Cristina Ortega, una soriana en la Seminci

Ana Pilar Latorre
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Presenta 'La loba parda', documental que gira en torno al mantenimiento de la Trashumancia en la comarca de Tierras Altas

Cristina Ortega, una soriana en la Seminci

La realizadora soriana Cristina Ortega Blanco compite con el documental La loba parda, sobre los últimos pastores trashumantes de Tierras Altas, en la sección Doc.España de la Seminci de Valladolid. En el documental, el sonido cobra especial relevancia, así como los únicos pastores de Soria que continúan realizando esta actividad milenaria. 
La familia, de tradición agraria y ganadera, es vital en la inspiración de esta obra. Recuerda cuando su abuelo Virgilio Blanco, de Berlanga, les cantaba el romance de La loba parda -que Cristina se sabe de memoria- en las meriendas de invierno. Y su abuelo Valentín Ortega, de Alaló,  guardaba los cencerros que ella desempolvó para rememorar la actividad pastoril y recuperar el sonido que, para ella, es un «vínculo» para los sorianos. Igualmente, crea una metáfora entre el viaje por las cañadas y la pérdida de la memoria, todo ello para hacer vivir y sentir la actividad pastoril de la trashumancia.
«Recordé que mi abuelo Valentín guardaba los viejos cencerros de su rebaño. A través de su sonido se desempolva la estela del tiempo, la memoria trashumante y la propia vida, que es un camino o un tránsito cinematográfico», explica. Según sus palabras, los pastores trashumantes «habitan horizontes milenarios componiendo a su paso la banda sonora del camino. Ecos de romances y leyendas transmitidos alrededor del fuego». De la voz de su abuelo Virgilio La loba parda, un viaje por las veredas del recuerdo, un devenir o deriva del camino», Cristina Ortega Blanco.
trayectoria. La cineasta nació en Berlanga de Duero en 1985 y estudió Bellas Artes en la Universidad de Salamanca. Ha dirigido cortometrajes como Quilombo (2011), producido por la ONG Contato en Belo Horizonte (Brasil) y seleccionado en varios certámenes brasileños; El Vítor (2013), que se proyectó en Cinemística y en la Sala Rekalde de Bilbao; Como es arriba es abajo (2015), rodado en Barcelona con Abbas Kiarostami; y Trouville sur mare (2017), realizado en el Festival de Cortometrajes Off Courts de Trouville, Kino Cabaret. En 2016 estrenó en la Sección Oficial del festival Alcances su debut en el largo documental, Los sonidos de la soledad. La loba parda es su segundo largometraje documental. La berlanguesa recibió el premio ‘Avelino Hernández’ de la Diputación al mejor guion para jóvenes realizadores.