Carlos Lafuente

Trabajador de la Función Pública


Las normalidades

11/07/2020

Ya nos encontramos en plena ‘nueva normalidad’ y veo que esta nueva normalidad tiene mucho de la ‘vieja normalida’. Parece que nada ha pasado (o poca cosa) y la gente desafía al virus saltándose a la torera las prescripciones que nos dan las distintas administraciones e incluso los medio de comunicación, que hacen un atarea impagable con sus advertencias y recordatorios. Incluso esta apacible nueva normalidad me recuerda a la anciana normalidad, las preguerras y otras pandemias que se olvidaron pronto y por ese mismo motivo hubo que repetirlas. ¡Qué flojilla tenemos la memoria! Espero que no tengamos que repetir confinamientos por brotes producidos por este virus en colaboración con la estupidez humana: forman un tándem difícil de vencer. Y tampoco veo en esta nueva normalidad muchas ganas de prepararnos para lo que pueda venir. Decía el latino que si vis pacem, para bellum o traducido que si quieres paz, prepara la guerra.
No veo a los hospitales haciendo resumen de lo que han sido sus carencias y contrastarlas con otros hospitales bajo las misma gerencias regionales e incluso con otras autonomías. Tampoco sería malo que los gerentes de nuestras residencias  de mayores se juntaran para intercambiar las experiencias y aportar soluciones alo que puede venir. Son dos ejemplos de sectores que han sido sacididos con fuerza, pero tampoco estaría mal observar las actuaciones ante estas crisis de ayuntamientos, diputaciones y otros organismos. En esta situación de crisis que nos ha tocado vivir la improvisación ha sido disculpada porque nadie tenía ni pajolera idea de lo que pasaba ni de lo que iba a pasar. Pero como venga otra, ya no hay excusa. Preparemos para lo peor  y así disfrutaremos de lo mejor que nos puede traer esta nueva normalidad. De verdad, prudencia. No nos vengamos arriba.