El primer edificio construido para un museo en España

Fernando Orte
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El Numantino cumple cien años, con una modesta estructura que mantiene la esencia de sus orígenes y le confiere una de sus señas de identidad

El edificio del Numantino fue el primero que se construyó en España con este fin, ser un museo. Su modesta estructura mantiene la esencia de sus orígenes y le confiere una de sus señas de identidad. Cien años de historia que comenzaron tal día como hoy con la presencia en Soria del entonces Rey de España, Alfonso XIII.

Aunque el edificio se inauguraba un 18 de septiembre de 1919, los orígenes del museo se remontan a 1905. La iniciativa fue surgiendo “de forma espontánea”, al calor de los hallazgos en Numancia. Auspiciado por el senador Ramón Benito Aceña, Soria estuvo sin museo hasta que Alfonso XIII pudo visitar la ciudad. Pero su primer director, Blas Taracena, luchó por mantener vivo el espíritu de un museo cerrado.

Juan Antonio Gómez Barrera, profesor, arqueólogo e historiador, recuerda que "desde julio de 1916 se quiere inaugurar, máxime cuando Ramón Benito Aceña -el mecenas- tiene ya 85 años y está a punto de fallecer". De hecho moriría en diciembre de ese año, sin llegar a ver nunca inaugurado un museo que "el propio rey había prometido al senador que inauguraría él como monarca".

El primer edificio construido para un museo en EspañaEl primer edificio construido para un museo en España - Foto:

Con diseño del arquitecto Manuel Aníbal Álvarez, su emplazamiento no estuvo claro ya que también se barajó el solar donde hoy se levanta el edificio de la Caja de Ahorros de Mariano Granados. Además, en sus cien años de historia hubo un intento de trasladarlo al Palacio de los Condes de Gómara. En concreto, en los años sesenta, con el objetivo de construir un bloque de casas en el Espolón. "Juan Antonio Gaya Nuño, y don Manuel Fraga Iribarne impidieron el asunto", sentencia.

Además, Gómez Barrera lamenta que Soria no haya rendido homenaje a Adolf Schulten (excavando desde 1905), José Ramón Mélida ni a Juan Catalina García López, tres nombres propios ligados a la historia de Numancia y al museo que sus hallazgos dieron lugar hace ahora un siglo.