa modificación más o menos hemos mantenido los ingresos derivados de esas plusvalías. Pero desde luego es un impuesto que está sujeto a una revisión por parte del Estado, como se ha trasladado al Gobierno a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Tenemos que tener mayor seguridad jurídica de la que tenemos los ayuntamientos, de que vamos a percibir esos ingresos de una manera real. A nadie le extrañaría que acabaran con este impuesto o se redujeran estos ingresos. Lo que necesitamos es certidumbre. Y el ciudadano, también, por supuesto. Estamos hablando de 1,6 millones al año, el 4% de los ingresos del Ayuntamiento.
¿Cómo han cambiado en los últimos años las herramientas para el pago de impuestos y tasas?
Tenemos que mejorar muchísimo. De forma conjunta por los técnicos de Informática y de Recaudación nos pusieron encima de la mesa que había que crear la oficina virtual al contribuyente, para que prácticamente alguien desde su móvil pueda pagar absolutamente todo. Introducimos una partida de casi 400.000 euros en el pasado presupuesto, pero vieron que no era suficiente, y se ha elevado por encima de los 500.000 euros para iniciar esta herramienta de la oficina virtual, que es indispensable, tanto a nivel interno que va a facilitar la coordinación entre los distintos departamentos para esa recaudación, como a nivel externo al ciudadano que le va a facilitar más la relación con el Ayuntamiento en cuestión tributaria. 
Cuando se emite una liquidación no Tesorería o Recaudación quien lo genera es otro departamento. Tiene que haber una coordinación entre esos expedientes y tiene que ser mucho mejor de lo que es ahora y en eso estamos trabajando.