"En España falta mucho la cultura de Defensa"

Nuria Zaragoza
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A punto de despedirse de la carrera militar, el subdelegado de Defensa repasa la situación. Recuerda que este año se han tramitado 29 solicitudes desde la provincia para ingresar en las Fuerzas Armadas como tropa

"En España falta mucho la cultura de Defensa" - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

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Coronel subdelegado de Defensa, Mauro Velasco.

Hay presencia militar en Soria. Escasa, pero existe. Se localiza en el cuartel de Santa Clara y toma forma a través de la Subdelegación de Defensa de Soria (heredera del antiguo Gobierno militar), una especie de ‘terminal’ del Ministerio de Defensa en Soria al servicio de la provincia. El coronel del Ejército de Tierra subdelegado de Defensa en Soria, Mauro Velasco, analiza la situación en la provincia. 
 ¿Cuántos militares hay en estos momentos en Soria?
La Subdelegación de Defensa está formada por militares y por civiles y en total somos quince personas. En cuanto a militares está el subdelegado (coronel), el jefe del órgano de apoyo (teniente coronel), dos suboficiales y un cabo primero. El resto son civiles. 
¿Qué funciones tiene? 
La Subdelegación de Defensa de Soria, como todas las subdelegaciones  de cada una de las provincias de España, tiene como principal misión  difundir la cultura de Defensa y, también, misiones de reclutamiento para los cuerpos de oficiales, suboficiales y tropa de las Fuerzas Armadas. También, atender al personal que esté en la reserva o que requiera de unos trámites administrativos.
La Subdelegación de Defensa acoge también la delegación de Isfas (Instituto Social de las Fuerzas Armadas), un organismo autónomo del Ministerio de Defensa, una especie de mutua para quienes han sido personal de Defensa. ¿Cuál es la labor aquí?
Efectivamente, en el cuartel de Santa Clara, que es como le conocen todos los sorianos, está la Subdelegación de Defensa y la Delegación Provincial de Isfas. No tienen por qué estar siempre juntas y, de hecho, hay otras provincias que tienen un piso y distribuyen sus misiones allí. Atiende a todos los funcionarios, no solo del Ministerio de Defensa sino también del Ministerio de Interior, de las prestaciones sociales.Aquí en concreto atiende a 1.236 afiliados de Ejércitos y Guardia Civil. 
Una de las funciones es el reclutamiento. ¿Cuántas solicitudes se tramitan anualmente desde Soria?
Este año el Ejército ha publicado 6.750 plazas para incorporación a las Fuerzas Armadas a nivel de tropa profesional. En Soria ha habido 29 solicitudes, la provincia de menos solicitudes de toda nuestra región y una de las que menos en España. En concreto, la que menos ha tenido ha sido Álava, con 28. Nos movemos en unos números muy igualados y próximos a las provincias menos pobladas de España. Obviamente, la que más solicitudes ha tenido ha sido Cádiz con 3.625. 
¿Es una cuestión demográfica?
Fundamentalmente sí. Y, a parte de demográfica, también que Soria desde los años 60 no ha tenido guarnición militar y qué duda cabe que las provincias donde hay guarnición militar tienen más arraigo y más tirón aunque solo sea por amistades, familias... que tienen compañeros, amigos, hijos... que son militares. 
En nuestra región las únicas provincias que no tienen guarnición militar, a parte de Soria, son Zamora y Palencia. Qué duda cabe que ‘luchar’ con Valladolid que ha tenido guarnición militar toda la vida, o León, es muy difícil en términos de oposición, de presentación de instancias.
El hecho de no tener guarnición militar aquí, ¿afecta en algo en la atención al ciudadano?
Obviamente no. Las órdenes que tengo y las misiones que me encomiendan son que, precisamente en las provincias donde no hay guarnición militar, la presencia militar sea más activa, que todos los sorianos, o todos los palentinos, o todos los zamoranos, sepan que hay una terminal del Ministerio de Defensa y que quien quiera tener información, quien quiera encaminar su vida profesional... está atendido exactamente igual que si viviera en Madrid o en Cádiz. 
Para acceder hay que superar pruebas de acceso. De esas solicitudes, ¿cuántos logran ingresar?
En la primera convocatoria fueron nueve, y esta no está cerrado todavía. 
¿Cuál es el perfil de los jóvenes que se interesan por ingresar en el Ejército?
El perfil es muy variado porque te puedes encontrar sorpresas como una joven de Almarza que quería ser marino. De hecho, esta marinera aprobó sus oposiciones y está prestando sus servicios en El Ferrol. Sí he notado que suelen ser jóvenes pero con una edad ya madura, de 24 a 27 años, salvo una chica que está prestando ya sus servicios como soldado de esquiadores y escaladores en Pamplona y accedió con 19 años. 
¿Se ve como una vía de salida y formación laboral para los jóvenes?
Yo creo que es una salida, pero no sé si este personal con 24-25 años que se incorpora o intenta incorporarse a las Fuerzas Armadas lo hace como segunda opción, porque ha fracasado en los estudios, o porque en el trabajo que ha tenido anteriormente no tenía una posibilidad fija y continuada. Ese dato no lo puedo precisar pero me da la sensación de que cuando una persona con 24-25 años quiere alistarse en el Ejército es porque a lo mejor no ha tenido éxito en su primera iniciativa profesional, pero esto es una apreciación personal. 
¿Sería positivo que fuera vocacional?
Sin duda alguna, pero también es cierto que muchas veces la sociedad o la vida te deriva a una vocación frustrada o desconocida y la encuentras en la segunda o la tercera posibilidad.  
Porque lo que sí es cierto es que la carrera militar te ofrece muchísimas oportunidades si verdaderamente las buscas y si verdaderamente te interesas por ello. Porque la vida militar como soldado del Ejército de Tierra, como marinero o como soldado del Ejército del Aire, por promoción interna, puedes llegar a ser oficial del Ejército sin ningún tipo de problema, siempre y cuando trabajes duro. 
Usted lleva ya unos años de carrera militar...
...40 años de servicio a España y a los españoles.
¿Qué implica ser militar? 
Implica muchísimos sacrificios, no solo para el militar propiamente dicho, sino para la familia también. Porque el Ejército te reclama en cualquier momento, en cualquier día y a cualquier hora y, claro, es difícil compaginar con la vida familiar, sobre todo ahora que la familia puede estar compuesta por dos militares. Si ya la disponibilidad del militar ha sido siempre plena (el militar está disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana y los 365 del año), imagínese si eso se lo aplica a los dos miembros de la familia... Es tremendamente sacrificada la vida del familiar, pero obviamente el que elige la carrera de las armas como profesión sabe a lo que  se atiene, a nadie le engañan cuando entre en el Ejército sobre lo que le va a dar el Ejército y lo que el Ejército le va a pedir. 
Algunas voces piden el regreso del servicio militar obligatorio. ¿Cree que sería interesante plantearlo?
Bueno, por lo menos, estudiarlo. Obviamente, no en las condiciones que se cumplía hace unos 20 años, pero sí por lo menos abrirlo de una manera voluntaria para que, aquel que quisiera conocer un poco más a las Fuerzas Armadas, pueda hacerlo. Al fin y al cabo es algo parecido a los reservistas voluntarios [civiles activos temporalmente en la vida militar]... 
Yo creo que sí que habría muchos españoles que estarían dispuestos, en unas condiciones cómodas para ellos, para poder compatibilizar la vida laboral con la vida militar. Yo creo que se podría estudiar, al menos hacer un estudio. Implantación creo que hoy en día sería difícil en España en un corto periodo de tiempo, pero sí estudiarlo. Pero, obviamente, un servicio militar voluntario, reducido en el tiempo y abierto a todos los españoles que quisieran conocer las Fuerzas Armadas como las conocieron nuestros padres y nuestros abuelos.
Una de las funciones de la Subdelegación es la difusión de la cultura de Defensa. ¿Falta conocimiento?
Sí, en España falta cultura  de Defensa porque antes quizá el Ejército era una sociedad un poco cerrada. Antes, insisto. Ahora ya es una sociedad muy abierta, y creo que es un acierto porque los españoles tienen que saber qué hacen sus Fuerzas Armadas, qué hacen los componentes de sus Fuerzas Armadas y en qué se invierte la contribución de cada uno de los españoles en la Defensa. Yo creo que los españoles van conociendo ya lo que hacen sus Fuerzas Armadas porque, obviamente, los medios de comunicación han contribuido mucho a ello, y, sobre todo, por las misiones internacionales, donde el Ejército español no desmerece en absoluto cuando está colaborando con cualquier otro Ejército del mundo. También es cierto que hay una unidad, como la Unidad Militar de Emergencias (UME),que ha contribuido mucho en la ayuda de desastres naturales, y los españoles lo ven y comprueban. Recientemente hemos visto el agradecimiento que ha recibido la UME en las últimas inundaciones del Levante español. Y no ha sido solo la UME, porque allí han colaborado todas las unidades de los Ejércitos, Tierra, Mar y Aire. Creo que con eso la difusión de la cultura de Defensa -que en otras naciones como Francia o Estados Unidos es materia de enseñanza en los colegios e institutos- mejora, y creo que España va por ese camino. 
Lo mencionaba usted ahora mismo, el Ejército envió cientos de soldados para ayudar a las víctimas de las inundaciones y fueron despedidos entre aplausos. ¿Es la cara más gratificante de su trabajo?
Indudablemente. Eso es muy gratificante aquí en territorio nacional, pero esos episodios yo los he vivido en zona de operaciones, donde personas de los Balcanes, de la antigua Yugoslavia, o de Irak, o de Afganistán, o personas tremendamente necesitadas del territorio africano, cuando ven a un soldado con la bandera española, saben que ahí tienen a un aliado y a una persona que tiene un corazón enorme, y saben que tienen a ese soldado -masculino o femenino-  a su plena disposición y que se va a desvivir. No es solo aquí con los españoles. Ese corazón abierto y esa colaboración desinteresada es propia en cualquiera de los continentes donde el soldado español ha estado, y hemos estado en todos, hasta en Oceanía. El cariño que va repartiendo el soldado español no lo reparte ningún soldado de ninguno de los Ejércitos.