scorecardresearch

«Ondara no acaba de despegar"

A.I.P.
-

El tejido industrial soriano afronta como puede la crisis de suministros, en unos casos, con la aplicación de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs). Desde el sindicato apelan a pasar el bache sin perder empleo ni deslocalizar

«Ondara no acaba de despegar" - Foto: Eugenio Gutierrez M

El tejido industrial soriano pelea para sortear la crisis de suministros. Otra más para algunos sectores como el de la automoción. Tras sobrevivir a los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) vinculados a la pandemia, las fábricas encaran este periodo convulso con la esperanza de que a lo largo de 2022 amaine el temporal. Mientras tanto habrá que ver en qué queda la reforma laboral, cómo se aplicará la anunciada fiscalidad diferenciada en Soria, Cuenca y Teruel o cómo desarrollar la inminente transformación energética de las fábricas que implicará un obligado cambio en el modelo productivo. Amor Pérez Barbero fue reelegida secretaria general de Industria de CC. OO. el pasado mes de marzo, justo un año después de que la COVID-19 (también) revolucionara la actividad económica en todo el mundo. 

En febrero de 2021 se publicó el convenio colectivo para las Industrias Siderometalúrgicas de Soria. ¿Cómo se ha desarrollado la negociación, en plena pandemia, y qué ha supuesto para el sector?

La negociación empezó con normalidad en enero de 2020 y hubo que pararla por la pandemia. Nos  costó mucho retomarla, ya en el mes de julio. Comenzó de una manera, pero nos vimos en que tuvimos que rebajar las pretensiones. También se firmó un convenio más corto, para 2020, 2021 y 2022, hasta que pase todo esto. La idea es volver a sentarnos en 2022, una vez recuperada la normalidad... y este año nos ha venido la crisis de los semiconductores. 

¿Qué cesiones hubo que hacer como consecuencia de la pandemia?

En los incrementos salariales, que no podían ser como se plantearon en un principio. También había que ajustar a norma las sentencias y lo que regula el estatuto. Y otras muchas cuestiones que queríamos haber negociado se quedaron en el tintero. El acuerdo se alcanzó en noviembre de 2020, cuando ya se aplicaron los aumentos salariales. 

¿Cómo es la relación con la patronal de la industria soriana?

Nos sentamos las veces que hace falta. Pero la patronal siempre está en el punto de que no está bien todo, no se pueden mejorar más los salarios... después de la pandemia han venido los semiconductores... el transporte... Por ejemplo, la industria agroalimentaria funcionó muy bien por lo que les pedimos una consideración con sus trabajadores por el esfuerzo realizado y lo hicieron. 

Con la patronal nos sentamos y todo son problemas, que las cosas no están bien, que Soria está como está... pero tiene que entender que los salarios tienen que subir, porque eso fija población y los trabajadores se quedan. En cuanto a la aceptación de los cambios de normativa, no suele haber problema, los empresarios lo asumen bien.

Pero la industria es un sector muy amplio, no solo son los componentes del automóvil...

Está la siderometalurgia, el sector químico y el agroalimentario. En el primer caso, son empresas como Fico Mirrors y Huf España, pero también son los talleres, los concesionarios, las fontanerías, electricidad... En el caso del químico están Sumiriko AVS, Longwood, Plásticos ABC Spain, Resinas Naturales, Zf Aftermarket Iberica en Ólvega... Y en el sector agroalimentario pues están Campofrío, Villar, Tejedor, Nufri, La Hoguera, Ondara, Moreno Sáez, La Despensa... La Federación de Industria es muy amplia y muy fuerte, con sectores muy dispares.

Entiendo que hay diferencias a la hora de negociar con los empresarios de la siderometalurgia que, quizás, con las agroalimentarias, que son más locales.

Hay de todo. El convenio agrícola-ganadero acaba en 2022 y nos tendremos que sentar de nuevo. Es un sector más precario y ocupa a mucha gente. Nufri, en temporada alta, emplea a 700 trabajadores, o Villar o Campofrío son muy grandes... Son sectores muy tradicionales y no tienen por qué serlo, también son industrias fuertes. Y también están las granjas de porcino, Copiso...

Ahora se está negociando el convenio del sector cárnico a nivel estatal, no se está llegando a acuerdos en incrementos salariales, medidas de producción y teletrabajo, y hay convocada huelga para el 25 de noviembre, ya después de la octava reunión. Y afecta a las de Soria. 

Menciona las granjas de porcino. Está habiendo una proliferación de estas explotaciones. ¿Influye en la conflictividad laboral?

Sí. Ahora el debate está en si son explotaciones intensivas y demasiado grandes. CC. OO. no comparte ese tipo de modelo, no apostamos por las macrogranjas, preferimos una industria coherente con el medio ambiente, que dé trabajo en una zona... pero están ahí. Tienen sus estrictos controles y las instalaciones son acordes a la normativa. 

La crisis de los semiconductores golpea desde hace meses a las fábricas de componentes de automoción en Soria. ¿Cuántas empresas están en ERTE y qué puede pasar si se alarga esta situación?

Cada noticia que recibimos alarga lo anterior, ya se están mezclando más cosas, no solo los semiconductores, también está el transporte. A las empresas les estamos diciendo que hay que pasar este 2022, ese embudo. Igual ya en el segundo semestre de 2022 volvemos a cierta normalidad. 

Los ERTEs permiten que no se destruya empleo, pero hay que hacer algo desde el Gobierno central, hay que ayudar tanto a las empresas como a los trabajadores.

El problema de los semiconductores nos lo hemos creado nosotros. Europa producía el 40% de los semiconductores y a día de hoy solo es un 10%, porque se lleva todo a Asia y dependemos totalmente de ellos. Hay que montar centros de semiconductores en Europa.

¿Hay riesgo de cierres y pérdida de empleo en las fábricas de Soria?

A todas las direcciones de las empresas con las que nos reunimos les decimos que el trabajo se queda, no se deslocaliza. Pasado este bache, lo iremos viendo. De momento, no estamos en esa tesitura. 

Los dos ERTEs negociados, Fico Mirrors y Plásticos ABC Spain, van hasta mitad o final de 2022, así que ellos han visto sus cuentas y su capacidad de trabajo. Y todo lo que venga nuevo hay que hacer lo posible por que se quede, mejorando las condiciones de los trabajadores.

Firmas como Fico Mirrors enlazan EREs y ERTEs desde 2008, ¿se recurre a estas herramientas de regulación a la mínima incidencia en la producción o solo cuando es realmente necesario?

Por lo que hemos visto de Fico Mirrors los sucesivos ERTEs han sido por problemas de producción. La parte social de Fico Mirrors ha puesto de manifiesto que son demasiados ERTEs y que se debe planificar mejor, repartir mejor entre secciones. El de ahora toca, porque la crisis es a nivel mundial, pero estos trabajadores ya tienen llevan esa mochila a cuestas. En Fico Mirrors ha sido ERTE tras ERTE y eso en otras empresas de Soria no se ha visto. En noviembre, parece que les van a aplicar diez días de regulación y eso es mucho, medio mes. En diciembre pones toda la logística a cero porque acaba el año...

En el caso hipotético y extremo de que Fico Mirrors cerrara, ¿en qué situación quedan sus trabajadores después de tantos ERTEs?

Pues esos ERTEs están reflejados en su vida laboral. Pero no vamos a hablar de que una empresa tan importante para Soria se deje caer. El 31 de junio finaliza su ERTE y a partir de ahí tendrán que redireccionar la línea a seguir. 

No solo faltan semiconductores, la  escasez de otras materias primas afecta a todo el tejido industrial. ¿Se están negociando otros ERTEs?

Hemos tenido prórrogas de ERTEs de fuerza mayor en pastelería vinculada a la hostelería, pues porque todavía los eventos no están al nivel prepandemia. También tenemos la solicitud de que se va a empezar a negociar otro ERTE en el metal, en Imeguisa Conrack en San Esteban de Gormaz. Son 50 trabajadores, fabrican contenedores metálicos y suministran al sector de la automóvil. Igual lo necesitan para enero.

Mencionaba también a Ondara. Parece que el cannabis se está posicionando en la industria soriana. ¿Qué valoración hace de la apuesta por este tipo de producción?

El cannabis para uso terapéutico y farmacéutico es ideal, tiene muchas salidas y mucha diversificación de producto. No es plantar, recolectar y vender, puede atraer a más auxiliares. Ondara no acaba de despegar. Los trabajadores deberían tener más suerte de la que han tenido, ya desde Aleia. Hemos visto que empezaron con las rosas, luego concurso de acreedores, se queda alguien con la unidad productiva y siguen con las rosas... las levantan... no tienen permiso de la Agencia Europea del Medicamento para el cannabis, negociamos un ERTE... llega el permiso, las obras se retrasan... A día de hoy, los trabajadores están por su sexto mes de ERTE y su base reguladora baja al 50%. Entiendo perfectamente que estén desesperados. El 31 de diciembre se termina el ERTE y no se puede alargar más.

¿Cree que Ondara tiene futuro?

Más adelante, sí. La planta va a venir, va a crecer y se va a vender. Pero no tan inmediato como necesitamos, en diciembre. ¿En cuánto tiempo? No lo sé. Si es un invernadero grandísimo necesitará muchísimos trabajadores, pero a diciembre no vemos la solución para los 192 empleados.

Si el ERTE no se puede prorrogar, ¿qué pasa con los 192 trabajadores?

La empresa tiene que poner encima de la mesa lo que quiere hacer. Nosotros estamos obligados a sentarnos y siempre hay ideas que no pasen por destruir empleo. Creemos que antes de fin de año se pueda incorporar plantilla, unas 40 o 50 personas. Cuando propongan algo, estaremos preparados con toda la artillería para negociar. Se presenta difícil porque nos hubiera gustado que en diciembre todo el mundo estuviera trabajando en ese proyecto nuevo, que también puede mejorar las condiciones laborales y de vida, cambiarles de convenio.

¿Hay fecha para alguna reunión?

No. Hubo una asamblea el 5 de noviembre, porque la empresa tenía que hablar con sus trabajadores, llevaba sin verlos desde abril, para que viera lo que nosotros les transmitimos, que los trabajadores necesitan volver a sus empleos.

¿Están preparadas las empresas sorianas para la transición energética y el cambio de modelo productivo que implica?

Deben estarlo. Llevamos tiempo hablando de la transición energética. Se está viendo lo que supone el coste energético y los procesos productivos tienen que cambiar. En esto los trabajadores no tienen que tener un desgaste, ni peores condiciones. Los trabajadores tienen que estar en el centro de todo, se tiene que apoyar en su formación. El Gobierno también pondrá a las empresas en esta vía de transición justa. No nos queda otra, porque hay que relegar el actual modelo productivo. A veces se empieza muy poco a poco y, de repente, todo el mundo gira hacia un lado, por obligación, por ley o porque te tienes que adaptar a lo que demandan tus clientes. Esta economía circular tiene que ir así.

Hace meses que se habla de la llegada de los fondos europeos en el marcado del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. ¿Puede ser una oportunidad para la industria soriana?

La industria soriana debe aprovechar estos fondos en cambiar el modelo productivo. Hace poco, Rugui Steel de Ólvega recibió 25 millones de euros de los fondos europeos y ha comprado terreno al lado de su fábrica. Todo lo que se cree nuevo tiene que ir acorde a este nuevo modelo productivo. El dinero tiene que estar observado en que se emplee en lo que la industria necesita.

Muchas empresas han recibido ayudas públicas y, después, se han marchado de Soria. ¿Cómo se puede controlar que esto no ocurra?

Da mucha rabia porque venden humo. Queremos que venga industria y llegan, no están ni cinco años, empiezan con 25 trabajadores y luego tienen uno... Da mucha rabia que las administraciones lo permitan. Esto debería estar más penalizado.

¿Qué cree que hubiera sido del tejido industrial soriano de haberse desarrollado proyectos como el Parque Empresarial del Medio Ambiente, el Cylog de Navalcaballo o el polígono de Valcorba?

Será por sitio en Soria... tenemos tanto espacio para que vengan empresas y no lo hacen... No sé por qué no se vende bien Soria por parte de las administraciones. Hubo unos años que no sé cuántos polígonos se pusieron en marcha. Pero ha sido muy caótico. 

¿Deberían fijarse la capital y la provincia en el modelo de Ólvega?

Deberían fijarse en que somos un territorio atractivo para crear nueva industria. Tenemos centros grandes, medianos y pequeños, y aquí puede venir cualquier firma o grupo empresarial, no sé si como en Ólvega.

¿Considera que es posible la reindustrialización de Soria?

Tener industria, tenemos, y no la debemos perder. Siempre hay que apostar por un mensaje positivo. Desde luego, la parte social va a estar acorde para que funcione bien la industria.

También se está hablando de fiscalidad diferenciada para Soria, Cuenca y Teruel. ¿Cómo debe repercutir en los trabajadores?

En la fiscalidad diferenciada para Soria solo oigo hablar de las empresas y sus bonificaciones en la Seguridad Social. Parece que se está olvidando de los trabajadores. Quiero pensar que luego, a la hora de sentarnos en las mesas de negociación, no escucharemos las mismas quejas y a la hora de mejorar las condiciones de los trabajadores, los empresarios serán más generosos.

¿Cree que debe haber un traslado directo de esos beneficios a las retribuciones de las plantillas?

Sí, sí, debe haber un traslado directo. Esa fiscalidad diferenciada la tienen Canarias, Ceuta y Melilla y tampoco se ha visto un 'boom' tremendo de nada. Y venimos del Plan Soria... si salimos a la calle y preguntamos qué ha supuesto... ¿qué puede contestar la ciudadanía? 

Tiene que haber excepciones para estos territorios despoblados, pero solo estamos oyendo hablar de empresas y no de mejorar las condiciones laborales, o de acabar con la precariedad laboral.

Con la paralización de la actividad económica en 2020 descendió la siniestralidad laboral. Sin embargo, en el acumulado hasta septiembre de 2021 se ve que se han registrado 301 accidentes en la industria, casi igual que en el mismo periodo de 2019 (311). ¿Qué se puede hacer para reducir estos accidentes?

Estamos muy encima con la salud laboral. La industria supone trabajos repetitivos, físicos, turnicidades... Los delegados de prevención siempre están incidiendo en la necesidad de mejorar la ergonomía. También nos apoyamos mucho en la Inspección de Trabajo para que este engranaje funcione. En cada centro es perseverancia, porque el primer día no se va a conseguir. Cuando nos hablan de las bajas por siniestralidad en las empresas... pues si mejoramos la ergonomía, la rotación..., en primer lugar, se reducirán esas bajas. 

Pero es una auténtica batalla. Tenemos que estar siempre muy encima para que los procesos productivos sean acordes a los puestos desempeñados.

¿Y los planes de igualdad? ¿Se desarrollan y se cumplen?

Como todo, nos tiene que obligar el Gobierno a hablar de igualdad. Estamos formando a nuestros delegados en igualdad porque las empresas ya tienen sus plazos, en función del número de sus trabajadores, para establecer sus planes de igualdad. Es la parte social la que llama a la empresa para recordar que existe una obligación y te dicen que hay igualdad. Pues vamos a ver si la hay. Queda mucho por hacer, hasta se ha fijado que hay igualdad real en un 40-60%... y eso no es. Hay que hablar de valía, porque la trayectoria laboral de las mujeres se ve condicionada por su vida personal y eso mella mucho en las jubilaciones. Tampoco les permite formarse para ascender.

También estoy contenta porque da igual en la mesa de negociación en la que me siente que siempre hay mujeres, es una satisfacción porque implica que han ascendido en un sector muy masculinizado, seguro que han tenido su batalla. Y las mujeres con responsabilidades en sus empresas se sienten más cuestionadas y tienen que demostrar más todo.

Algunos sectores como la construcción, el transporte y la hostelería están aquejados de falta de mano de obra. ¿Cuesta en la industria soriana encontrar trabajadores?

Es más llamativo en esos sectores. La industria agroalimentaria va muy bien, pero en la siderometalúrgica y en la química como hay que ajustar por la crisis de suministros están copando todo su proceso productivo con el mantenimiento de sus trabajadores, no necesitan más mano de obra. Lo que estamos viendo es que los que no han negociado un ERTE tienen su plantilla ajustada, han prescindido de la ETT, de los temporales... La industria tiene que pasar todo esto con los empleados que tiene.

¿Cómo ha afectado a la industria soriana la reforma laboral de 2012?

Trajo precariedad a nuestro mercado de trabajo. Hay más temporalidad, más parcialidad de los contratos, los salarios son más bajos, se abarataron los despidos y se facilitaron los mecanismos para ello.

¿Qué aspectos, en su opinión, deben derogarse ?

La derogación tiene que dotar de mayor poder a la negociación colectiva. No es de recibo que un convenio de empresa esté por debajo del de su sector. El convenio colectivo tiene que tener ultractividad hasta que se negocie uno nuevo. Hay que limitar la subcontratas en las empresas que tienen por finalidad siempre pagar sueldos más bajos. Hay que fomentar los contratos fijos discontinuos.

¿Cree necesaria la derogación integral de la reforma laboral?

Cuando hablamos de derogar la reforma laboral nos referimos a eliminar los aspectos más lesivos, no es una única ley la que hay que reformar. Pretendemos acabar con el abuso de los contratos temporales para dar estabilidad en los empleos, para que el paro juvenil no tenga esas tasas altas, para eliminar la brecha de género, garantizar la formación para que llegue a todos los trabajadores, tenemos que exigir a las empresas que cumplan la normativa de prevención de riesgos laborales y hay que garantizar que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo. Debemos ser capaces de modernizar nuestro mercado de trabajo hacia el horizonte de la transición justa.