Más Castilla la Vieja que nunca

David Alonso
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Los mayores de 60 años supondrán casi la mitad de la población de la Comunidad dentro de 15 años, mientras que el número de personas en edad de procrear caerá en casi 100.000

Tres personas de avanzada edad sentados en un banco de Soria capital. - Foto: Eugenio Gutiérrez

El envejecimiento poblacional de Castilla y León no es ningún secreto a voces. Basta con dar una vuelta por cualquier rincón de la Comunidad para darse cuenta del evidente problema demográfico que tiene la región, y que tiene visos de empeorar con el paso del tiempo. En concreto, dentro de quince años, los mayores de 60 años supondrán casi la mitad de la población castellano y leonesa, frente al 30 por ciento actual. Por el contrario, los menores de 20 años apenas superarán uno de cada diez paisanos. Más Castilla la vieja que nunca, tal y como se desprende del estudio del Instituto Nacional de Estadística sobre proyecciones de población. Unas variaciones en la pirámide de población, más invertida que nunca y convertida en un cono de helado, que llevarán la edad media de Castilla y León hasta los 52 años, superando la barrera psicológica de los cincuenta y superando en cuatro la edad media actual.
De hecho, al problema del envejecimiento de la población se le va a sumar el de la baja tasa de nacimientos que arrastra la Comunidad desde hace décadas, y que ha dejado un saldo vegetativo negativo en los últimos lustros a pesar de la aportación realizada por los inmigrantes llegados a Castilla y León. Según las estimaciones delINE, durante los próximos quince años la Comunidad perderá a casi 100.000 personas de entre 20 y 40 años, es decir aquellos llamados a procrear y posibilitar el relevo generacional en Castilla y León, pasando de los casi 500.000 actuales a poco más de 400.000 en el año 2035.
Por el contrario, y tal como y se puede apreciar en la gráfica que acompaña a la información, los rangos de edad más elevados seguirán creciendo y aquellos que tienen entre 60 y 80 años se convertirán en el grupo más numeroso, con casi 700.000 personas, 100.000 más que ahora. Mientras, los menores de 20 años perderán más de 100.000 personas y se hundirán por debajo de los 300.000 paisanos. En el lado opuesto, los mayores de cien años se multiplicarán por cuatro pasando de 1.190 a 4.500.
La que más pierde.

Un problema, el envejecimiento poblacional, que se suma a la despoblación, ya que Castilla y León será la comunidad que más población perderá en los próximos quince años al reducirse su censo en 239.054 habitantes, lo que supone un retroceso del 10 por ciento, mientras que España ganará 954.497 habitantes, un 2 por ciento, hasta superar los 48 millones de personas. Por provincias, la más afectada es Zamora, que perderá el 17,5 por ciento de su población (-36.426) habitantes, por delante de León, que verá reducido su censo en 60.241 personas (-13,1 por ciento), de Palencia, que se dejará un 11,9 por ciento (-19.044) y de Ávila, con una caída del 11 por ciento (-17.442).