Carmen Hernández

Periodista


Sobre héroes y tumbas

El lunes murió Ascensión Mendieta, famosa, a su pesar, por haber tenido que recurrir a los tribunales argentinos para recuperar los restos de su padre ,fusilado el 15 de noviembre de 1936 y arrojado a una fosa común en el cementerio de Guadalajara. Timoteo era carnicero y secretario de la UGT de Sacedón, su pueblo. Ascensión tenía 13 años el día que abrió la puerta a los asesinos que se lo llevaron. Creyó que la democracia española le permitiría enterrar a su padre con nombre y apellidos. Pero no. Para la Justicia, todo eran inconvenientes y dilaciones. Así que, en 2010, se sumó a la llamada ‘Querella Argentina’ presentada por varias asociaciones de la Memoria Histórica y el Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel. Denunciaban, ante un juzgado de Buenos Aires, los crímenes de lesa humanidad cometidos contra miles de personas durante la Guerra Civil y la Dictadura franquista. Para vergüenza de nuestra democracia, Ascensión logró enterrar dignamente a su progenitor en 2017 gracias a una juez porteña y a las donaciones de un sindicato de electricistas noruego. Pero aún hay en España 114.226 desaparecidos por la represión franquista ocultados en cunetas o en fosas comunes. Son cifras de Naciones Unidas que otorgan a España un bochornoso 2° lugar en la lista de países con más víctimas de desapariciones forzosas después de Camboya.
Por cierto, a Soria, donde no hubo frente ni combates durante la Guerra, le corresponden 586 de esos civiles sacados de sus casa a la fuerza y asesinados según las investigaciones de la asociación ‘Recuerdo y Dignidad’ que lleva 11 años trabajando en fosas y exhumaciones. Y no son ganas de abrir viejas heridas, no; al contrario, se trata de cerrarlas para siempre y eso sólo sucederá cuando el último de los desaparecidos forzosos de este país descanse, por fin, con su identidad recuperada, y sus nietos puedan llevarle flores o lo que consideren el Día de Difuntos. Es su derecho y una cuestión de dignidad.


Las más vistas

Opinión

A las seis en el árbol de la música

Los pupilos que han correteado la Dehesa bajo su atenta mirada tienen en Ramón  a un gran entrenador, pero también a un referente en valores, en principios y en conceptos vitales

Carta del Director

Revuelto micológico

No 'rumanizemos' el delito, detrás de cada recolector ilegal hay un comprador que alimenta esa práctica. También se da una suerte de nacionalismo setero: con tanto acotado, el aficionado medio va a precisar de escuadra y cartabón para salir al monte