Victoria Lafora


Los protas

07/03/2020

Tras el éxito apabullante e inesperado de la manifestación del ocho de marzo de hace dos años, los partidos políticos compiten por el protagonismo en la lucha feminista. El Partido Popular, que hace doce meses cometió el error de no asistir, ahora envía una delegación con su pancarta y elabora un "emotivo" video con sus dirigentes hablando bien de otras colegas. Incluso, han conseguido que la "feminista amazónica" Cayetana Álvarez de Toledo diga algo positivo y no displicente.

El PSOE, que sí participó con la presencia de la esposa de Sánchez junto a varias ministras, aprovechó la coyuntura para cantar "donde están, no se ven, las mujeres del PP". Como si ese dato importara lo más mínimo a las miles de mujeres que estaban en la calle para reivindicar la igualdad. Las mismas que no permitieron que Podemos capitalizara la marcha de un movimiento que es tan plural como los problemas, algunos gravísimos, que nos afectan a todas.

Pero este año la pelea por apuntarse el tanto, por conseguir el aprobado cum laude en materia feminista, ha llegado al paroxismo, rozando el ridículo. Peleas dentro del Gobierno, acusaciones de machismo encubierto para defender la gestión de la compañera sentimental, celos, errores y unas prisas por presentar un proyecto de ley contra la violencia sexual que no estará operativo hasta dentro de muchos meses.

Esa ley, que pretende proteger a las mujeres del acto lacerante y canalla de una violación, necesita acertar jurídicamente con los supuestos y penas, para que no se repita la discrecionalidad de determinados jueces que siguen sin ver claro que el consentimiento para una relación sexual consiste en algo tan sencillo como decir: sí.

Que la mujer no tiene que poner en riesgo su vida para defender lo que la derecha ha considerado "la honra", valor este que no reside en la entrepierna y mucho menos de las mujeres. Que el hecho de ir con copas no es una carta blanca para la agresión (que revuelo han montado el PP y Vox por el término "borracha" para justificar su indolencia frente al problema desde tiempos inmemoriales)Como ni siquiera en un tema de esta trascendencia son capaces de ponerse de acuerdo las fuerzas políticas, hoy, ocho de marzo, día de la mujer, su papel en las manifestaciones debe quedar relegado a la nota pintoresca y el acompañamiento, dado que las verdaderas protagonistas son, y serán siempre, las mujeres que, de todas las generaciones, salen a la calle para defender los derechos de todas.

No más asesinatos machistas, no mas violaciones grupales, no mas maltrato domestico, equiparación salarial, igualdad de oportunidades, reparto de las cargas familiares etc., etc.

Y así, un año más y los que hagan falta.



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