Cayetano González

CRÓNICA POLÍTICA

Cayetano González

Periodista. Analista politico


La vuelta de Iglesias

25/03/2019

Sus huestes le esperaban como agua de mayo, en un momento en que todas las encuestas coinciden en señalar las malas expectativas electorales de la formación que él sigue, de momento, liderando. Esas encuestas indican que Podemos llegaría a perder prácticamente la mitad de los escaños que ahora tiene en el Congreso de los Diputados. Tras tres meses de baja por paternidad, Pablo Iglesias Turrión reapareció en público este fin de semana en un mitin celebrado al aire libre en la Plaza del Museo Reina Sofía en Madrid.    

Fue una vuelta, en cierta manera decepcionante. Con un discurso rancio, lleno de tópicos, radical, atacando a todo el mundo: a la banca, a las empresas, a los medios de comunicación. Esos mismos medios que en buena medida han contribuido a lo largo de estos años a su encumbramiento como líder político de la izquierda más radical. La intervención de Iglesias denotó nerviosismo, desazón, temor en definitiva a lo que puede ser el derrumbamiento de un proyecto político que nació hace cinco años, que ilusionó a mucha gente, pero que poco a poco se ha ido diluyendo y deshaciendo a través de los mismos vicios y errores de los partidos que ellos calificaron de "casta política".  

Una de las pocas cosas sensatas que dijo Iglesias en su mitin de regreso fue reconocer que las luchas internas que ha habido en Podemos en los últimos tiempos no han sido precisamente ejemplarizantes: "hemos decepcionado a mucha gente. Hemos dado vergüenza ajena con nuestras peleas". Sabía de lo que hablaba el líder de la formación morada, después de la marcha de Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Luis Alegre o la última, el cabeza de lista al Parlamento Europeo, Pablo Bustinduy. Se olvidó de todas formas de hacer una referencia autocrítica al espectáculo dado personalmente por él y por su pareja, Irene Montero, al adquirir un chalet nada modesto en la sierra de Madrid. Eso también ha castigado a Podemos.    

Cuando los liderazgos son tan personales, pasan estas cosas y sus adversarios políticos no dejan pasar la oportunidad. Quien está encantado con la crisis de Podemos es el PSOE de Pedro Sánchez que ve como se ha pasado en poco tiempo de hablar del posible sorpasso de la formación morada a los socialistas, a que estos les superen ampliamente en las encuestas, debido a que un buen número de votantes de Podemos que antes lo eran del PSOE, están volviendo a la casa madre de la izquierda, es decir, al partido fundado por el auténtico Pablo Iglesias. Las elecciones generales del 28-A y las posteriores municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo pueden ser un auténtico fiasco para Podemos, sobre todo, si pierden el poder en aquellos lugares donde han estado detentándolo estos últimos cuatro años.