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"En España, nos falta dar valor al emprendimiento"

Carlos Cuesta (SPC)
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Este profesional de alta cualificación está acostumbrado a asumir grandes desafíos en el mundo de la élite empresarial con excelentes resultados tanto en gestión de importantes negocios como mentor de ejecutivos dirigidos a generar riqueza y empleo

"En España, nos falta dar valor al emprendimiento"

El progreso del mundo de la empresa depende en gran medida de la determinación que marquen sus responsables. En un mundo globalizado y de gran complejidad, el ejecutivo David Cabero, director general de BIC para España y Europa y presidente del Consejo de Administración de la Cámara de Comercio Francesa de Barcelona ofrece en su libro Decidiendo en tiempos de paz y de guerra (Ed. Seurat) las claves del éxito. 

Supongo que escribir este libro habrá sido una buena decisión.

Ha sido una gran decisión y un gran placer, ha significado también aprender a hacer cosas diferentes.

Defiende que saber decidir es más que una conducta, que puede ser determinante y pone como ejemplo a los agricultores asegurando que si planificaran el futuro se prepararían para años de sequía instalando placas solares en sus campos para asegurar así sus ingresos.

Cuando miras atrás te puedes dar cuenta de que para tener éxito hay dos elementos importantes: uno es la suerte como un factor que uno no puede controlar y, otro, que depende de lo que uno hace, de lo que uno decide. Así, por ejemplo, para los agricultores, ante un problema como la sequía, pueden cambiar su modelo de negocio, buscar otras alternativas para no depender de la suerte y todos los años tener beneficios, una parte con sus cosechas y otra -o las dos- con ingresos de placas solares en sus campos.

Según su argumento, ¿por qué en España no somos conscientes de que no hay que poner todos los huevos en la misma cesta?

Nos cuesta mucho por varias razones. En España aplicar conocimientos económicos básicos en el manejo de un presupuesto familiar es algo que se enseña poco. Tenemos pocas familias que sepan gestionar y diversificar el patrimonio, más bien la mayoría lo hacen según les va la vida y adaptándose a ello. Se debe cambiar la mentalidad y orientarla con un enfoque a largo plazo y a tomar riesgos balanceados.

¿Por qué algo tan importante no se enseña desde el colegio?

En España falta dar valor al emprendimiento, a ser empresario, no están bien considerados. No es un país que cuide a los emprendedores, que son los que generan actividad y empleo con todos los riesgos que asumen.

El mercado anglosajón está más enfocado al espíritu práctico y a la asunción de riesgos"

A diferencia de países como EEUU, en España se estigmatiza el fracaso empresarial, ¿cómo asumirlo?

Cuando hay un fracaso hay que asumirlo con humildad y decirlo con honestidad, es parte del aprendizaje. Cuando un CEO se siente muy fuerte y con mucha seguridad, eso es posible pero, en caso contrario y en un mundo tan volátil en el que priman los resultados trimestrales, equivocarse se puede considerar como una debilidad. 

En nuestro país tenemos unas tasas altas de titulados universitarios, pero falta un aprendizaje de toma de decisiones para que cuando se llega al mercado laboral se tenga determinación y capacidad de decidir.

Mis hijas decidieron estudiar en el extranjero y lo que aprendí es que el mercado anglosajón está mucho más enfocado a la experiencia y la práctica. En España tenemos un modelo mucho más teórico. Si comparamos conocimientos a una misma edad de dos chicos de 18 años en España y EEUU, el español tiene más conocimientos, pero el americano ya ha hecho más presupuestos familiares, se defiende con cosas muy prácticas que le ayudan desde el primer día. Está mucho mejor enfocado a la gestión de actividades económicas que es lo que requiere la empresa, además de saber hablar y expresarse mejor. Se les enseña a convencer mejor. Esto no lo tenemos en nuestro sistema educativo.

¿Cuáles diría que son las mejores claves para tomar decisiones?

Empezaría hablando de las cualidades del líder que, si es de éxito, es una persona con cinco características: sabe crear una visión para su equipo o para su empresa; sabe comunicarla de forma eficaz, eso quiere decir que genera compromiso; sabe tomar decisiones y actuar, no puede ser indeciso; la cuarta, tiene pasión por todo lo que hace; y la quinta, es ese interés genuino que tiene por las personas. Para poder decidir, lo esencial es escuchar, triangular, tratar de destruir la idea que se quiere defender y si aguanta la crítica es posible que sea la buena.

Para decidir, lo esencial es escuchar, triangular, tratar destruir la idea que se quiere defender"

¿Qué importancia da a los mentores, a las personas que acompañan a otros a tomar decisiones?

Es muy importante tener buenos maestros y buenas personas a tu lado, porque si son inteligentes pero no son buenas personas tampoco te sirven. Es esencial gente que te diga lo que piensa. Ese el gran fallo de muchos líderes que, por miedo, no tienen quien les diga lo que piensan, porque no te han escuchado antes o por una falta cultura de equipo. 

Habla del miedo, incluso explica que para muchas personas es paralizante, pero, ¿cómo superarlo?

El miedo puede ser la inseguridad personal cuando uno piensa que no es lo suficientemente bueno o puede ser otras muchas cosas. Para poder cambiar esa situación interna hay que entender el porqué. Es muy importante el diagnóstico personal: cómo soy yo, qué hago, qué me paraliza ante una situación determinada, estoy con gente y no sé hablar, me cuesta explicar lo que quiero expresar, o no tengo las agallas para tomar una postura de riesgo y lanzarme. A veces, hay que poner a alguien que te ayude, si se necesita un psicólogo, un coach, alguien que pueda ayudarte, no hay que demorarlo.

¿Cuáles son los ingredientes para acertar con una buena decisión?

El primero, es generar una cultura en la empresa que propicie la triangulación de ideas. El segundo, depende del líder que es el que marca cómo se hacen las cosas, el cómo quiere que su equipo discuta, cómo pone todo el equipo junto para que cada uno aporte su visión y luego los demás. Dentro de este pequeño microclima que he descrito está la empresa y también la cultura del país.

Ser ambicioso y crear riqueza forma parte de ese carácter de afán de superación"

¿Debe ocuparse el líder de las pequeñas decisiones del día a día?

La gran dificultad está en decidir a qué nivel delega un CEO. Si no confías en tu gente cámbiala o deja la que tienes y que decida.

¿Hasta qué punto hay que ser fiel a sí mismo en una compañía?

Uno ha de ser coherente y valiente antes de tomar una decisión si cree que va a cruzar una línea roja. Ser ambicioso, crear riqueza y empleo es difícil sin afán de superación, forma parte de ese carácter que acompaña al conocimiento. El líder debe tener los dos: carácter y conocimiento. Ser ambicioso y tener carácter está en la base de todo alto ejecutivo.

ARCHIVADO EN: España, Empleo, CEO, Emprendedores