TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Permitido

28/03/2020

Empleamos «no nos podemos permitir» para creernos superiores moralmente a quien nos escucha, para prohibir algo que tal vez al otro, con el mismo derecho que nosotros, le apetece hacer. No nos podemos permitir esto, este país no se puede permitir aquello… Hemos pasado del «vivir por encima de nuestras posibilidades» al «no nos podemos permitir» porque en esta bendita tierra eso de «vivamos con normalidad» no nos va: tenemos que ir de extremo a extremo, de oca a oca, de puente a puente, de navajazo a puntapié. No, no conoceremos jamás las bondades del término medio…

Supongo que en esta negociación a mil bandas entre Liga, jugadores, Federación, CSD, Televisiones y el sursum corda (todos menos el aficionado), alguien ha dicho «no nos podemos permitir no terminar la competición», y entre tantas negativas se han liado. Cuenta la leyenda que un alcalde de un pueblo castellano llevó a cabo la medida más polémica de su mandato con un «quien no esté de acuerdo con no aprobarlo, que no levante la mano». Y con el fútbol pasará algo similar: en cuanto alguien dibuja un panorama apocalíptico (si no jugamos no cobramos, si no hay Liga no hay teles pagando, si no hay partidos no habrá primas, sueldos, money-money) son capaces de tomar la más irracional de las soluciones: comprimir el calendario en lugar de relajarlo, proponer incluso jugar en Navidades estilo Inglaterra y su 'boxing day' (algo a lo que la AFE se ha negado históricamente con el colmillo y la fiereza de mil perros salvajes rabiosos) y una serie de medidas que se vestirán de gala para contentar a una afición a la que imaginan con el síndrome de abstinencia dispuesta a tragarse fútbol cada dos-tres días. Y puede que la rueda vuelva a girar, porque el fútbol (casi) todo lo puede, pero no podrán convencernos que no es una locura.



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