Los hosteleros de El Burgo, hartos: "Nos han demonizado"

Fernando Orte
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Desde hoy se ven obligados a volver a cerrar el interior de sus bares y restaurantes por la elevada incidencia que registra la villa burgense

Los hosteleros de El Burgo, hartos: "Nos han demonizado"

El Burgo de Osma, con una incidencia superior a 150 casos por cien mil habitantes en 14 días (178 según el último dato oficial) de ha visto obligado a cerrar desde hoy el interior de sus bares y restaurantes. Es la cuarta vez que la hostelería sufre esta restricción, que se va a prolongar durante al menos los próximos 15 días.

Una medida que ha caído como un jarro de agua fría, tras una Semana Santa que califican de "buena".  "Ha sido un oasis en medio de un desierto", asegura Alejandro Martínez, del Hotel Spa Río Ucero. Denuncia que "nos siguen demonizando" y reivindica la seguridad de sus espacios.

En la misma línea se manifiesta Denice Oliveira, del Bar Arevacos: "cumplimos con todas las medidas y este cierre va a suponer más pérdidas económicas y que nuestros trabajadores vuelvan al ERTE". 

Y es que ahora sus ingresos vuelven a estar a expensas de la climatología, vuelven a depender de las terrazas. Montse Guerrero, del restaurante Capitol, asegura que "tenemos el doble de trabajo y con menos beneficio", además de todas las inversiones que han tenido que asumir para acondicionar los espacios exteriores.

Es lo que ha hecho el Virrey Palafox para dar una alternativa a sus clientes. Pero sin jornadas de la Matanza, sin eventos y sin el día a día normalizado por tantas restricciones, su gerente Armando García vaticina el cierre no sólo de establecimientos hosteleros, también de proveedores y distribuidores ". Lamenta que poblaciones como El Burgo de Osma, con 5.000 habitantes y muy pocos contagios, se rija con los mismos valores estadísticos de las capitales.