TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Dudas

Analizando fríamente cada pelota a los pies de Ter Stegen, hasta el más rígido (de mente) de los culés se está planteando seriamente si podríamos negociar eso de que «el estilo es innegociable». No lo sé, dice, tal vez pactar un máximo de patadones sin sentido por partido, tres o cuatro por tiempo, o pelotas que tiras a tomar viento fresco como hace todo el mundo cuando estás agobiadísimo, ¿no? A nadie le critican por ello y no seremos nosotros los 'quijotes' que lo hagamos. No podemos tomarnos todo tan a pies juntillas ni ser tan memos, ¿verdad? Por mucho que Johann lo dejase escrito a fuego, 'amic', si todo el mundo te presiona bien, si ya no tienes los jugadores adecuados para ejecutar esa salida de balón y si llevamos sin dejar la puerta a cero desde que pasó el cometa Halley, tal vez nos estamos columpiando, ¿no te parece? Y pregunta al final de cada frase porque le jode titubear, le pone de los nervios siquiera plantearse algo que hace cinco o seis años parecía «alta traición» pero ahora es «duda razonable».

No recuerdo exactamente la frase, pero sin duda era parecida a «cuando el genio crea, el necio bombardea». No quiero decir que el Barça sea genial y la necedad corresponda al adversario que presiona el saque de puerta, sino que siempre ha habido, hay y habrá mucha gente rebanándose los sesos buscando el antídoto ante nuevos 'inventos' revolucionarios. Supongo que ni Cruyff (el inventor) ni Guardiola (el ideólogo) habrían permanecido de brazos cruzados ante esta tesitura: ese saque de puerta ya está amortizado. Hay que explorar nuevas vías en esta 'posesión extrema' que pretenden, porque no se le puede dar toda la responsabilidad en la salida a un guardameta. Tal vez a la frase le falte un corolario final: «… y el genio vuelve a crear». Hay trabajo.



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