Octubre negro en Soria

Nuria Zaragoza
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640 contagios, 39 brotes activos y 27 muertes por COVID

Octubre negro en Soria

Estamos en situación de «riesgo extremo», en palabras de la consejera de Sanidad, Verónica Casado. En la semana en la que se ha implantado el estado de alarma, el toque de queda y el cierre perimetral, los datos epidemiológicos evidencian que el SARS-CoV-2 se extiende sin freno y octubre amenaza con convertirse en uno de los meses más duros en la provincia. A dos días de que acabe el mes, Soria suma ya 640 nuevos contagios confirmados por pruebas diagnósticas de infección activa (PCRy test de antígenos), 39 brotes activos y 27 muertes por culpa de la COVID-19, diez de ellas en el hospital, según datos de la Junta. 
Es el dato mensual más alto desde que estalló la pandemia, superado solo por los momentos más críticos. Entonces, cabe recordar, entre marzo y abril Soria sumó 1.712 casos. Si bien es cierto que los números actuales están justificados en buena medida en la realización masiva de pruebas diagnósticas, nadie ignora que la positividad es excesivamente alta y que hay una clara tendencia al alza que, si no se logra cortar, amenaza con un nuevo «confinamiento domiciliario programado», según ha avisado Casado. 
En mayo hubo 230 nuevos casos diagnosticados en Soria, 100 en junio, 110 en julio y 480 en agosto, cuando se comenzó a disparar la situación, que llegó a 563 en septiembre. Este mes, cien más... y subiendo, por lo que hay riesgo de colapso sanitario. 
En este contexto, Soria contiene la respiración ya que, según confirma la delegada territorial de la Junta, Yolanda de Gregorio, «de momento, no hay transmisión comunitaria [sí a nivel regional pero no a nivel provincial]». «Soria presenta mejores datos estadísticos» que el resto de provincias pero «estamos subiendo en contagios, principalmente por los contactos sociales y familiares», advierte De Gregorio, quien pide «no bajar la guardia» y evitar las reuniones familiares, principal foco de contagio.
En cuanto a la situación sanitaria a cierre de esta edición, la delegada resume:«Hay en planta 33 personas, con seis ingresos nuevos y dos altas en las últimas horas. En UCI hay ingresadas cuatro personas por COVID y, de momento, está bastante contenida. Ayer se hicieron 321 PCR y unas 40 fueron positivas. De esas, 22 son contactos previos», por lo que ya estaban cuarentenados. En cuanto al nivel educativo, este jueves se confiaron «tres aulas en Molinos de Duero, en Gómara y en Ólvega», de modo que en la provincia esta semana se mantienen cerradas nueve aulas. 
La presión asistencial es «estable» en estos momentos, si bien esta semana hubo que abrir una nueva planta COVID, recuerda De Gregorio, que advierte también que hay preparada una cuarta «por si fuera necesario». La evolución de la pandemia demuestra además que los ingresos se registran a los días de que se detecte el positivo, de modo que los últimos brotes de Valdeavellano y Osma están teniendo ahora su reflejo en el hospital y, previsiblemente, en unos días lo podría hacer Ólvega, donde ahora la situación está «bastante bien y ha bajado en los últimos días». En este sentido, De Gregorio agradece la preocupación y colaboración «de todos los alcaldes, independientemente del signo político».