ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


La España absurda

El titular es cosecha de la viceministra encargada del Reto Demográfico y la transición ecológica. Teresa Ribera acuñó este término en Zamora, en una de esas cumbres en las que se analizan fórmulas que puedan cambiar el sino de la España despoblada, donde expertos en demografía defienden razones para quedarnos y no para poner pies en polvorosa, rumbo a la gran ciudad. Frente a la España vaciada, la España absurda, esa en la que los polos de atracción industrial y de servicios se asociaban a la costa y a Madrid. Ese fue el modelo de desarrollo elegido por nuestro país y que tantos desequilibrios ha provocado entre territorios y ciudadanos. Tantos años después se intenta desmontar ese planeamiento con congresos que nos arrastran a la melancolía, a la búsqueda de los culpables que contribuyeron a la llegada de este invierno demográfico y donde abundan los lugares comunes y los mensajes que bien podrían formar parte de una terapia para recuperar la autoestima.

Entre la España absurda, la vaciada, y los políticos mediocres que gestionan sus diferentes administraciones, al menos alguno hemos encontrado consuelo en el alcalde de Oporto. Rui Moreira ha recuperado el Iberismo soñado por intelectuales como Unamuno. El regidor luso propone la unión de España y Portugal bajo el nombre de Iberolux, un Benelux peninsular que permita fortalecer la convivencia entre vecinos que han dejado de darse la espalda, pero al mismo tiempo que permita diseñar una estrategia coordinada en una Europa en cuarentena. Me temo que ningún político español recogerá ese guante. Alguien tendría que decirle al alcalde porteño que a este lado de la raya estamos más empeñados en recuperar delirios medievales que en mirar al futuro.