"Quiero despertar el deseo de disfrutar en la Naturaleza"

Juana Samanes
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Este profesional francés, muy reconocido en su país de origen, es escritor, guionista, director y, sobre todo, un aventurero que adora el planeta

"Quiero despertar el deseo de disfrutar en la Naturaleza"

Como Jesús Calleja, el francés Nicolas Vanier es un aventurero, amante de la Naturaleza, que ha dedicado su vida, y su profesión, a intentar divulgar las maravillas de nuestro planeta azul. Para su película Volando juntos se inspiró en hechos reales, en un compatriota que se empeñó en salvar al ganso salvaje. Un filme lleno de valores muy recomendable para verlo en familia. 


¿Cómo conoció la historia real y por qué decidió trasladarla al cine?

La película se basa en las experiencias de Christian Moullec, del que yo había oído hablar. Le quise conocer personalmente y, hace tres años, me invitó a volar con él y los pájaros, y me pareció una aventura extraordinaria digna de ser contada.


¿Cuáles fueron los principales retos de grabar escenas aéreas con estas aves, gansos salvajes?
Fue muy complicado, pero casi sustituiría este término por apasionante porque realmente vivimos a tope, el equipo técnico y yo. Desde el comienzo decidimos rodar una película sin fabricar pájaros por ordenador. Todo lo que se contempla en imágenes es auténtico pero, efectivamente, fue un rodaje nada fácil.


Al ser todo filmado sin efectos digitales, ¿en algunas escenas con las aves el que sale es Moullec?
Volaron con las aves tanto los intérpretes que hacen de padre e hijo en la película, Jean Paul Rouve y Louis Vázquez, como el propio Christian.


La cinta es un canto a la Naturaleza, a respetarla y ser partícipes de ella. ¿Cree que es el mejor antídoto para educar a niños y jóvenes colgados a la tecnología?
Ese era uno de los mensajes que quería transmitir. Me preocupan las nuevas generaciones que pasan horas con los videojuegos en un mundo virtual. Cuando uno abre la ventana, hay cosas muy hermosas. Cada vez hay más jóvenes alejados de la Naturaleza y espero que este tipo de largometrajes les despierte el deseo de disfrutar de ella.


Alfred Hitchcock afirmaba que nunca había que rodar ni con niños ni con animales. ¿Cómo ha sido usted tan valiente de hacerlo?
No es valor. A mí me haría falta tenerlo para rodar durante seis meses en una ciudad. Me gustan los niños, los animales, la Naturaleza... No lo encontré difícil.


¿Pero cuánto tiempo le costó rodar este filme de imágenes tan increíbles de humanos enseñando rutas migratorias a pájaros?
No tuvimos elección, tenía que hacerse durante los seis meses de nacimiento y crianza de los pájaros. Se necesita paciencia, pero también respetar lo que son las aves, que tienen sus momentos de humor, de diversión. Lo que nunca hay que transmitir a las animales es estrés.


Usted es aventurero, escritor, director. ¿En qué faceta se siente mejor?
Para mí es lo mismo. El amor de la Naturaleza es lo que impulsa mi vida. Yo escribo libros, viajo, hago fotos y películas. 


Dado que conoce todo el mundo. ¿Qué país recomendaría visitar por su entorno natural?
La Naturaleza está en todas partes, en España, los Pirineos, que yo conozco, son maravillosos, pero estoy seguro que hay otros lugares que merecen la pena. No hay que ir muy lejos para descubrir esas maravillas.


Sin embargo, usted, que es francés, ha viajado innumerables veces al Ártico. ¿Por qué?
Me cuesta siempre contestar a esa cuestión cuando me la preguntan, es algo especial. Siempre he estado fascinado por el Polo Norte.