ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


La herencia recibida

Siempre ha sido la excusa preferida de aquellos políticos que no son capaces de resolver un problema. En Castilla y León, que somos más de utilizar la gramática parda, preferimos aquello de que ‘el que venga detrás que arree’. Fue la expresión empleada por el gerente del Servicio regional de Salud para intentar justificar los pésimos datos de la lista de espera en 2019. Sube el número de pacientes que esperan una intervención y se alarga el tiempo aguardando para ser operados. Justifica ese ascenso el vicepresidente de la Junta en que ‘nos estamos engañando menos’ al ‘contabilizar la realidad con transparencia’. Respondía a Igea su predecesor en el cargo, José Antonio de Santiago Juárez, calificándole de ‘trilero de pueblo’.
Las listas de espera quirúrgicas son un clásico de la disputa política. El procurador de Por Ávila, Pedro Pascual, médico de profesión, confesó hace unos meses que durante su etapa de director médico del complejo asistencial de Ávila se manipularon las listas de espera. Se confesó el doctor reconvertido a político de ser partícipe de unas prácticas que maquillaban datos en aras a buscar titulares que anunciaran una mejora continua de esas listas.
Los responsables sanitarios siguen sin encontrar el remedio a esa epidemia que desespera a pacientes y daña el prestigio de la Sanidad pública. La transparencia de la que presumen los nuevos gestores debe dar paso a la eficacia. A tratamientos que permitan sacar de la UVI esas listas para que dejen de ser motivo de controversia política. A los sufridos pacientes de trauma, de urología o de ginecología no les consuela que su espera sea motivo de riña. Ellos sólo quieren que les pueda atender el especialista o que haya quirófanos a punto para ser intervenidos.



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