Los universitarios animan el mercado inmobiliario

Nuria Zaragoza
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Las cuatro residencias de la capital, tres públicas y una privada, ofrecen 267 plazas con precios entre 539 y 710 euros. El 80% de los contratos de alquiler, a estudiantes

Los universitarios animan el mercado inmobiliario

Cerca de 1.600 alumnos llenan desde este lunes las aulas universitarias del campus Duques de Soria, dependiente de la Universidad de Valladolid (UVa). De estos, se estima que más de 700 proceden de fuera de Soria. Vienen fundamentalmente de otras provincias de Castilla y León, de Aragón, Navarra, La Rioja y el País Vasco, aunque los hay también que llegan desde mucho  más lejos, como Baleares, Canarias, Galicia o Asturias. 
Para que se hagan una idea, Soria tiene empadronados unos 5.000 jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 23 años (el 5,5% de su población a uno de enero de 2019), por lo que resulta obvio la aportación que hace el campus al censo juvenil soriano. 
Es cierto que se trata de un fenómeno puntual que dura exclusivamente los meses que se extiende el curso universitario, de septiembre a junio, y los años académicos necesarios para obtener un título de grado (cuatro generalmente). No obstante, nadie ignora la inyección demográfica, pero también económica, que aporta el campus a la ciudad. 
Un estudio coordinado por el profesor profesor Jesús María Bachiller llegó a cuantificar en 10 millones de euros el impacto económico de la universidad en la provincia en un año natural. Una parte importante de esta cantidad procede de esos universitarios que se desplazan desde otras provincias y que deben fijar su residencia aquí, al menos durante los diez meses del año que dura el curso. Pero ¿dónde se alojan esos estudiantes en Soria y cuánto pagan por ello? ¿Y cómo ha evolucionado este ‘negocio’ en los últimos años?
Dos opciones dominan a la hora de elegir alojamiento estudiantil:las residencias universitarias y los pisos de alquiler compartidos. Es una decisión personal, pero también económica, optar por una u otra, ya que el gasto mensual puede oscilar desde los 300 euros hasta superar los 700 euros según la alternativa elegida. No obstante, hay algunas tendencias que se repiten. Generalmente, las familias prefieren que sus hijos vivan los primeros años en una residencia, donde los estudiantes cuentan con prácticamente todo hecho (comida, limpieza...) y pueden centrarse en los estudios. Además, al ser centros muy numerosos, se considera que esta opción facilita más la convivencia y la integración de los jóvenes en su nuevo hábitat. Este año el campus ha recibido a 336 alumnos de nuevo ingreso en sus cinco facultades. A partir del segundo o tercer año, se suele optar por un piso compartido con compañeros de la carrera o de residencia. 
cuatro residencias. Cuatro residencias universitarias, tres de gestión pública y una de ámbito privado, ofrecen 267 plazas para acoger a estudiantes en Soria. Los precios por la estancia en régimen de pensión completa van desde los 539 hasta los  710 euros al mes, según el centro y según se trate de habitación individual o compartida. En estos momentos están todas las plazas ocupadas en las residencias públicas, y quedan libres en la privada, que está gestionada por una comunidad religiosa y es exclusivamente femenina. 
al completo. La residencia Gaya Nuño y la residencia Antonio Machado son gestionadas directamente por el Instituto de la Juventud de Castilla yLeón. La Gaya Nuño, ubicada en el Paseo de San Francisco,  cuenta con 90 plazas. En estos momentos están ocupadas 89, pero se espera alcanzar el cien por cien de ocupación en los próximos días. La Antonio Machado, en la plaza Odón Alonso, dispone de 84 plazas, que están al completo. El precio en ambas es de 620 euros al mes en habitación individual (5.890 euros por el curso completo, que equivale a nueve meses y medio) y 539,13 en compartida (5.121,74 euros el curso). Estos precios vienen fijados por el Decreto 27/2013 de 4 de julio, que establece los precios públicos en residencias juveniles, si bien el precio de la estancia «se calcula en función de la capacidad económica de la unidad familiar». 
Tras unos años críticos -coincidiendo con la crisis económica- en los que bajó la ocupación de forma considerable, desde el curso 2015/16 la tendencia ha sido al alza y la ocupación se considera del 100% en ambas en estos momentos. 
más demanda. Un movimiento similar han detectado en la residencia Fundación Duques de Soria, dependiente de la Universidad de Valladolid (se gestiona a través de la Fundación General de la Universidad de Valladolid, la Funge). «Hemos ido es ascenso. Tras unos años malos, los últimos cuatro hemos ido aumentando y este año estamos completos», apunta la encargada de residencia, Carmen Arauzo. El incremento de la demanda ha motivado, de hecho, un aumento de la capacidad del centro, que ha sido posible al transformar habitaciones individuales en dobles: «El año pasado ya tuvimos la residencia completa pero este año tenemos a más estudiantes porque hay más habitaciones dobles», especifica al respecto Arauzo. Así las cosas, este curso van a alojar a 73 personas, de los que 69 son estudiantes. A estos hay que sumar cuatro habitaciones que se reservan para profesores.
Dada la tendencia de los últimos años, valoran seguir aumentando plazas para cursos futuros: «Este año tenemos 13 habitaciones individuales. Otros años hemos tenido más, pero espero que el próximo año haya menos, ya que vamos a intentar que al menos otras dos habitaciones  individuales sean dobles. Son habitaciones grandes que aceptan ser dobles y eso nos permite atender la demanda y, además, es una opción buena para los chavales ya que aprenden más a vivir con los demás, tienen más convivencia...», justifica. 
el perfil de los residentes. La residencia ofrece régimen de pensión completa, que incluye alojamiento y alimentación (incluido fines de semana y festivos) pero, también, la ropa de cama y baño, y  la limpieza una vez por semana. El precio en este caso es de 599 euros mensuales en habitación compartida y 710 euros en habitación individual. 
El perfil de los residentes de la Duques de Soria es «jóvenes universitarios, sobre todo chicas, de todo España, salvo de Cataluña, que no hay nadie. Hay gente de Galicia, Extremadura, Andalucía, Melilla, Canarias... pero, sobre todo, de Navarra, La Rioja y País Vasco». «Son de todas las carreras pero este año ha venido mucha gente de Enfermería. Después, Fisioterapia y Traducción». 
El edificio funciona como residencia universitaria desde el año 1997. Para fomentar la convivencia de los residentes, se realizan diferentes actividades a lo largo del curso. Entre otras, se hacen cuatro cenas en las que participan tanto estudiantes como trabajadores del centro: una tiene lugar en octubre y pretende facilitar que todos los residentes se conozcan;las otras tres son en Navidades, Carnaval (donde todo el mundo va disfrazado) y fin de curso. «Anima y se hace piña», agradece Arauzo, quien recuerda que una residencia no es solo dormir y comer en el edificio. «Hay cuatro salas de estudio con la biblioteca, salas de estar, el comedor... hay muchísima convivencia». La ciudad cuenta también con una residencia universitaria de gestión privada, Santa María de Nazaret, a cargo de las Hermanas Misioneras Eucarísticas de Nazaret. Disponen de 24 habitaciones y es la residencia más económica de la capital, ya que la plaza cuesta 570 euros al mes en habitación individual con baño propio. 
En este caso, al contrario de lo que ha ocurrido en los centros de gestión pública, llegaron a tener lista de espera pero desde hace unos años han detectado un descenso de la demanda y este curso aún disponen de plazas libres. Se trata de una residencia exclusivamente femenina. 
piso compartido. El resto de estudiantes que no optan por una residencia viven fundamentalmente en pisos compartidos con otros estudiantes. Es una alternativa que generalmente resulta más económica, aunque tiene también sus matices.
En concepto de alquiler el estudiante puede pagar cantidades que oscilan desde los 130-150 hasta 300 euros al mes, según la ubicación, tamaño, calidades... de la vivienda. A esto hay que sumar en ocasiones gastos de comunidad y consumos (agua, electricidad, internet...). También, la manutención, limpieza... lo que puede elevar la estancia mensual de un universitario por encima de los 300 euros mensuales y hasta los 500-600. 
este año, más alquileres. «Desde mediados de agosto y hasta ahora estamos a tope de trabajo, y en torno al 80% de los contratos de alquiler firmados son de estudiantes», apunta la secretaria de la Asociación Cámara de la Propiedad Urbana de Soria, Nieves Alcalde, al ser cuestionada sobre el efecto de los universitarios en el mercado inmobiliario soriano. Además, advierte, «este año hay más movimiento que el pasado», lo que bien puede ser el reflejo del incremento de matriculación que ha registrado el campus y que se cuantifica en el entorno del 7%.
Reconoce que «cada año es diferente» y detecta que en esta ocasión se han dado dos movimientos diferentes. El primero, que se ha adelantado la búsqueda de piso y, con ello, la firma de contratos: «Otros años la contratación de los jóvenes se centraba principalmente en septiembre y primeros de octubre. Este año nos han llegado muchos contratos de estudiantes ya desde agosto». El segundo, que hay más demanda y, además, de gente más joven. «Vienen chavales de 18 años con sus padres. No sé si se debe a que hay más estudiantes, a que ahora se va la gente antes a piso...», se cuestiona. 
No dispone aún de datos estadísticos cerrados (dado que este fenómeno se puede decir que cierra el próximo mes), pero cifra en 12-15 contratos semanales. 
En cuanto a los precios, asegura que Soria está «muy lejos» de las situaciones que se registran en otras provincias, donde se disparan los precios aprovechando este tirón de los universitarios. «Aquí se están alquilando por 550-650 euros pisos de tres habitaciones», apunta de media.
Aunque «generalmente el propietario de un piso suele preferir un alquiler para vivienda habitual», puesto que eso implica «estancias más largas» y ofrece mayor seguridad, la secretaria de la Cámara de la Propiedad reconoce también que el mercado inmobiliario está cambiando. «Antes la gente era más reacia a alquilar a universitarios porque se decía que iban a destrozarte el piso, que hacían fiestas y los vecinos se quejaban... Ahora el mercado está diferente y, lo que antes no gustaba, ahora sí. De hecho, hay pisos que se adaptan mejor a este perfil de estudiantes», reconoce. Alude, por ejemplo, a pisos más grandes y más costosos, con alquileres que pueden rondar los 900-1.000 euros. «Si lo comparten cuatro chicos, es un precio asumible, pero si ese alquiler lo tiene que abonar una persona solo, no hay economía que lo resista», ejemplifica Alcalde al respecto. 
La legislación se ha ido adaptando y hoy en día «se firma un contrato de arrendamiento temporal con x personas que se comprometen a compartir la renta». Este contrato de alquiler, cabe recordar, debe ser registrado en la Cámara de la Propiedad, donde se registra también la fianza. «Hemos detectado además que este año vienen ya muchos con todo hecho. Vienen ya inquilino y propietario con la documentación y muchos, de hecho, repiten del año anterior», indica.  
El mercado inmobiliaria y las residencias hacen su ‘agosto’ con los universitarios, y Soria se prepara ya para recibir a su nueva juventud, aunque sea solo por unos meses.