LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


Armonizar, el subterfugio

El Gobierno se propone "armonizar" los impuestos cedidos a las Comunidades Autónomas. Se trata, básicamente, de los Impuestos de Sucesiones y Patrimonio. Tributos qué ¡oh casualidad! comunidades como la de Madrid tiene bonificados prácticamente al completo. También otras regiones como Andalucía los han bajado recientemente. La clave aquí es ¿por qué siempre que los socialistas hablan de "armonizar", en realidad hablan de subir? En base a qué, armonizar es subir, porque también podría ser armonizar a la baja.

Es lógico pensar que lo que realmente quiere el Gobierno es que comunidades gobernadas por el centro derecha suban sus impuestos con la excusa de la famosa armonización y con la falacia de que se comete dumping fiscal. En verdad, si en estas comunidades, el hecho de tener los impuestos más bajos logra crecimiento, más empleo y más actividad empresarial y además cumplen con los objetivos, deberían ser modelo y no demonizadas.

No es, por tanto, raro pensar que no es una cuestión económica lo que está detrás de esta decisión, sino puro sectarismo. Igualar por arriba es lo que siempre en cuestiones fiscales le gusta hacer a la izquierda. Las etapas largas en las que los socialistas han gobernado siempre han subido los impuestos. Creen que la recaudación aumenta y así tendrán más recursos para gastar. Da igual que la realidad les estropeé esa bella historia.

Veremos qué ocurre y hasta qué punto, el Gobierno puede imponer esa modificación al alza de los impuestos cedidos. Las comunidades afectadas han puesto el grito en el cielo y están dispuesta a ir a los tribunales para defender un derecho constitucional. Pero, la batalla ha comenzado y habrá que esperar y ver quién gana esta guerra. Si hay una cosa clara es que en el caso de Madrid, esta "armonización" le podría costar a cada madrileño más de 2.500 euros.



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