Un soriano en la élite del arbitraje

S.Recio
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Andrés Peñaranda pitaba el pasado fin de semana una de las semifinales de la Copa Asobal de balonmano tras cuatro años arbitrando en la máxima categoría de este deporte

Un soriano en la élite del arbitraje

Soria puede presumir con orgullo desde hace cuatro temporadas de contar con un soriano en la élite del arbitraje español en el balonmano. Andrés Peñaranda, afincado en Aragón desde 2001, se ha confirmado junto a su compañero José Antonio Yagüe, como una de las parejas más prometedoras de la Liga Asobal. El fin de semana pasado veían cumplido su trabajo pitando la semifinal que enfrentaba a Bidasoa Irún y BMGranollers. «Es un premio al trabajo de estos últimos cuatro años y estamos muy contentos con la experiencia», comenta Andrés Peñaranda. Detrás de este éxito hay mucha faena de preparación y actualización en una profesión que siempre está en la lupa del deporte español en cualquier ámbito o disciplina.
el trabajo que no se ve. 
Hace cuatro temporadas, Andrés Peñaranda conseguía un objetivo que siempre había soñado, pitar en Liga Asobal, «cuando comencé en la máxima categoría me encontré con un balonmano muchísimo más profesional, al principio no es fácil, pero el único secreto es trabajar para ponerte al nivel del resto de parejas arbitrales».
La situación que se encuentra un árbitro en un partido de Asobal no tiene nada que ver con otras categorías inferiores, «es muy diferente, es muy superior a nivel de rapidez, técnico y físico, con jugadores muy potentes que te exigen un alto nivel de concentración y estar en una condición física perfecta».
Muchas veces en el ojo del huracán, la clave para estar ajeno a todo lo que rodea a un partido es simple, «hacer bien nuestro trabajo». Una labor que va más allá de conocer la normativa o aplicar el reglamento, «durante la semana hacemos un trabajo de análisis tanto de un equipo como de otro en el que lo vital es conocer el juego que realizan ambos conjuntos». A partir de ahí la pareja arbitral pone en común los datos obtenidos para decidir la manera de afrontar el encuentro. Posteriormente «se debe estar siempre concentrado en el juego, aplicar las normas y tener siempre en cuenta que se enfrentan clubes que cada fin de semana se juegan mucho», aunque matiza, «nosotros nos jugamos la credibilidad, nuestro trabajo».
En concreto el de esta pareja no ha pasado desapercibido para la FederaciónEspañola de Balonmano, «y eso que hay un gran nivel en España. La pareja canaria es la mejor a nivel internacional, ha pitado finales de Mundial o Copa de Europa, hace poco incluso la pareja catalana ha estado dirigiendo el Europeo Femenino», por eso la oportunidad de pitar la semifinal de la Copa Asobal tiene más mérito si cabe.
COPA ASOBAL. Como se leía al comienzo, el premio para Andrés Peñaranda y José Antonio Yagüe llegaba este fin de semana en la primera semifinal de la Copa Asobal entre Bidasoa Irún y BM Granollers,«un partido que a priori sería el más complicado de las semifinales al ser dos equipos muy igualados». El resultado final era de 30-25 para Bidasoa Irún, pero detrás de la competición pura estaban los hombres del silbato, «tengo que confesar que a pesar de que habíamos hecho el trabajo previo y estudiado perfectamente a los rivales, en una cita como esta tuve nervios al principio».
Con un ambiente muy por encima de un encuentro normal desde el principio llevaron el control del partido, «transcurrió todo con mucha normalidad, además, tras una primera parte con mucha igualdad, la segunda fue mucho más tranquila porque Bidasoa Irún tomo una ventaja muy amplia en el marcador».
A la final ya acudieron como un espectador más y con la mayor satisfacción de un árbitro al terminar un encuentro, «que no hablen de nosotros al final es lo mejor que te puede pasar». Ahora vuelta a la normalidad de la Liga Asobal con el objetivo «de seguir mejorando y aprendiendo cada día para tener la oportunidad de seguir arbitrando estas competiciones». Quién sabe si en unos años también lo harán a nivel internacional.