El secreto más dulce de la longevidad reside en Ólvega

Henar Macho
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La cuarta generación de panaderos decidió hace tres años diversificar este negocio ya centenario, para ofrecer un servicio de cafetería y productos de repostería creativa

El secreto más dulce de la longevidad reside en Ólvega - Foto: Eugenio Gutierrez M

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Panadería y pastelería ‘Nueva Numancia’

En una zona privilegiada, junto a la carretera que atraviesa Ólvega, se ubica la pastelería y cafetería Nueva Numancia, regentada por una joven pareja, Iratxe Palacios y Juan Luis Artxe. El obrador y despacho de pan, que abrió sus puertas en la calle Mayor hace ya un siglo, está de aniversario y ha logrado adaptarse a los tiempos y a las nuevas demandas de productos sin perder la esencia artesanal.
«Ya quería mi abuelo sacar el despacho de pan a esta zona. Tenía un pequeño proyecto con visión de futuro porque había más movimiento de cara a la carretera, ya que pasa más gente», relata Juan Luis Arche. Por ello, hace tres años decidieron incorporarse plenamente al negocio familiar y ampliar las instalaciones para ofrecer servicio de cafetería y tienda de dulces y tartas. Su mujer, Iratxe Palacios, se ha formado en escuelas especializadas de Madrid para diversificar la gama de productos que ofrecen a los clientes. «He estudiado dos máster, uno sobre repostería creativa y pastelería y otro sobre panadería, cafetería, heladería. Pero me sigo formando y acudimos a ferias importantes como las del Madrid y Barcelona, porque siempre salen cosas nuevas y hay que estar al día», comenta la joven con entusiasmo.
A pesar de su ilusión, levantar el proyecto les llevó casi dos años. Contaron con el apoyo del Semillero de Empresas de Soria, donde les ayudaron a elaborar su propuesta para presentarla a las entidades financieras. «Y aún así te dicen: ‘¿Dónde vas tan joven?’ Pero es que ahora es el momento de hacerlo, no con 60 años», insiste la repostera.
El secreto más dulce de la longevidad reside en ÓlvegaEl secreto más dulce de la longevidad reside en Ólvega - Foto: Eugenio Gutierrez MDel obrador se encarga, desde los 20 años, Concepción García, la madre de Juan Luis. 
Ambos nos acompañan en una visita por los entresijos de su oficio. «En los comienzos de esta panadería, la gente del pueblo hacía el pan en casa y lo llevaban a cocer al horno de mi abuela María. Antes se hacía mucho pan, tanto que mi padre, Emilio, hacía por la mañana y por la tarde. Las grandes superficies han venido después a competir con los precios pero nos mantenemos dando calidad», destaca la panadera. El local se caracteriza porque no existen cámaras de fermentación con las que programar y acelerar el proceso,  «por eso tenemos que madrugar más», cuenta la repostera. 
Para que el pan esté listo a las siete y media de la mañana, su día comienza a las dos y media. Conservan las palas con las que hoy siguen sacando la bollería del horno, de tres pisos y en el que caben hasta 16 barras. Aunque han acusado la bajada del consumo, los cambios en el mismo también han servido para ampliar su oferta: «Ahora se demandan panes especiales con centeno o espelta», explica Juan Luis Arche, quien los prepara.  «Hacemos muchas magdalenas. En un día suelo emplear 20 docenas de huevos», cuenta la panadera, que señala la máquina llenadora que le facilita el trabajo. «Muy sencilla pero muy eficaz» y de pedal, algo que no resulta un problema ya que «antes rellenábamos con cuchara». «También hacemos mantecados de anís y de almendra, galletas de nata, pastas huecas, españoletas, tortas de manteca...» , explica. Una cristalera separa el despacho del obrador aunque no siempre fue así. «Antes era costumbre que vinieran a hacer pastas, pero ya no se puede pasar. Al menos se puede ver cómo se trabaja», apunta Concepción.
El secreto más dulce de la longevidad reside en ÓlvegaEl secreto más dulce de la longevidad reside en Ólvega - Foto: Eugenio Gutierrez MLa cuarta generación de panaderos y pasteleros ofrece ahora desayunos y meriendas, celebran cumpleaños y reuniones de amigos. Sus creaciones de repostería tienen buena acogida en redes sociales y planean abrir una página web para enviar sus productos a otros puntos del país. «A Iratxe no le faltan ideas, siempre tiene las vitrinas llenas», dice Concepción García sobre su nuera.