SIN RED

Loli Escribano

Periodista


A cucharadas

03/07/2020

Aunque adoro todo lo que no tiene una finalidad, lo que surge espontáneamente, el arte porque sí; reconozco que no entiendo para qué se siguen celebrando debates sobre el estado del país, de la comunidad o del municipio. Es una pantomima. Es el escenario más falso de todos los escenarios en los que nuestros políticos teatralizan esos papeles que han aprendido para justificar sus cargos públicos. Esta semana se ha celebrado en las Cortes Regionales el debate sobre el estado de la comunidad. De todos los discursos que allí se escucharon de lo único que me acuerdo es que Mañueco le dijo a Pablo Fernández que sus mensajes son vacuos y éste le respondió llamándole lerdo. Ese paripé parlamentario, tanto regional como nacional o municipal, me estomaga. A los ciudadanos no nos importan mucho los choques verbales de escaño a escaño, el enfrentamiento de nota de prensa a nota de prensa ni los mensajillos que dejan caer en las redes sociales. Los debates como el de esta semana solo sirven para esas dos cosas: justificar un cargo público y hurgar en heridas internas con golpes bajos. A los ciudadanos nos da igual que no se puedan ni ver o que no se hayan tomado un café, juntos, en la vida. O lo contrario, nos da igual que después del paripé salgan de sus hemiciclos en pandillas heterogéneas mezclando sus colores hasta formar un bonito arco iris. A la sociedad lo que le importa es que sean gestores de la política. Que hagan y de que construyan. De que acierten y se equivoquen. De que se tomen a cucharadas el interés por resolver problemas. De que ejerzan de lo que son, los representantes que el pueblo hemos elegido en las urnas para que hagan nuestra vida más cómoda. Para que consigan el estado del bienestar para todos nosotros. 
Sin debate de la provincia por medio, esta semana también hemos asistido al espectáculo de las tiranteces de los grupos de la Diputación. Un año después, siguen dale que te pego con los acuerdos y los 100.000 euros. Con las amenazas, los traidores y los felones. ¿De verdad creen que al soriano de a pie le interesa todo ese lanzamiento de mierda de un lado a otro de las bancadas? A los sorianos nos da igual quién llamó a quién o dónde se juntaron unos y otros para pactar o ‘despactar’. Lo que nos importa es vivir mejor de lo que vivimos. Eso debe ser la política: hacer que la vida del ciudadano mejore día a día. Y mientras asistimos a estas charlotadas en debates, notas de prensa y redes sociales; el tiempo va pasando y seguimos exactamente igual. La clave la dio la Plataforma ¡Soria Ya! hace unos días cuando se aprobó la moción de la despoblación de Teruel Existe, «venimos hoy a Madrid a pedir lo mismo que pedimos la primera vez que nos manifestamos aquí hace 17 años». Demoledor.



Las más vistas

Opinión

'HERSTORY'

Ha tenido que venir una pandemia mundial para que empecemos a valorar tareas históricamente feminizadas

Opinión

La espinita

Da la sensación de que con el auge del turismo deportivo de los últimos años, se ha tirado la toalla en lo referente al turismo literario. Como si el uno y el otro fueran incompatibles