CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Falta de respeto

La actitud de Pedro Sánchez pasa de castaño oscuro.

Hace dos años, cuando Rajoy se encontraba en precario para ser investido presidente, pronto se tomaron decisiones: negociaron PP y Ciudadanos, y en el PSOE un número considerable de parlamentarios se pronunció por abstenerse para dar estabilidad a España aunque fuera con un gobierno en precario.

Se negó Pedro Sánchez, que rompió el partido, perdió la secretaría general y su escaño. Pasó lo que pasó, la moción de censura y la sentencia del Supremo, hubo nuevo gobierno, y muy pronto nuevas elecciones en las que nadie movió un dedo a la espera de las autonómicas y municipales para compadrear cambiando cromos. Se suponía que después de esa compra y venta de alcaldías y presidencias regionales, habría gobierno en España, pero nada. Nada de nada. Jugando a diario a que hay algo entre PSOE y Podemos… para advertir un cuarto de hora más tarde que no hay nada que hacer.

PP y Ciudadanos tienen alguna responsabilidad porque podrían haber buscado alguna fórmula para cooperar a que se formara un gobierno, pero se comprende que después de lo ocurrido en Navarra iría contra los principios de los dirigentes y votantes de esos dos partidos -incluso de un porcentaje alto de dirigentes y votantes del PSOE- y por tanto era imposible cualquier tipo de acuerdo. Así que solo queda la posibilidad del famoso gobierno progresista, pero ni Sánchez ni Iglesias saben qué hacer. Y en vez de reconocer su incapacidad para ejercer sus responsabilidades políticas, faltan al respeto a todos los españoles protagonizando un espectáculo en el que es impredecible saber qué ocurrencia tienen en mente.

Es una falta de respeto porque los españoles no pueden permitirse el lujo de gastar centenares de millones en nuevas elecciones, pero tampoco tener un gobierno que no sabe qué hacer para impedir la recesión que está a la vuelta de la esquina, o tomar medidas para que no se repitan los peores datos de empleo de los últimos diez años, con más de 150 mil enviados al paro y más de 200 mil nuevas bajas en los inscritos en la Seguridad Social.

Así las cosas, Pedro Sánchez, tras una hora, una hora, explicando el último Consejo Europeo, ha vuelto a acusar de bloqueo a los demás en lugar de proponer iniciativas que le permitan salir del impasse. Ha afirmado que no piensa reunirse con Iglesias, Iglesias ha afirmado que va a llamar a Sánchez, los dos echan la culpa al otro, como niños, porque saben que a los culpables de la situación las urnas le van a pasar factura, y en los pasillos del Congreso la ignorancia de socialistas y podemitas sobre su futuro incrementaba la inquietud.

Rivera y Casado dijeron, y dijeron bien, que España no se merece unas elecciones ni tampoco un presidente como Pedro Sánchez.

Con estas mimbres hay que construir la España del futuro…


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