Últimos retoques en el torreón de Langa

Sandra de Pablo
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El Cubo ya tiene montada buena parte de la musealización, que recorre la historia de la localidad. Una ayuda de la Junta de Castilla y León permitirá su apertura este mismo año

Últimos retoques en el torreón de Langa

El torreón de Langa de Duero espera los últimos retoques para su apertura a vecinos y visitantes a finales de año. Apenas unos días de espera para un proyecto que arrancó hace décadas y que puede suponer todo un revulsivo para el turismo langueño. Francisco Ruiz Cano es la empresa encargada de la musealización, con un presupuesto que ronda los 60.000 euros, y el respaldo de Tierras Sorianas del Cid. Llevan semanas trabajando en el montaje que recorre la historia de Langa y su castillo, también conocido como El Cubo. 
Pese a que desde la carretera N-122 o desde el propio pueblo langueño puede parecer que el torreón no tiene un gran tamaño, lo cierto es que alberga cuatro plantas con una gran superficie cada una de ellas. En el  sótano se ha colocado una extensa selección de fotografías antiguas de la localidad, imágenes que se han ido rescatando de la memoria gracias a las exposiciones organizadas por el Ayuntamiento de la localidad. 
El alcalde, Constantino de Pablo, cuenta que esa planta gustará especialmente a los vecinos, puesto que muchos podrán verse reflejados, pero también sus antepasados y las propias costumbres locales. Un piso más arriba se hace un recorrido por la historia de Langa de Duero y, según se suben escalones, son El Cid y el Conde Enrique Enríquez los protagonistas. El primero fue alcaide de esta fortaleza y el segundo estuvo preso en la misma, tal como se conoce. La terraza del torreón es una de las grandes protagonistas del monumento, ya que desde ella se logra una vista privilegiada del pueblo y de toda esta parte de la ribera soriana. Además, se ha completado con vinilos sobre vidrios que explican la historia y el entorno, con gran gusto y sin interferir en la estampa, ya de por sí espectacular. 
GESTIÓN. Aunque será la próxima corporación municipal la que tenga que decidir cómo gestionar las instalaciones, Constantino de Pablo adelanta que han recibido una ayuda de la Junta de Castilla y León para poder contratar a un informador turístico -durante el próximo medio año- que se encargue de abrir y enseñar el monumento. La idea inicial era vincular el torreón con otros elementos turísticos del pueblo, como la Casa de la Labranza, que se usaría como centro de visitantes y desde ella derivarían al visitante por los diferentes puntos de interés de Langa. 
La parte exterior del torreón también se ha acondicionado. La empresa Indesfor ejecutó los trabajos con un presupuesto de 60.000 euros y el respaldo económico de la Junta. Gracias a esas obras se trabajó en la puesta a punto de los accesos al monumento y también se actuó en el interior del mismo conectando alguna de las plantas. Los últimos pasos de un proyecto que a comienzos de este milenio pretendía convertir a El Cubo en el Centro de Interpretación de las Atalayas.