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Paparrallosa, el mito castellano

Sonia Almoguera
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La escritora Lucía Rodríguez, profesora de Historia en el Instituto Machado, publica la segunda edición de su primera novela juvenil, premiada en 2019 con el galardón regional Arte Joven

Paparrallosa, el mito castellano - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez

De pequeña le apasionaba la literatura de terror, «Edgar Allan Poe y los góticos... Cosas raras», comenta entre risas. Pero fue una historia de miedo de esas que «se utilizan para asustar a los niños» y que le encantaba escuchar a su abuelo, la de los lamentos y extraños ruidos emitidos desde el campanario de una iglesia, los que inspiraron a Lucía Rodríguez González 'La Paparrasolla', una novela juvenil que obtuvo en el año 2019 el Premio de Narrativa Joven de Castilla y León y de la que a finales del pasado mes de octubre salió una segunda edición, esta vez bajo el sello editorial de Universo de Letras. 

La escritora abulense, profesora de Historia en el Instituto Antonio Machado de la capital soriana, no sólo reivindica en esta obra la importancia de un género, el de la novela juvenil, injustamente «infravalorado» en su opinión, sino también el rico y desconocido folclore de la mitología castellana y del resto de la Península Ibérica. «Conocemos bien el de otras culturas. Todos los personajes y 'bichos' de los mitos celtas e irlandeses», apunta. «Sabemos quiénes son los elfos», continúa la autora, pero no, por ejemplo, los nubleros, esos geniecillos diminutos y astutos de cara maliciosa que tenían el poder de crear tormentas y otros fenómenos meteorológicos adversos; o los bú, seres «mitad persona, mitad búho de ojos enrojecidos que daban mucho miedo a la gente», añade.

'Escarbando' en la tradición mitológica castellana y leonesa, Lucía Rodríguez González ha creado un universo propio en el que la tradición se alía con la fantasía para componer un argumento en el que sus protagonistas, Elvira y Martín, se ven inmersos en un gran misterio. «La leyenda de la Paparrasolla es el punto de partida» de esta historia, insiste la joven escritora, pero a ella ha unido un buen número de detalles salidos de su imaginación como «el aspecto que podía tener» este personaje o la trama que engarza este personaje con otros muchos temas.

La autora, que acaba de cumplir  30 años, asegura que escribir literatura infantil y juvenil impone la dificultad añadida de hacerlo «para gente que no es de tu edad», pues exige ponerse «en los ojos de otra generación». 

Y, en este caso, insiste, se trata de un perfil de lector complicado. «No creo que el problema sea que no les guste leer», añade, si no más bien la competencia que sufre la lectura con otras formas de ocio. «Igual falta motivación. Hay muchas maquinitas y pantallas», explica. Las nuevas generaciones, alega, están ahora inmersas en la «cultura de lo inmediato» en la que, muchas veces, la atención tiene que lidiar con varios estímulos a la vez y con la de falta el tiempo para la concentración y la introspección que requiere la lectura. Pero, insiste la autora, «cuando consigues 'enganchar', los tienes». 

Ella, paradójicamente, añora todo ese tiempo que tenía en su adolescencia para leer y que ahora le falta entre la preparación de las clases y las correcciones de exámenes. En su caso, rememora, «empecé a leer muy pronto. Yo recuerdo a mi madre siempre con un libro en las manos y a mi padre lo mismo». 

Lucía Rodríguez González se 'crió' con las obras de Elvira Lindo, de Gonzalo Moure o Concha López Narváez, «qué buenísima es, por cierto», recomienda. Y, por supuesto, con Harry Potter y Tolkien. «Son libros que me siguen gustando», relata. Porque ahí, considera, reside el 'secreto' de la buena literatura: que marca a una edad y que, pasado el tiempo, sigue sumando y enriqueciendo. En 'La Paparrasolla' ha intentado transmitir todo eso, aunque no niega que el estilo de 'Las ratas' de Miguel Delibes fue también una inspiración a la hora de escribir esta historia a la que, mucho antes de presentarse al certamen regional de narrativa Arte Joven, ya le rondaba en la cabeza y en la que ha introducido junto «a lo misterioso, lo sugerente», una de sus 'obsesiones' temáticas: el tiempo. «De hecho lo dejo un poco abierto todo. Mi idea era que no quedara claro si se mezcla el pasado con el futuro», confiesa. 

En esta novela juvenil la mitología castellana se funde, además, con la tradición literaria medieval, del poema épico de Fernán González al romance del conde Olinos, piezas de las que tal vez «hayan oído hablar» los chavales, pero que ya apenas se conocen, se lamenta la profesora de Historia del Instituto Machado. 

tradición literaria. Pero no sólo hay tradición en 'La Paparrasolla', la autora también aporta una perspectiva muy actual sobre la visión de la mujer. «La historia está narrada en primera persona desde los ojos de Elvira», una adolescente que pone en tela de juicio tópicos como llamar bruja a «una señora rara a la que nadie se quiere acercar», recalca. 

De hecho, la presentación de esta segunda edición de la obra tendrá lugar el próximo 12 de diciembre en el marco del Fest-R-Ival que se celebrará en la localidad de Lerma (Burgos) centrado en la difusión de conceptos como la tolerancia, el respeto o la igualdad. 

A diferencia de la primera edición de 'La Paparrasolla', que editó directamente la Junta de Castilla y León y se distribuyó exclusivamente en bibliotecas, colegios y centros culturales, la segunda, bajo sello comercial, está dirigida a la venta. «Tiene una portada y una maquetación distinta y ha quedado muy bonito», reconoce. 

Obtener el premio literario regional fue «toda una sorpresa», como también el hecho de algunas coincidencias que, con los años, se han ido materializando. «En el libro hay un personaje importante que es de Soria. Fue casualidad», insiste, porque aún no conocía la provincia. «Y también menciono otro pueblo en el que después también estuve destinada como profesora», agrega divertida.

cosas «raras, bonitas». «Son cosas raras, pero bonitas» que le ha traído este libro que espera poder presentar también en breve en la capital soriana, donde llegó para dar clases de Historia a los alumnos del Instituto Machado a principios de este curso académico 2021-2022.

En Soria se siente muy bien acogida y, además, muy honrada por dar clase en un centro educativo en el que también lo hicieron autores tan importantes como los poetas Antonio Machado o Gerardo Diego, aunque para nada, recalca, se siente perteneciente al 'selecto club' de estos escritores del centro. «No es que estén a otro nivel. Es que son de otra galaxia», comenta con sentido del humor. Eso sí, destaca, le hace mucha «ilusión» recorrer los pasillos y aulas en los que estos dos grandes poetas enseñaron e impartieron clases. La Filología española siempre le tentó, pero finalmente se decantó por la Historia, una disciplina que, junto a la escritura, también le apasiona. A escribir, casi como a leer, comenzó tempranamente «muy de pequeña», insiste. Y, aunque hasta la fecha, 'La Paparrasolla' es su primera novela publicada y, a la vez, uno de los grandes reconocimientos literarios que ha obtenido en distintos certámenes. El primero lo consiguió con sólo 13 de años de edad.