"Estamos en contacto con dos empresas para el PEMA"

N.Z.
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María José Jiménez considera que es un «lujo» ser la alcaldesa del lugar donde «veamos un poco de luz, desarrollo y futuro para la provincia»

"Estamos en contacto con dos empresas para el PEMA" - Foto: Javier Rodenas Pipo Javier Ródenas Pipó

El fallo del Supremo dando vía libre al desarrollo del Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA); la declaración de impacto ambiental favorable para la primera empresa que se instalará allí, Carburos Metálicos; la adjudicación a Layonair del contrato que permite comenzar a trabajar en el aeroparque tecnológico previsto en terrenos del PEMAy el aeródromo; la implantación de la escuela de pilotos FlyBy; la venta de Aleia Roses a la norteamericana Full Moon que garantiza su continuidad… En plena crisis sanitaria y económica por la COVID-19, Garray se erige como motor de desarrollo y empleo de la provincia. La alcaldesa del municipio, María José Jiménez, lleva nueve años trabajando por desbloquear algunos de estos proyectos y, aunque reconoce que no es el mejor momento, se compromete a trabajar para que vean la luz en el menor plazo posible.
El PEMA, Aleia, el aeroparque... De la continuidad de estos proyectos depende el futuro de Garray pero, también, de Soria. ¿Está ante su reto más importante como alcaldesa?
La verdad es que todo esto lo tendríamos que haber tenido ya porque el PEMAlleva trece años en curso. Ante una crisis económica como la que nos vamos a enfrentar por la COVID-19, si tuviéramos ya todas estas empresas instaladas, tendríamos otra situación y más margen; pero nunca es tarde. Hay que agradecer el esfuerzo que ha hecho la Diputación y la Junta por volver a retomar el PEMA e intentar darlo a conocer a las empresas, que ya nos están llamando. Es de los pocos proyectos que hay ahora mismo en esta provincia sobre la mesa y es un lujo ser la alcaldesa de Garray y que sea en tu municipio, con la que está cayendo, donde veamos un poco de luz, desarrollo y futuro para esta provincia.
Desbloqueado judicialmente el PEMA, ¿qué previsión manejan ahora para la llegada de empresas?
Hay que reconocer que la pandemia ha ralentizado -que no paralizado- todo, porque antes de que ocurriera esta crisis sanitaria, en febrero, había varias empresas que se habían interesado. Se ha ralentizado pero hay proyectos muy buenos y muy grandes no solo para Garray, sino para toda la provincia.
En una entrevista  en 2017 aseguró que había tres empresas auxiliares de Aleia esperando a que se desbloqueara el PEMA para instalarse, una avanzó que era de logística y otra de lavandería. ¿Siguen interesadas?
La verdad es que con la situación actual de Aleia, que acaban de formalizar la venta tras pasar por un concurso de acreedores y no se sabe si seguirán con las rosas o cambiarán de producto, me imagino que primero se tiene que asentar eso y, luego, habrá que barajar las posibilidades.
Sí que es verdad que había tres empresas auxiliares interesadas y, si al final Aleia se queda como rosas, creo que se instalarán esas empresas.
¿El contacto con esas tres empresas se ha mantenido en este tiempo?
Sí. Se ha seguido hablando con ellos pensando en que Aleia iba a tener una continuidad pero, ahora, con el nuevo propietario, hay que ver qué rumbo va a tomar.
¿Han contactado ya con los nuevos dueños de Aleia Rosas, Full Moon?
No, todavía no. Es verdad que la pandemia lo ha trastocado todo. Si no hubiera habido COVID estoy segura que hubiera sido más fácil venir y darse a conocer. Cuando la situación lo permita, tendremos una reunión.
Uno de los asuntos más comprometidos de esta operación ha sido el anuncio de que producirán cannabis con fines terapéuticos y medicinales. ¿Cómo ha caído eso en Garray?
Creo que bien, al final lo que queremos son puestos de trabajo. La gente quiere trabajar y tener un sueldo y un buen puesto de trabajo y no entra en si se producen rosas o cannabis.
En 2008, cuando se presentó la entonces Ciudad del Medio Ambiente (CMA), se sucedían las promesas de empresas, todas punteras, que iban llegar a Garray. Había más de 400 millones y cerca de 1.000 empleos comprometidos. De todo aquello, ¿queda alguien interesado aún?
Todo se esfumó. Hay que tener en cuenta que una empresa de esas características no puede aguantar trece años esperando el suelo. Sí que es verdad que tenemos muchos contactos de entonces e intentaremos retomar algunas conversaciones, pero obviamente no todas porque muchas ya se han instalado en otras provincias.
Ahora mismo jugamos en otro escenario y ya puedes llamar y decir ‘ahora somos libres’ y, a lo mejor, suena la flauta y viene alguna empresa porque necesitan expansión. Lo bueno que tenemos es que este polígono ofrece cosas que no pueden ofrecer otros, y eso es un reclamo muy bueno para que vengan y se instalen.
Además de Carburos Metálicos, ¿hay conversaciones avanzadas con otras firmas para instalarse en el PEMA?
Sí, hay varias empresas que se pusieron en contacto con nosotros antes del COVIDy estamos ahí trabajando con ellas, pero hay que darse cuenta también que esta crisis económica afecta a estas empresas también y hay que ver cómo evoluciona.
Creo que 2020 va a ser un año perdido para todos y... a ver cómo responde 2021 para poder sentarnos y hablar de números y de rentabilidad.
Entiendo que por confidencialidad no puede dar nombres pero ¿con cuántas empresas está en contacto?
Hay dos empresas que están interesadas en el PEMA. Interesadas, pero no puedo avanzar más.
Las Cúpulas de la Energía están aún pendientes de una causa judicial. ¿Qué previsión maneja usted para esos edificios?
Amí es un edificio que me gusta desde siempre y no entiendo por qué lo quieren tirar. El consejero se ha comprometido a acabar tres cúpulas y yo quiero pensar que, si al final conseguimos que lleguen empresas, esas empresas van a optar por instalarse ahí y confío incluso en que pidan a la Junta acabar más cúpulas. Yo creo que las siete cúpulas se van a llenar porque es un sitio espectacular y cualquier empresa estaría deseando instalarse ahí.
Pero su futuro sigue pendiente de una resolución judicial...
Ya me pierdo con tanto tema judicial pero desde el Gobierno regional confían en que el fallo del Supremo habilite para acabar de desarrollarlas y ha comprometido incluso dinero para terminarlas. Creo que, si el consejero espera acabar tres cúpulas, es porque hay esa posibilidad.
La Junta ha confirmado que invertirá ocho millones en el PEMA para finalizar la superficie industrial, tres para construir una subestación eléctrica y cuatro para finalizar esas controvertidas Cúpulas. ¿Qué  más quedaría pendiente para poner ese terreno a disposición de las empresas?
Poco más. Hay que recordar que eso se dividía en dos sectores, el 1, que es la zona que pega al aeródromo, y el sector 2, que era el polígono industrial y que se llegó a recepcionar por el Ayuntamiento de Garray, con lo cual, estaba totalmente terminado. Queda acabar los parquin y poco más.
La aprobación del proyecto regional de la CMA se produjo en marzo de 2007. Son trece años de un tedioso proceso judicial. Ahora, con la perspectiva que da el tiempo, ¿qué cree que falló?
Pues sinceramente no lo sé. Como garreña no sé qué decir porque yo recuerdo que en 1999 se selló el vertedero de Garray que estaba en esa zona. Entonces, que te diga un ecologista que es un sitio idóneo... pues no lo sé, porque yo recuerdo que eso era el vertedero. O que aludan a las cuatro o cinco lagunas que hay, que son artificiales, provocadas por las extracción ilegales de grava que se hacían hasta el año 2000. Oque apunten a las cigüeñas, cuando se ha visto que no se han ido por las obras y siguen allí en la estructura que se instaló... Entonces, pues no lo entiendes.
No entiendes cómo se pueden poner palos en la rueda a un proyecto así cuando la mayoría de los sorianos ni sabían dónde estaba el Soto de Garray. Tener un proyecto así encima de la mesa con tantos empleos y que se pongan trabas... no lo entiendo.
Queremos futuro, queremos desarrollo y queremos que nuestros hijos se puedan quedar aquí, pero el único proyecto que hay ¿lo echamos para atrás? No lo entiendo. A mí me encanta la naturaleza pero también me gustaría que mis hijos tuvieran una oportunidad de quedarse.
Aún así, en diciembre de 2013 el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional la Ley de las Cortes de Castilla y León de la CMA. Algo mal, por tanto, se hizo ¿no? ¿Quizá en el proceso de desarrollarla se erró?
Sí, quizá. La Junta, por intentar avanzar, lo declaró ley y el fallo judicial que mencionas determinó que no se tenía que haber hecho así. Pero a mí  sinceramente me da igual que sea ley o que sea decreto. A mí me importa que se haga. La fórmula me da igual.
El problema son todos los palos que nos han puesto y que suponen que yo llevo nueve años como alcaldesa y duele mucho tener que decir durante todo este tiempo que no a todas las empresas que han venido interesándose por los terrenos.
Decir que no a las empresas ha sido muy duro. Porque, además, si al decir que no se hubieran ido a otro polígono de la provincia y se hubieran quedado aquí, pues bueno, pero es que estas empresas no se han quedado en Soria, se han ido a otra provincia porque buscaban unas cosas determinadas que ningún polígono de Soria se las podía ofrecer.
¿Ha tenido que decir que no realmente a muchas empresas?
Sí, y con todo el dolor de mi corazón. He pasado por rabia, por cabreo... no se pueden imaginar la situación que hemos vivido. Es cierto que Garray no tiene paro pero estos puestos de trabajo son para toda la provincia, no solo para Garray, y decir que no a empresas grandes (porque las empresas que venían no eran pequeñas) me ha causado mucha rabia e impotencia.
¿Cuántas empresas se han perdido realmente? ¿Ha hecho recuento?
No, no he hecho recuento porque solo pensarlo...   
Ahora, el proyecto del aeroparque promete ser un nuevo motor para Soria y se ha llegado a hablar de un millar de empleos cualificados. ¿Confían plenamente en este proyecto o temen que, como ocurrió en su día con la CMA, quede en otra promesa incumplida, en un sueño?
Puede sonar un poco a sueño pero es que al final a esta provincia nos queda eso, soñar, y apostar por esos sueños y lucharlos. Debemos pensar que ese proyecto grande se va a ejecutar y debemos trabajar por ello. Me niego a quedarme de brazos cruzados y a ver cómo se nos vuelve a ir otro proyecto grande de Soria porque no hemos echado el resto. No da igual. Nos quejamos de que nuestros hijos se van fuera, de que nuestros pueblos se vacían, queremos ir a Madrid y manifestarnos para que nos hagan autovías... Vamos a traer empresas y ellas tirarán de todo lo demás.  
¿Les ha dado garantías Layonair de que el aeroparque es viable en Soria?
Sí. Además es un proyecto ilusionante y una de las primeras empresas, FlyBy, ya ha llegado. Esperamos que una empresa vaya llamando a otra y, al final, puedan llegar muchas. Lo bueno de esto es que ellos conocen el mundo aeronáutico y nosotros no, y ellos pueden poner en valor mucho más el aeródromo.
Tengo que decir que con Airpull [la actual adjudicataria] el aeródromo ha funcionado muy bien y le han dado vida tras varios años parado pero, cuando te dicen que es uno de los mejores aeródromos que hay en España y que puede tener más potencial, creo que hay que intentar explotarlo. Porque lo tenemos ya ahí.
Desde Layonair apuntaron en su día que el 75% de las instalaciones estarían ya construidas en el PEMA y el aeródromo. ¿Está previsto que el aeroparque ocupe todo el PEMA o quedará espacio para otras inversiones?
Están ahora diseñando el plan director y todavía no nos han presentado las necesidades que tienen, pero la idea es que, además del aeroparque, puedan llegar otras empresas.
Soria Natural, Aleia, Gestamp, Gepisa, la fábrica de harinas… suman más de 600 puestos en Garray. La población del municipio, según el INE, es de 723. En plena era de la lucha contra la despoblación y teniendo en cuenta estos datos y las previsiones de empleo futuras, ¿contemplan alguna estrategia para ganar población y engrosar el padrón?
El estar tan cerca de Soria tiene sus ventajas e inconvenientes. En Garray vive el doble de la gente que está empadronada. Hay gente que pasa parte del tiempo en Soria y parte en Garray, y están empadronadas en Soria; pero con eso no podemos competir. Aún con todo, la verdad que es un pueblo con mucha vida.
El Ayuntamiento lo que quiere hacer es facilitar vivienda, porque la realidad es que ahora no hay vivienda disponible ni para alquilar ni para vender. Está todo ocupado y da igual la época del año. Por eso ahora vamos a sacar terrenos para que se pueda construir vivienda libre. En la urbanización de la entrada se han vendido varias parcelas y el Ayuntamiento tiene más para sacar.  
Tras más de dos décadas paralizada, ¿la urbanización Dinosaurio se da ya por imposible?
Es el eterno problema. Yo llevo nueve años y la primera semana que entré como alcaldesa intenté ya enterarme de la situación y ver cómo podíamos trabajar para desbloquearlo, pero es imposible. Hasta hace aproximadamente dos años la segunda constructora que lo compró ha estado pagando la hipoteca y, por tanto, no se podía intervenir. Ahora ya llevan dos años que no pagan y ahora es cuando el banco puede actuar.
El Ayuntamiento pidió en su día un estudio para ver costes de derribo y se presupuestó en 500.000 euros, es inviable para nosotros. Lo que hemos hecho es, en nuestras normas, intentar meter más edificabilidad para que, si hay alguien interesado en ese proyecto, que pueda hacer más viviendas para que le compense. Pero es mi lucha desde hace nueve años.
Garray es Numancia y el año pasado visitaron 48.428 personas el yacimiento. Sin embargo, Garray no termina de ser un pueblo turístico. ¿Es una asignatura pendiente?
Es cierto que Garray no termina de ser un pueblo turístico y pienso que es porque, al estar tan cerca de la capital, la primera parada suele ser Numancia y, después, ya se van a la Laguna, al Cañón... Suelen venir a ver el yacimiento a primera hora de la mañana o por la tarde y, cuando lo ven, se van directamente y ya no paran en el pueblo a tomar algo porque prácticamente acaban de salir de Soria o van a llegar en cinco minutos. Es verdad que desde 2017, que se puso el aula arqueológica con la exposición de playmobil, conseguimos que, de esos 48.000, casi la mitad pararan en el pueblo a visitar el aula. Eso se ha notado y sí se ha conseguido que seamos un poco más turístico.
¿Se siente defraudada por lo que prometía ser Numancia 2017 y en lo que quedó realmente?
Pues sí. Yo creo que el Gobierno podría haber hecho algo más porque, de hecho, en otras ciudades se han hecho otras efemérides y han funcionado. Siempre nos quedará la cosa de ¿por qué aquí no? No creo que fuera por nosotros porque aquí tanto el Ayuntamiento de Garray como el de Soria como la Junta, la Diputación y Tierraquemada echamos el resto y no paramos de hacer cosas durante todo el año, pero es verdad que se nos quedó esa espinita de que el Gobierno también tendría que haber echado el resto y habernos ayudado más.
De aquel aniversario no quedó ni el prometido centro de recepción de visitantes de Numancia...
No, no se hizo nada.
El Ayuntamiento y Tierraquemada han planteado ahora un parque arqueológico en Numancia. Entiendo que con este proyecto ¿descartan ya totalmente el centro de recepción que se planteó en su día, no?
Yo creo que sí, que después de 20 años en los cajones está ya descartado. Porque al final las cosas cambian, las necesidades del turista son otras, y eso ya no tiene mucho sentido. Desde el Ayuntamiento y desde Tierraquemada propusimos un proyecto más innovador y en 2017 lo presentamos ya a la Junta, al Gobierno, y a todos. Y ahí está, pero desde 2017 al Ayuntamiento de Garray no nos ha contestado nadie diciendo esto me gusta, esto no, esto se puede cambiar, o preguntando si tenemos terrenos, cómo se puede hacer... nada. Nadie se ha puesto en contacto con nosotros.
Está presupuestado en 2,5 millones. ¿Cómo prevé financiarlo? ¿Podría incluirse en el Plan Soria II que comprometió el consejero en Soria la semana pasada?
Yo espero que si no es una administración sea otra, pero que al final se haga porque Numancia se lo merece.
Nadie duda del potencial de Numancia pero la realidad es que la inversión que llega al yacimiento soriano a nivel arqueológico, de infraestructuras, de promoción...  dista mucho de otros yacimientos similares. ¿Mira con envidia otros casos?
Sí, claro. La verdad es que no sé por qué ocurre eso y no lo entiendo. Nunca hemos llegado a entender cómo, siendo un referente de la Celtiberia, no tenga más aportación económica y que otros yacimientos más pequeños o sin la ‘fama’ de Numancia tengan más dinero. Nunca lo he entendido ni lo entenderé.
Además de alcaldesa es vicepresidenta de la Diputación y, durante la crisis COVID, la hemos visto asumiendo el trabajo de despacho que le corresponde pero, también, al pie de la calle repartiendo material, colaborando en la desinfección, en las residencias de ancianos… ¿Cómo ha vivido estos meses desde que se declaró el estado de alarma?
Ahora, si miro hacia atrás, veo lo que hemos pasado; pero en el momento fue muy duro. A mi teléfono le tenía que hacer tres cargas diarias de batería y sonaba desde las siete de la mañana hasta la una de la madrugada sin parar. Y no era solo eso, era el estrés de no saber cuándo iba a parar esto, qué iba a pasar, la incertidumbre de que lo que nos mandaban hacer una semana a la siguiente no valía, la búsqueda de material era una odisea... Lo viví con angustia, con miedo, fue una situación muy dura.
Yo me fui al parque de maquinaria a trabajar todos los días y tanto mis compañeros de Vías y Obras como yo no hemos parado un momento. Estoy contenta y orgullosa de esa gente, del equipo, de cómo se trabajó... todo el mundo quería colaborar.
Veíamos que era una provincia muy castigada y la lucha era trabajar para proteger a los pueblos, y todo el mundo colaboró. Fue agotador.  
No estamos acostumbrados a ver a los políticos ‘remangarse’ y trabajar a pie de calle... ¿la ciudadanía le ha agradecido ese gesto?
Sí, pero yo no lo hice por eso. Va en mi condición. El que es alcalde de pueblo sabe que es alcalde las 24 horas y te toca cortar una llave, llamar al electricista, tirarte al pozo, ir a ayudar si hay un incendio... a mí no me costó nada por eso, porque llevo nueve años en mi ayuntamiento haciéndolo. Un alcalde tiene que hacer de todo en su pueblo y la Diputación es lo mismo pero más grande. Con mi condición, quedarme en casa sin hacer nada no entraba en mi cabeza.
La pandemia nos pilló desprevenidos.¿Ahora está preparada la Diputación para una segunda ola?
Sí, totalmente. Tenemos material, tenemos gente en todos los departamentos teletrabajando, las residencias ahora mismo controlan y saben lo que tienen que hacer... Jugamos en otro escenario totalmente distinto, antes íbamos a ciegas. Sería duro pero ahora estamos más preparados.
A nivel político la vimos hace unos años presentando, con otros compañeros, el Proyecto de Regeneración del PP, y no escondió su distanciamiento con la anterior dirección. ¿Ha logrado encontrarse de nuevo en el PP de Yolanda de Gregorio?
Los principios siempre son duros y aquí en Diputación hasta que nos pusimos al día fue complicado, porque además la mayoría de los diputados éramos nuevos y había compañeros que ni nos conocíamos. Yo tuve la gran suerte de que mi padre estuvo en esta casa hace unos años y muchos de los jefes de departamento ya los conocía de entonces y, después de ocho años de alcaldesa, mantenía el contacto y tiré mucho de ellos cuando necesitaba ayuda.
A mí la verdad es que no me resultó difícil pero había compañeros que no habían estado nunca y... conocer la casa, conocernos nosotros, conocer el tripartito, necesitaba su tiempo. Pero creo que desde Navidades ya hay un rodaje muy bueno.
A nivel de partido veo que Yolanda es muy trabajadora, la veo tranquila y cómoda, y es verdad que con el COVID toda ha cambiado y quizá no tenemos tantas reuniones, pero creo que las cosas de partido van bien.
¿En este PP sí se identifica?
Sí. Yo el problema que tuve con el PPhace unos años fue con Marimar Angulo porque no apoyaba el PEMA. No apoyaba la CMA simplemente porque no le gustaba quién la había promovido. No me parecía justo y no me parecía bien que una presidenta de un partido, simplemente porque no le caiga bien una persona, no luche por el futuro de una provincia. No me parecía justo porque si todos hiciéramos eso...
Nunca entendí por qué no apoyaba el futuro de Soria. Me enfadé mucho con ella en varias ocasiones y ya ahí dije que no quería que me representara ella, porque no entendía que mi presidenta pusiera pegas al desarrollo de mi pueblo.
Ahora trabaja precisamente con uno de los impulsores de la CMA, José Antonio de Miguel, y trabaja codo con codo con la PPSO, quienes fueran sus compañeros de partido. ¿Usted aboga por la reunificación?
Sí, yo siempre me he llevado bien con ellos y José Antonio es, de hecho, quien defendió en su día la CMA en Valladolid. Conoce el PEMA perfectamente, así que ¿quién mejor que él para sacar adelante este proyecto que lo ha defendido tantas veces? Entonces, al final, yo creo que todos trabajamos por Soria.
Llegó a la Alcaldía para luchar por su pueblo, por continuidad del legado que dejó su padre. Quizá no era su pretensión pero ha hecho carrera política, al menos, a nivel provincial. ¿Se plantea otros retos? ¿Le gustaría ir a Cortes, al Congreso o Senado?
No. Mi objetivo es mi pueblo, y ahora mismo estoy volcada con esta provincia a través de la Diputación, y hasta ahí, no quiero más.