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Los presupuestos que llegan de Europa

Vidal Maté
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A la partida dominante de la PAC con 7.418 millones se añaden otros 503 de los fondos de resiliencia comunitarios y se mantiene la del RENOVE

Los presupuestos que llegan de Europa - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez. Eugenio Gutiérrez

El Ministerio de Agricultura dispondrá para el próximo año de un volumen de fondos de 8.934 millones de euros, lo que supone un 5,16% más sobre las cifras del ejercicio anterior y que parece serán las definitivas o con muy escasas variaciones, a la vista de su tramitación en el Congreso. En su estructura aparecen pocas novedades en relación con el presupuesto anterior, con un dominio absoluto de los fondos procedentes de la Unión Europea -un 90% del total- básicamente por los recursos de la Política Agraria Común (PAC). En este ejercicio, como en el pasado, se suman los correspondientes a los fondos Next Generation a través de los Mecanismos de Recuperación y Resiliencia. En total, casi 8.000 millones de euros. Si de esos 8.934 millones de euros se restan los 503 millones correspondientes a los fondos de resiliencia asignados para este ejercicio, el presupuesto bajaría hasta los 8.439, una cifra por debajo del presupuesto de este año (8.496 millones), en el que también se contemplaba otros 406 millones de euros como fondos de resiliencia.

De esos 8.934 millones de euros de las nuevas Cuentas, el grueso corresponde a los fondos procedentes de la PAC, con un total de 7.418,8 millones, que oficialmente suponen un incremento del 3,6% sobre el ejercicio anterior. De esa partida, los fondos del primer pilar, o para los pagos directos, suponen algo más de 5.000 millones de euros, de los que 2.805 millones son apoyos a la renta de los agricultores y ganaderos, 1.386 suponen pagos a prácticas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, 612 se articulan como ayudas asociadas para sectores en dificultades como el lácteo o algunas cabañas ganaderas, 54 van para jóvenes como complementos de pagos y 555 para programas sectoriales como vino o frutas y hortalizas, a los que se ha incorporado este año el olivar. A estas partidas se suman los 1.737 millones de euros previstos para Desarrollo Rural, a los que Agricultura aportará como cofinanciación otros 158 millones más los correspondientes a las comunidades autónomas, que son unos 470 millones.

Las disponibilidades de los nuevos presupuestos se cierran con los 503 millones de euros previstos en el marco de los fondos de Resiliencia con el objetivo de lograr una actividad agraria más moderna y competitiva con unas explotaciones más rentables. En la distribución de esos fondos se ha considerado como prioritaria la modernización de los regadíos, a los que se destinarán 303 millones de euros, unas inversiones muy necesarias ante las escasas o nulas actuaciones llevadas a cabo en los años precedentes, hecho ya denunciado por la Federación de Regantes en los Planes de Cuencas. Para la modernización de los de los invernaderos, Agricultura plantea emplear 120 millones a razón de 40 millones cada año. Para la mejora de la eficiencia energética y apoyar el desarrollo de energías renovables en el sector, se maneja la utilización de menos de 30 millones, a razón de 8,3 millones cada campaña, de los que 1.275.000 serían para Castilla-La Mancha, 644.000 euros para Castilla y León, 240.000 euros para Navarra o 79.000 para Rioja, frente a la cifras millonarias que maneja Transición Ecológica para los grandes grupos energéticos. Con mirada en el futuro, se destinan otros 11, 8 millones para apoyar el desarrollo de la agricultura de precisión y 24 millones para los planes de digitalización.

 

Seguros y maquinaria.

Entre las partidas más importantes por sus efectos inmediatos sobre los agricultores y ganaderos se podrían destacar dos especialmente: los fondos para los seguros agrarios y los destinados a la modernización de la maquinaria agrícola. En lo referente a los seguros, los presupuestos contemplan un incremento de tres millones de euros hasta los 56 millones de euros, un porcentaje mínimo que se produce tras una subida de los fondos del 20% en el ejercicio anterior tras años de congelación de los mismos, lo que se tradujo en fuertes subidas de la parte de las primas a pagar por los suscriptores de las pólizas. En relación con los planes para la modernización del parque de maquinaria agrícola, los nuevos presupuestos contemplan una partida de 6,6 millones de euros. La pasada campaña, para los mismos fines, el sector dispuso de fondos por 6,5 millones de euros para subvenciones a la compra de todo tipo de maquinaria, a la vez que contó con otros 3,5 millones para apoyar los créditos para su compra. La realidad demostró la necesidad de estas ayudas directas, en cuanto a que las mismas prácticamente se agotaron al hacerse pública su convocatoria, por lo que es evidente que la partida para el RENOVE agrario es insuficiente.

De cara a la aplicación efectiva de la Ley de la Cadena, y muy especialmente en lo que afecta a la obligatoriedad de que los precios de compra cubran los costes de producción, es fundamental la actuación de la Agencia para la Información y el Control de la Cadena Alimentaria (AICA), a la que se asignan 9,3 millones de euros, un 13% más sobre 2021, pero que probablemente en este momento era preciso reforzar más si realmente se quiere llegar al control necesario de oficio en todos los sectores a efectos de revisar los contratos y a la luz de los datos sobre costes actualizados que debería tener el Ministerio. Desde la patronal alimentaria, en el caso de esta exigencia de la Ley entienden que esos precios de coste deberían ser los que señalara cada vendedor en el campo, lo que, en realidad sería una trampa para los productores dadas las condiciones de inferioridad en que se hallan los mismos ante el poder dominante de operadores o industriales para imponer unos costes de producción que no interesen a los compradores.

Para el ministro de Agricultura, Luis Planas, se trata de unos presupuestos, como los del año anterior, enfocados a lograr la sostenibilidad, competitividad y rentabilidad de la actividad agraria, así como para avanzar hacia un sistema de producción más sostenible. En la misma línea, señala el esfuerzo para apoyar la incorporación de jóvenes y de la mujer.

Mientras, desde el PP,  se reclaman más recursos para actuaciones de apoyo a los ganaderos en su batalla contra el lobo y denuncian los escasos fondos para inversiones, menos del 2% que tiene Agricultura frente a otros departamentos.