"El sueño olímpico está cerca pero queda correr"

S.Recio
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Tranquilo, sereno y con la sensación de tener todo controlado. Una vez más Dani Mateo se muestra seguro cuando nos sentamos a hablar del nuevo reto que tiene por delante, probablemente el más importante de su carrera deportiva

"El sueño olímpico está cerca pero queda correr" - Foto: Eugenio Gutierrez M

¿Cuáles son sus sensaciones ante la gran cita del año?
La preparación ha sido larga pero ya hemos llegado al final. Me veo bien y con muchas ganas tras un periodo de mucha carga de trabajo. El cuerpo me transmite buenas sensaciones y lo peor de esta previa está siendo la espera porque llevo ya una semana en Doha. Ahora es el momento de correr y ver hasta dónde puedo llegar. 
No sé si hay una forma adecuada de preparar una maratón con las condiciones de Doha.
Es nuestra mayor incertidumbre y va a ser un momento difícil afrontarlo. Las condiciones climáticas son mi mayor inquietud porque en la prueba femenina han abandonado 28 atletas. Todo lo que podía controlar está controlado, me encuentro en un gran estado de forma. Pero quiero recordar algo, al final solo es correr.
¿Cuál es el objetivo prioritario?
Aunque la marca mínima para los Juegos Olímpicos de Tokio ya la tengo, el objetivo número uno es conseguir una plaza directa. Después luchar por todo lo que pueda. Soy ambicioso para esta carrera.
Vamos con la preparación, ¿cómo ha entrenado su cuerpo para las condiciones del desierto?
Hemos introducido cambios en los entrenamientos enfocados a unas condiciones de más de 30 grados y un 80% de humedad. He corrido a mediodía a 32 grados unos 28 kilómetros con mucha ropa. Un  auténtico suplicio.
Desde luego han tirado de ingenio.
Hemos buscado fórmulas para recrear la carrera. Estuvimos en lugares con calor y humedad como Lanzarote, después fuimos a Amposta con la delegación española e incluso nos metimos en las cámaras que utilizan en Torrejón de Ardoz para los entrenamientos del ejército. En ellas conseguíamos exactamente recrear las condiciones que tendremos en Doha.
Lo más llamativo ha sido correr en la piscina cubierta.
Nos dimos cuenta de que allí la humedad estaba al 60%. Ha sido un gran acierto desde el principio. Es cierto que la gente se quedaba mirando (se ríe) y yo allí estaba, chorreando sudor. En 40 minutos perdía un litro. En esos entrenamientos también ha sido satisfactorio para mí la ilusión que me ha mostrado la gente.
¿Eso le genera más presión?
En realidad esto es una lucha contra ti mismo, yo soy el que más tiene que ganar y que perder. Sé que hay mucha gente detrás pero yo veo la presión como algo positivo, no deja de ser mi trabajo. Ya he corrido en estadios de 50.000 espectadores y al final tan solo te centras en controlar tu carrera y estudiar a tus rivales.
¿Hay una estrategia válida para afrontar esta carrera?.
He investigado los campeonatos de los últimos años para ver cómo se corría y no se suele ir en positivo. Se comienza rápido y se acaba más lento, pero cada carrera es distinta y más aquí después de ver la maratón femenina. Tenemos que escuchar mucho al cuerpo porque esa puede ser la clave. En los rivales no me he fijado mucho pero los africanos son los mejores. Tengo mis bazas, eso sí.
Pero, ¿dónde espera estar?
En mi primera maratón solo miraba el reloj, aquí repito, hay que escuchar constantemente al cuerpo pero la idea es controlar a los primeros atletas blancos y ver hasta dónde llegan mis fuerzas.
¿Por qué este cambio de distancia y por qué ahora?
Era algo que siempre tenía en mente y había que esperar al momento adecuado. Mis entrenadores y mi familia lo sabían. Es una cuestión de edad y madurez, simplemente no lo había hecho antes porque no se daban las circunstancias adecuadas.Si miras solo las últimas 12 semanas parece que esta ha sido la preparación pero esto no es de un día para otro. Llevo toda la vida entrenando y es un proceso que me ha llevado hasta aquí. Siempre quiero crecer y esto ha sido un camino que me tiene que llevar a los Juegos Olímpicos.
Antes de llegar a esto, ¿se planteó alguna vez dejar de correr?
Plantearse dejarlo es ser demasiado drástico. Sí es cierto que en mi tercer año promesa lo tenía claro: o ganaba el Campeonato de España o tendría que pensar cómo seguir con esto. Son muchas horas y dedicación. Esa victoria me convenció de que me iba a dedicar a esto y además tenía el apoyo incondicional de mi familia.
¿Su familia ha sido fundamental para lograr sus éxitos?
Siempre están ahí y por supuesto también han viajado a Doha. Detrás de mi sacrificio está el suyo, el de mis padres, el de mi hermano.Gracias a ellos solo tengo que preocuparme de correr y competir lo mejor que pueda.
La importancia de la cita se puede medir en su aspecto físico. Está más delgado que nunca.
Me hace mucha ilusión que me lo digan (sonríe) porque pienso que al menos la parte del peso la he conseguido (y se ríe).
¿Esta parte ha sido más dura que años atrás?
Esto es simple: se trata de una balanza en la que tienes que controlar una serie de factores para que esté equilibrada. Peso, alimentación, descanso..., el algo que con el paso de los años y la madurez pasas a tener más controlado, pero a su vez es cada vez algo más sencillo y más natural.
En su carrera ha variado la pista con el campo a través, ¿con qué se queda de estas pruebas?
Lo que mejor se me hado ha sido el cross porque son unos ritmos que controlo mejor. En el campo a través es donde mejor he controlado todas las circunstancias y he conseguido estar entre los mejores de España varios años seguidos.
¿Qué sucede con la pista?
La prueba de 5.000 metros en pista es muy dura. Te pones a un ritmo alto desde el principio y ya en la primera vuelta vas devorado. A pesar de ello he conseguido buenos resultados preparándome adecuadamente para ello.
¿Será ahora la maratón su distancia y prueba favorita?
Es pronto para saberlo porque solo he corrido una y aún no puedo valorar si es lo mejor para mí.
Pero puede ser la prueba que le de la clasificación olímpica.
El sueño olímpico está más cerca pero creo que es ahora el momento de valorar todos los pasos que damos. Cada año he conseguido cosas que pensaba que eran imposibles. Comenzando a ganar regionales, nacionales o competir internacionalmente. El hecho de estar aquí ya es algo bestial.
Tiene los Juegos Olímpicos al alcance de su mano.
Es cierto que lo veía muy lejano. Ahora que estamos aquí hay que saborear cada instante y lanzar un mensaje: adelante con ello y aprovechar esta oportunidad.
Hablando de mensajes, Almazán está bastante inquieta y volcada con la carrera.
Quiero agradecer a la gente que está apoyándome en Almazán y por supuesto también en Soria. Es un orgullo que haya tanto detrás apoyándome y espero que esto sirva también para animar a otras personas a que practiquen deporte y se aficionen al atletismo. Cuando esté corriendo en Doha me acordaré de todos ellos.