APUNTES

Pedro Calvo Hernando

Escritor y periodista


El sueño de la independencia

Cuando escribo esta columna acaba de terminar la semana trágica, por llamarla de alguna manera, de Cataluña, en especial de Barcelona. Unos días llenos de disparates y de comportamientos incomprensibles, y más a sabiendas de que el sueño de la independencia no es más que eso, un sueño, que parece mentira que se siga alimentando de esa manera. El principal blanco de todas las críticas y descalificaciones es Quim Torra, president de la Generalitat, que parece haber olvidado su visita a la Moncloa de hace unos cuantos meses, a comienzos de la era Pedro Sánchez como presidente del Gobierno en funciones. En los meses transcurridos, Torra ha sido incapaz de enderezar la gran torcedura de su comportamiento político. 
En cuanto a los demás líderes, la verdad es que solo se medio salvan Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y a mitad de camino tal vez podemos colocar a Pablo Casado, quien es verdad que se ha movido para bien en los últimos meses. Albert Rivera se ha movido en la dirección contraria. Santiago Abascal se afianza como líder ultraderechista al parecer incapaz de salir de su infierno personal. Y Errejón, la última adquisición de la gran España, todavía tiene que aclararnos qué piensa hacer en serio. 
Durante estos días de la gran crisis catalana, cada uno de ellos ha dado de sí todo lo que lleva dentro, sin grandes novedades y sin demostrar ningún comportamiento especial que nos pudiera servir para mostrarnos unos caminos de sabiduría y de esperanza para los españoles, incluidos los catalanes de todos los credos. Tal vez Gabriel Rufián, como alguna vez apunté, es el personaje que muestra el más alto grado de prudencia y de sabiduría políticas, lo que, paradójicamente, le hace cosechar un alto grado de desprecio y de rechazo entre los elementos más intransigentes de todos los colores. Se supone que Rufián se ganará en el próximo futuro un buen puesto en el torneo de personajes, en este caso con una definición favorable dentro del panorama político derivado de la crisis catalana, sobre todo la semana política última. 
Por el momento, la mayor responsabilidad corresponde a los dos presidentes, el de la Generalitat y el del Gobierno en funciones de España. Quim Torra aparece como la mayor incógnita, con el riesgo mayor de terminar su etapa política de manera desagradable y con menos esperanzas de salvación. Pedro Sánchez se la está jugando y sigue sembrando la incógnita a medida que pasan los días y que los sondeos de opinión política van adoptando tintes menos favorables que en los meses anteriores. Y sigue abierta la gran incógnita sobre qué personas y partidos terminarán creando la indispensable coalición política que exige la división y dispersión. 
Estos días la gran crisis catalana no ha hecho más que oscurecer el panorama y sembrar más dudas sobre el inmediato futuro del Principado. A eso contribuyen bien los enfrentamientos violentos, el guirigay político general y la ausencia de visiones claras e inteligentes sobre cuál debe ser la senda para salir del gran atolladero político en que ha cuajado la gran crisis catalana y su endurecimiento de los últimos días. Tenemos solo unas pocas jornadas de reflexión antes de la fecha del 10 de noviembre y parece que nadie esté interesado en cambiar el panorama para sembrar la esperanza. 
Quiero pensar y pienso que es posible que demos la vuelta para bien al gran guirigay en el que estamos metidos de cara al 10-N. Ya sé que son muy pocos días para hacer posible una empresa semejante. Pero no seré yo quien contribuya a un mayor oscurecimiento del panorama. A los líderes, a los partidos, a los responsables políticos de todos los colores les pido un severo cambio de actitud, para hacer posible una España, con Cataluña dentro, que nos valga de soporte para encontrar el camino y abandonar la senda inútil. Lo digo en serio, de verdad.  


Las más vistas

Opinión

"Puta basura"

Las palabras correctas pronunciadas en el momento adecuado pueden lograr grandes triunfos. Las palabras son llaves que abren o cierran para siempre espacios, momentos, situaciones y sitios variopintos